100% naturales y huelen de maravilla

Mucho antes de que se acuñase y popularizase el término clean beauty, ya existían sus precursoras: las abuelas. Los primeros productos de cuidado personal sin sulfatos, parabenos ni ingredientes sintéticos de los que fui consciente no los vi en la farmacia, sino que me los recomendó mi abuela. Toda una alquimia de ingredientes y remedios naturales que valían para más de lo que pudiésemos imaginar. ¿Que te levantabas con la piel un tanto irritada? El tónico facial por excelencia era la manzanilla, que, a su vez, servía de contorno de ojos porque, según ella, descongestionaba la mirada. El agua de romero luchaba contra la falta de densidad capilar y el aceite de oliva, con su poder antioxidante, era un verdadero elixir multiusos que valía para sellar la hidratación de la piel, reparar el cabello y un largo etcétera de buenos propósitos, ¡como para no estar presente en los mejores jabones caseros!
Todos los usos de los jabones caseros de aceite y los tres que ya están bajo nuestro radar
Mi abuela tiene más que dominado el arte del skinimalismo o, lo que es lo mismo, una rutina de belleza muy efectiva y reducida a un ínfimo número de productos. De hecho, en su caso, el imprescindible es el jabón casero de aceite, un producto que hace tanto de champú sólido como de limpiador facial e incluso de aliado en la ducha para reconfortar la piel sensible o irritada. Con este recuerdo en mente, no me pude resistir a estos tres jabones tradicionales cuando los vi en Amazon: dos fieles a la receta de siempre y uno con un giro un tanto más actual, que merece la pena conocer.
1. Jabón de Alepo natural 100% aceite de oliva, de Green Fadel
Es la versión más purista del jabón de Alepo, ya que su fórmula se limita a dos ingredientes: aceite de oliva saponificado y agua. No contiene fragancias ni colorantes añadidos y es apto para el uso diario. Además, se fabrica artesanalmente siguiendo el método tradicional: cocido lentamente, cortado a mano y secado de forma natural. Podrás aplicarlo sobre cara y cuerpo. Eso sí, recuerda dejarlo secar bien siempre después de cada uso para que no se deteriore.
2. Jabón orgánico de leche de burra, de Dr. Ancient
Un jabón hecho a mano con ingredientes naturales, sin aditivos químicos, colorantes ni perfumes artificiales. El de Dr. Ancient destaca por sus propiedades hidratantes gracias a la presencia de la leche de burra en combinación con el aceite de oliva, capaz de suavizar la piel, nutrirla y preservar su equilibrio. Rico en vitaminas y proteínas, ayuda a calmarla, repararla y reconfortarla. Podrás utilizarlo tanto en el cuerpo como en el cabello.
3. Jabón de cúrcuma y ácido kójico, de Plantifique
Por último, no podía dejar atrás la propuesta actualizada de Plantifique: un jabón con ácido kójico y aceite de raíz de cúrcuma que me ha llamado la atención por su capacidad para combatir las manchas oscuras y el tono desigual de la piel. Su fórmula se completa con la vitamina C y el ácido hialurónico, que suaviza la piel e ilumina las zonas más apagadas. Es un producto pensado para pieles normales, mixtas y grasas que se puede usar en rostro, cuello y áreas del cuerpo como las axilas o la cara interna de los muslos. Sin embargo, no lo recomiendo para pieles sensibles, salvo que hagas una prueba parche y lo introduzcas en tu rutina de belleza de forma gradual. Como el ácido kójico puede aumentar la sensibilidad de la piel al sol, si lo usas por la mañana, remata con una buena crema solar facial.
Licenciada en Periodismo en la Universidad de Santiago de Compostela, especializada en marketing, comunicación y producción de moda, así como con estudios de social management y posicionamiento en buscadores. Cuenta con 10 años de experiencia en revistas digitales y en gabinetes de comunicación. Apasionada de las letras, la fotografía, la moda, los animales ¡y del sabor a mar de Galicia!
Enlace de la fuente


