7 cosas que hemos aprendido en «Piel fuerte, piel joven», sobre belleza, piel y madres e hijas

Por Redacción THE FYMOUS • 30 septiembre 2026

Seis mujeres excepcionales y un objetivo claro: descubrir la historia que habitaba en la piel de cada una de ellas. Jaydy Michel y su hija Manuela Sánchez, Blanca Romero y su hija Lucía Rivera y Raquel Meroño y su hija Martina Meroño han sido las protagonistas de la última temporada de «Piel fuerte, piel joven», la serie de entrevistas puesta en marcha por ELLE y Lactourea. A lo largo de tres capítulos inolvidables, hemos sido testigos de su historia en común, su forma de entender la belleza y sus sueños y anhelos de futuro, todas esas cosas que terminan pasando de una generación a otra.

Porque si algo hemos aprendido esta temporada, como ya intuíamos, es que la belleza y el amor por la piel forma parte también del legado y la herencia que se transmite de madres a hijas. Pero no ha sido la única enseñanza. He aquí 7 claves que nos deja la última temporada de «Piel fuerte, piel joven».

jaydy michel y manuela sanchez en piel fuerte piel joven

Javi López

1. Que muchas rutinas beauty empiezan mirando a una madre

Antes de hablar de productos, ingredientes o constancia, las tres conversaciones nos han recordado algo esencial: muchas de nosotras aprendimos a cuidarnos mirando a nuestras madres, como reconocía Manuela en su charla con Jaydy. “En realidad, yo el amor por cuidar mi piel lo aprendí de ti, viéndote cómo te cuidas, por dentro y por fuera”. Martina Meroño también nos contaba como atesora como únicos esos momentos con su madre, cuando era pequeña: “Recuerdo cuando nos duchábamos, nos ponías las cremitas…”. Por su parte, Lucía Rivera lo resumía así delante de su madre, Blanca Romero: “Me has enseñado a cuidarme, a cuidarme por dentro y por fuera, a cuidar mi piel”.

2. Que el cuerpo también merece atención

Durante años, la conversación beauty ha girado casi exclusivamente alrededor del rostro. Pero esta acción nos ha ayudado a comprender lo importante que es «no solamente cuidar la piel de la cara, sino también la del cuerpo”, como explicaba Manuela. Lucía llegó a la misma conclusión desde su trabajo: “En el trabajo entendí lo importante que es cuidar la piel del cuerpo, no solo la de la cara”. Blanca lo resumió con un dato que cambia la perspectiva: “Al final la piel del cuerpo es el 90%, la cara es solo el 10%”.

blanca romero y lucía rivera en lactourea

Javi López

3. Que la piel seca no pide solo hidratación

Las seis protagonistas de esta temporada reconocen que tienen una piel seca que necesitan hidratar y reparar cada día. “Yo tengo la piel bastante seca, necesito usar algo que me hidrate y me repare mucho”, nos contaba Jaydy. Blanca se mostró categórica: “Yo no soy nadie sin crema hidratante”. Raquel y Martina coinciden totalmente: “Tenemos la piel muy seca de naturaleza”. Por eso, Núria Floriach, experta de Lactourea, insiste en una idea clave: “La piel seca es una piel con la función barrera alterada que pierde agua y nutrientes con facilidad. Por eso, hidratar no es suficiente. La clave está en repararla”.

4. Que la ducha también forma parte de la rutina

Uno de los grandes aprendizajes beauty de la temporada es que el cuidado de la piel comienza desde la ducha. Manuela contaba así su experiencia: “Desde que me presentaste Lactourea [a su madre], esa sensación de piel tirante o de piel seca cambió a una piel mucho más reparada, y desde la ducha”. Por eso, es fundamental empezar la rutina con un gel que ayude a reforzar la barrera cutánea. “El agua muy caliente, los tiempos prolongados o los geles demasiado agresivos pueden alterar la barrera cutánea y favorecer la deshidratación”, explica Núria Floriach.

raquel meroño y martina meroño piel fuerte piel joven

Javi López

5. Que reparar es una forma de fortalecer

¿Y quién no quiere una «Piel fuerte, piel joven»? Las protagonistas de la acción nos han contado sus sensaciones a la hora de hablar de Lactourea —piel jugosa, hidratada, confortable—, y todas han llegado a la misma conclusión: una piel reparada se siente mejor. “Empecé a notar una piel más reparada, jugosa, fuerte”, describía Jaydy su experiencia al usar la rutina beauty de Lactourea. Raquel se mostraba totalmente de acuerdo: “Qué maravilla haber encontrado Lactourea. Porque realmente esa sequedad, la repara, esa hidratación que te deja durante todo el día, esa sensación de glow”. Blanca lo tenía muy claro también: “Lactourea no solo hidrata, además repara la piel y obviamente una piel reparada es una piel fuerte y joven”.

6. Que la constancia también se hereda

Porque no basta con tener buenas intenciones y mejores productos: hay que sostener el gesto y ser constantes para poder sacar el máximo partido. Para Lucía, además, el ritual es también una forma de volver a una misma: “Me gusta ese ritual. Además es un tiempo para pensar en ti misma, para cuidarte a ti misma”. Blanca añadía un axioma que deberíamos interiorizar todas: “Mimarse es muy sano”. Núria Floriach coincide desde la ciencia: “La clave está en tres pilares: reforzar, reparar y ser constantes. Reforzar la piel evitando agresiones innecesarias, reparar la sequedad con activos eficaces y mantener una rutina diaria sin interrupciones”.

skincare products from lactovit on a white surface against a red background

Javi López

7. Que la piel también habla de futuro

En cada conversación hubo un momento en el que el cuidado dejó de ser solo presente y pasó a formar parte de una promesa de futuro. Las seis protagonistas de la acción nos han regalado momentos únicos en su especie, cargados de simbología y emoción. Como cuando Jaydy miraba a Manuela y soñaba con seguir pensando: “Qué buen trabajo he hecho como madre”. O cuando Martina le confesó a Raquel: “A mí me gustaría ser la mitad de mujer que eres tú”. Y todas, al final, han hecho suyo el nombre de esta acción tan especial como proyecto, como cuando Blanca y Lucía nos confesaron su propósito de futuro: “Seguir siendo auténticas, con la piel…”, empezaba Lucía. “Fuerte”, siguió Blanca. “¡Y joven!”, terminó Lucía.

Quizá ese sea el verdadero aprendizaje de esta temporada: que la belleza no siempre se enseña con palabras. A veces se hereda en un baño compartido, en una crema que pasa de una generación a otra, en una frase de madre que se queda para siempre. Y también en una rutina capaz de acompañarnos hacia una piel más fuerte, reparada y joven.


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