El informe de la Policía señala que agentes marroquíes «guiaron» la entrada de migrantes a Ceuta

El informe del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF), de la Policía Nacional, señala la participación de miembros de las Fuerzas de Seguridad marroquíes, tanto uniformados como de paisano, en la llegada masiva de migrantes a Ceuta de los días 30 y 31 de julio.
Según el informe, al que ha tenido acceso Público, a la percepción de que se trató de «un proceso predefinido con objetivos diferentes de los migratorios», también contribuyen «la facilitación generalizada de las rutas y los traslados para concurrir en un lugar concreto, en unos tramos horarios también muy definidos y una gestión favorecedora que se proyecta en dos planos diferentes que operan casi simultáneamente, tanto a la entrada como a la salida del territorio español».
En este contexto, apunta a «la escasa presencia de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de Marruecos» y «al ‘guiado activo’ de la masa hacia los lugares de paso, por parte de esas de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad», agrega el documento, de 55 páginas.
Esta es una de las conclusiones del atestado requerido por la jueza María Tardón a la Policía para decidir si abre una investigación en la Audiencia Nacional sobre la llegada de 72.000 personas a Ceuta.
«Permisividad policial en Marruecos»
Más allá de esta premisa, el texto también aborda la «permisividad policial en Marruecos». A lo largo de los días 30 y 31 de julio, la respuesta policial en Marruecos a «la movilización y entrada masiva de inmigrantes a Ceuta ha sido cuando menos de total permisividad, no registrándose ninguna tentativa seria de tratar de reducir, dispersar o alejar a la masa de personas del perímetro fronterizo el 30/07».
Esta unidad policial subraya que la celebración de la Festividad del Trono, relativamente cercana a la frontera, «debería haber facilitado el control mucho más contundente al menos el día 31/07, apreciándose en cambio una reacción progresiva más lenta de lo que una situación así requería».
En base a las manifestaciones de los migrantes entrevistados y las propias secuencias de vídeo compartidas en medios de comunicación y redes sociales, la Policía deduce que se evidencian «actitudes compatibles con una conducta de facilitación de la inmigración irregular, hasta escenas que apuntan a la monitorización y control del proceso de entrada/salida».
«En las entrevistas realizadas, los migrantes relatan de forma prácticamente unánime que los efectivos policiales no sólo permanecían en actitud pasiva antes los intentos de entrada, sino que les ofrecían indicaciones para que accediesen a través del agua por la zona del Espigón de El Tarajal y no por otros accesos».
Asimismo, a tenor de la visualización de «los vídeos disponibles en fuentes abiertas y los mostrados por algunos entrevistados», se han extraído imágenes de dos tipos que son objeto de análisis en el presente informe: «Efectivos uniformados de Fuerzas de Seguridad de Marruecos que dan indicaciones a los inmigrantes para acceder a España y que gestionan el flujo de personas hacia algunas zonas predeterminadas para el acceso».
Y, por otro lado, «individuos no uniformados que, aparentemente integrados en la masa y/o en la proximidad de dispositivos policiales actúan, al margen de la actividad de entrada/salida de la multitud, como gestores del proceso, monitorizando en unos casos e impulsando y dirigiendo en otros, a la masa de personas en dirección al Espigón de El Tarajal».
El informe también adjunta un vídeo en el que se recoge la existencia de «imágenes de algunas de estas personas no uniformadas que actúan impartiendo instrucciones a las Fuerzas de Seguridad de Marruecos».
Tras la entrada masiva, a partir del 1 de agosto, la Policía llama la atención del «incremento de los efectivos policiales y militares marroquíes desplegados a lo largo del perímetro fronterizo de Ceuta, especialmente en la zona de mayor incidencia de la entrada masiva del día 30, el entorno de la Playa de Castillejos y la rotonda de acceso a la misma».
La evolución de las imágenes en los días siguientes permite indicar un «crecimiento continuado de ese despliegue, incluyendo vehículos pesados y controles de carretera establecidos en las vías de acceso». El incremento de los medios continuó hasta alcanzar su máxima expresión en las fechas previas al 15 de agosto, fecha anunciada para un nuevo intento de entrada masiva a la ciudad de Ceuta.
Otras conclusiones
El CENIF enmarca la llegada de migrantes a un «proceso» y subraya que «no se trata de algo incidental cuya generación pueda asociarse a un factor ocasional o espontáneo». La comparación con otros procesos de entrada previos (2021 y 2024) en Ceuta revela «elementos concurrentes en todos ellos» y, con respecto a este último episodio, «también apuntan a un componente de experiencia previa que se traduce en una mejora que lo ha convertido en una acción mucho más compleja y elaborada».
El informe también apunta a una «finalidad migratoria aparente» en aras de «fomentar, impulsar y dirigir un flujo masivo de personas a la frontera de Ceuta», así como a la existencia de una «planificación previa», pero sin especificar quién o qué está detrás, y de una «planificación táctica» por la forma de entrada.
Asimismo, incide en la «especialización de tareas o funciones que no está al alcance de ninguna estructura criminal de las conocidas por la Policía en esa zona y que se encuentran muy lejos de las capacidades de las pocas estructuras de entidad que operan en el ámbito de la inmigración irregular en Marruecos».
Source link