ERC y Comuns elevan sus exigencias hacia Illa dos meses después de aprobarle los Presupuestos

Superado el ecuador de la legislatura catalana, ERC y Comuns se han confirmado durante la primera mitad del mandato como los socios clave del Govern de Salvador Illa. Tras los respectivos acuerdos de investidura sellados el verano de hace dos años, ambas formaciones también fueron decisivas para que hace un par de meses el Parlament aprobara los primeros presupuestos de la Generalitat desde 2023. Y nada hace pensar que no mantengan este papel fundamental para que tiren adelante algunos de los principales proyectos legislativos de los próximos meses, como la ley para limitar las compras especulativas de vivienda que se reformulará las próximas semanas y ha sido impulsada, precisamente, por los Comuns.
Ahora bien, su condición de socios prioritarios no implica un apoyo acrítico al Govern monocolor del PSC y en los inicios de este nuevo curso político ya se empieza a comprobar que en los próximos meses subirán su nivel de exigencia hacia al ejecutivo de Illa. Con el inicio del nuevo ciclo electoral en el horizonte -las municipales llegarán el 23 de mayo del próximo año y las generales también deben celebrarse durante el actual curso, aunque todavía no tienen fecha-, las diferencias políticas probablemente irán a más con la voluntad de marcar perfil propio. De momento, tanto Esquerra como Comuns están poniendo el foco en la gestión de la Generalitat, un aspecto que Illa había prometido que sería uno de sus puntos fuertes, pero que la situación en ámbitos como Educación o Rodalies ha puesto en cuestión.
Si a finales de julio, tanto republicanos como Comuns ya criticaron la falta de «autocrítica» de Illa por su balance «triunfalista» de los primeros dos años de mandato, esta semana han vuelto a coincidir en el fondo de sus mensajes: le han reclamado grandes acuerdos en educación y le han instado a ponerse las pilas para resolver los diversos problemas que ahora mismo sufre Catalunya. Aunque con algunos matices distintos, este lunes tanto el presidente de ERC, Oriol Junqueras, como la coordinadora nacional de los Comuns, Candela López, reclamaron un «acuerdo de país» para resolver la crisis en Educación, dejando claro que el cese de la hasta ahora número dos, Teresa Sambola, no basta para resolver un conflicto que se arrastró durante el curso pasado y que el desbarajuste de las pruebas PISA ha agravado.
López, por ejemplo, reprochó que el Govern anunciara nuevas medidas en Educación «sin ningún diálogo previo» con la comunidad educativa. Hay que recordar que la Ustec, el sindicato mayoritario de los docentes, ha denunciado que pese a que hay una huelga convocada en escuelas e institutos para el 8 de septiembre, día del inicio de curso, el Departament no los convocó a ninguna reunión desde mediados de julio y el primer encuentro apenas llegará este jueves. Los Comuns ya avisan de que si el Govern no es capaz de resolver este conflicto, exigirán «responsabilidades políticas» y reclaman al ejecutivo que aborde las «causas de fondo» de la crisis, vaya «a la raíz de los problemas» y trabaje para construir el «necesario acuerdo de país en materia educativa».
En una línea similar, Junqueras insiste en la idea de su propuesta de «gran acuerdo de país», que dote de una estabilidad de 12 años las políticas educativas, con independencia del Govern de turno. En este sentido, en una rueda de prensa en la sede de los republicanos, el lunes apuntó que «esperamos que el Govern no cometa el error de pensar que con el hecho de haber cesado a alguien y haber abierto unos expedientes la cuestión de la enseñanza ya está resuelta, porque el reto al que nos enfrentamos es mucho más profundo». Para añadir que «el Govern se tiene que poner las pilas de una vez» para mejorar la situación en Educación y resolver el conflicto con los docentes, tras recordar que gracias al acuerdo presupuestario con ERC «hay 500 millones adicionales para la enseñanza y es a él a quien le corresponde aplicarlos».

Junqueras defiende una «agenda propia» para Catalunya
En su primera comparecencia del curso, Junqueras puso el foco en la decisión de ERC de impulsar una «agenda propia» para Catalunya, que sirva para «fortalecer el país» y «mejorar la vida de la ciudadanía». Fundamentalmente, la centra en un incremento de los recursos económicos vía nueva financiación, la movilidad (Rodalies), la educación, la vivienda, la lengua catalana y la gestión forestal. Según él, «en Catalunya hay un consenso amplio y transversal que quiere hacer fuerte el país. Necesitamos más recursos, más derechos y más capacidad de decisión».
Junqueras pone en valor la labor desarrollada por Esquerra en el actual mandato y sitúa la responsabilidad en los gobiernos catalán y estatal, encabezados por el PSC y el PSOE, respectivamente. «Nuestro trabajo ya lo hemos hecho, hemos contribuido a que Catalunya tenga presupuestos, hemos hecho acuerdos sobre la nueva financiación y sobre la condonación de la deuda del FLA», comentó el lunes, para recordar también los pactos en materia de infraestructuras, con la creación del «consorcio de inversiones» o el que debe garantizar la mayoría catalana en la gestión del hasta ahora estatal Consorcio de la Zona Franca.
Junqueras: «Son los gobiernos los que tienen que demostrar que son capaces de gestionar este país»
Por todo ello, considera que «ahora son estos gobiernos los que tienen que demostrar que son capaces de gestionar este país. No puede ser que con tantos acuerdos que hay sobre la mesa sigan arrastrando los pies para cumplirlos. No puede ser que este curso escolar empiece con una huelga». Sobre la protesta educativa del día 8 de septiembre, el Govern se reunirá el jueves con los sindicatos convocantes de la huelga para intentar evitarla. Con relación a los posibles cambios en el ejecutivo, que de momento se han limitado al sottogoverno, el líder de ERC ha defendido que «se tendría que cambiar» el director general de Policía, Josep Lluís Trapero. «No puede ser que haya un policía haciendo de político, de la misma manera que no tendría ningún sentido poner a un político haciendo de comisario o de inspector», resumió.
Candela López: «La segunda mitad de la legislatura no puede ser un bis de la primera. (…) Menos autocomplacencia y más rendición de cuentas»
En cuanto a los Comuns, Candela López avisa al Govern de que centrarán los esfuerzos en hacer efectivas las políticas que han acordado en ámbitos como la vivienda, los servicios públicos o la emergencia climática, recalcando que serán «muy exigentes para que todas políticas se hagan realidad». En este sentido, subraya que a pesar de hacer bandera de la gestión, el Govern de Illa «acumula problemas» de «falta de previsión» y de «falta de respuestas», citando los eternos fallos de movilidad con Rodalies -con el episodio vivido el 12 de agosto, día del eclipse, como último gran ejemplo-, el crecimiento de las listas de espera en Salud para visitar un especialista o la gestión de las alertas meteorológicas. «La segunda mitad de la legislatura no puede ser un bis de la primera. (…) Menos autocomplacencia y más rendición de cuentas; menos anuncios y más servicios públicos que funcionen», concluyó la dirigente de los Comuns. Avisos que aumentan la presión al Govern de Illa.
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