quién es Astrid Gil-Casares, ‘socialité’ y la vendedora del famoso ático de Ayuso

Por Redacción THE FYMOUS • 3 septiembre 2026

En mayo de 2021, se celebraron elecciones autonómicas en la Comunidad de Madrid. La derecha ganó, como en las últimas convocatorias, pero en un barrio los resultados fueron especialmente aplastantes. En La Moraleja, Isabel Díaz-Ayuso sacó un 97% de los votos y, en la izquierda, el PSOE sacó seis votos, Más Madrid, cuatro y Podemos, un voto. Uno solo.

Este dato dio pie a uno de los podcast más divertidos de los últimos años, ‘Misterio en La Moraleja’, en el que intentaban averiguar quién era el/la votante de Podemos en el barrio de los ricachones. Todo apuntaba a que podría ser la actriz Sara Sálamo, pero otro de los nombres que se barajaron es el de Astrid Gil-Casares, escritora, guionista y ‘socialité’ por hecho y derecho, pero con una voz pública propia y muy alejada de los estándares.

Astrid Gil-Casares Marlier (Madrid, 1973) es hija del ingeniero naval Santiago Gil-Casares Armada -bien conectado con el poder franquista, su abuela paterna era hermana de Alfonso Armada, uno de los militares que apoyaron el 23F- y la aristócrata francesa Catherine Marlier. Pasaba los veranos en Sotogrande y las tardes en el Club de Campo de Puerta de Hierro, donde conoció a algunas de sus amigos más duraderos, como los Fuster, Isabel Sartorius, Carolina Herrera, Paloma Segrelles e incluso Felipe V, a quien conoció de adolescente.

Astrid Gil-Casares

La Esfera de los Libros

Educada en los elitistas Saint Chaumond y Liceo Francés, habla varios idiomas, estudió Económicas en ESADE y comenzó su carrera en París, en la Banca Rothschild, trasladándose un año después a Londres. Allí trabajó en banca de inversión y creó una empresa dedicada a la asesoría comercial y financiera. En un viaje de trabajo conoció a Rafael del Pino, presidente de Ferrovial y tercera fortuna de España tras Amancio Ortega y Juan Roig. Comenzaron su relación en 2004 y se casaron en junio de 2006, una boda que apareció en todos los ecos de sociedad y en la que se reunieron figuras de la aristocracia y la empresa. Tuvieron tres hijos.

Un divorcio mediático

Se separaron en 2016 y arrancó un proceso de divorcio doloroso y muy mediático. Gil-Casares explicó posteriormente que, tras su separación, se cerró el mundo social que la rodeaba y que volver a la banca no era sencillo por haberse divorciado: “El machismo sigue siendo un tabú en mi clase. El dinero sigue controlando la vida de muchas parejas y de muchas mujeres, más de lo que la gente está dispuesta a hablar. Muchas dejamos de trabajar cuando nos casamos. Y cuando te divorcias, te das cuenta de que no tienes nada”, explicaba a El País.

En aquellos años, empezó a hacerse los tatuajes que definen hoy su imagen; cada uno de ellos representa un momento difícil del divorcio. Para superar el proceso, comenzó a escribir. Primero hizo el guion de ‘¿Qué te juegas?’ (2019), una película con Leticia Dolera, Amaia Salamanca y Javier Rey que hablaba, claro, de riqueza, poder, apariencias y conflictos de clase. También ha escrito tres novelas: ‘Nadie me contó’ (2020); ‘Este jueves al anochecer me subí al tren’ (2022) y ‘No digas nada’ (2025), todas ellas muy inspiradas en su propia experiencia personal.

‘No digas nada’ (Astrid Gil-Casares)

‘No digas nada’ (Astrid Gil-Casares)

‘No digas nada’ (Astrid Gil-Casares)

En sus novelas, el lujo no es solo un decorado, sino como una estructura de poder que protege, pero también aísla. Habla de dependencia económica, miedo a la soledad, maternidad, deseo femenino, nido vacío y las relaciones desiguales en matrimonios de gran fortuna. Ella es consciente de la suerte que tiene por haber nacido en una familia con posibles: “Tengo más controlada la culpa por haber nacido en este privilegio, pero nunca se me olvida la suerte. A mí me tocó un buen número en la lotería de la vida”, declaraba en La Fórmula Podcast.

Gil-Casares no ha dejado de salir en prensa, y no solo por sus novedades literarias. Apareció a principios de año en los papeles de Jeffrey Epstein, con una serie de correos y mensajes intercambiados entre 2017 y 2019 en los que se apreciaba un estrecho vínculo entre ellos. Y ahora ha vuelto a saltar a la palestra como vendedora de un ático de lujo en Chamberí, el ático de la polémica, a la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz-Ayuso.

Astrid Gil-Casares

Casa del libro

La empresa pública Planifica Madrid lo adquirió el abril por 6,3 millones de euros. Es un inmueble de 485 m2 con cinco dormitorios, garaje, trasteros y una enorme terraza. Gil-Casares no está imputada en el caso, solo figura como vendedora, pero vuelve a estar en el ojo del huracán.

Pero, más allá de los titulares, su trayectoria nos presenta a una mujer que ha hecho de la reinvención su motto vital y que ha sabido empezar una y otra vez demostrando que esa segunda juventud, como ella misma defiende, puede empezar a partir de los 50.

Headshot of Begoña Alonso

Begoña Alonso es experta en ocio, cultura y estilo de vida, coordinando la sección de Living en Elle.es desde hace más de seis años. Llevar la sección de Living supone que lo mismo escribe un reportaje sobre las mejores series de terror de Netflix, que un artículo de viajes y lunas de miel, un perfil de una activista feminista o un listado de los mejores libros de la historia que tienes que leer. 

Siempre suele decir que la vida no le da para todo: libros, agenda, música, ocio, cine, series, plataformas de streaming (Netflix, Amazon, HBO, Disney+, Filmin, Movistar+, Apple TV+…), maternidad, televisión, feminismo, viajes, cultura, ‘lifestyle’, motor, tecnología… Pero es capaz de llegar a todas partes para ofrecer siempre los contenidos más actuales e interesantes. 

Begoña Alonso se licenció en 1999 en Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid, pero cuenta casi con 30 años de experiencia en la profesión. Se estrenó en medios locales como Huelva Información o Las Provincias, pasó por radios vecinales haciendo programas de cine y luego aterrizó en el mundo del papel, en medios como La Razón, Maxim o Reporter. 

Tras 9 años dedicada al ‘branded content’, Begoña lleva una década en ELLE, el mismo tiempo que ha transcurrido desde que consiguiera el Premio 20 Blogs por ‘The Best of the 80s’, un blog de música de los 80, una de sus pasiones. También adora las películas de boda y se pasa más tiempo planificando viajes que llevándolos a cabo, pero eso es otra historia.  


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