“Caminar con inclinación optimiza más el tiempo que caminar rápido”

Se ha demostrado que una actividad tan cotidiana como caminar es capaz de transformar el cuerpo. Eso sí, no vale hacerlo de cualquier manera. Los expertos indican que es necesaria cierta velocidad, o sea, que no vale para nada un paseíllo. Pero todavía se puede ir un paso más allá y subir cuestas cuando salgas a andar.
«Caminar con inclinación optimiza más el tiempo que caminar rápido», dice la entrenadora Lucía Aguado. Es cierto que cuando uno sube una pendiente, lo hace más despacio, pero según la experta, aprovecha más el tiempo.
También puedes recrearlo en la cinta del gimnasio si prefieres medirte y poner una inclinación y velocidad determinadas, como si fuera una receta: «Caminar a 2,7 kilómetros por hora, que es ir súper despacio, pero con una inclinación de seis grados, quema exactamente la misma energía que caminar 7,5 kilómetros por hora en llano», explica la entrenadora.
«¿Por qué? En pendiente tus músculos gastan hasta un 60% de su potencia para empujar tu peso arriba. Pero cuando caminas en plano este gasto se reduce al 15%. Además, al ir más despacio, el impacto en tus rodillas disminuye entre un 19 y un 26%», añade. Pero esto es sólo el principio.
Todos los beneficios de caminar en cuesta
Ya sea que te dediques a subir cuestas cuando sales a pasear o que ahora tu cinta del gimnasio tenga siempre la pendiente más pronunciada, caminar con inclinación es apostar por el caballo ganador.
Además de proteger las articulaciones, hace que los huesos estén más fuertes y los músculos más tonificados. Especialmente los de los glúteos, muslos, cuádriceps, pantorrillas y también los estabilizadores del abdomen.
Esto mejora automáticamente el equilibrio, ya que se mejora la postura y se entrena la estabilidad durante todo el paseo.
Como el cuerpo necesita más energía para poder avanzar, se consumen más calorías y se acelera el metabolismo. Además, esto evita que se acumule grasa, ya que los carbohidratos, azúcares naturales, grasas en sí y proteínas se usan realmente como combustible del cuerpo.
También mejora la resistencia aeróbica sin necesidad de correr, y hace que los órganos vitales como corazón y pulmones trabajen de manera más eficiente.
María Muñiz es experta en belleza. No hay tendencia en manicuras y pedicuras, truco de maquillaje o corte de pelo de moda que se le resista. Lo que más le gusta en el mundo es un pintalabios rojo que se pueda sumar a su colección de más de 100, además de probar lo nuevo en tratamientos para el pelo fino, aceites para labios, cremas de todo tipo, sérums y contornos de ojos posibles. Eso sin contar cada perfume que ve la luz. Si pueden ser perfumes florales y frescos, mejor.
Por eso, no puede vivir sin redes sociales, en las que bucea hasta que da con lo último que se lleva en cada espejo y neceser del mundo (hasta lo que pasa más desapercibido). Internet es su medio natural, se siente como pez en el agua después de una trayectoria de casi diez años en medios digitales, que comenzó cuando se graduó en Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.
Desde entonces, María Muñiz ha pasado por cabeceras de moda y belleza como Harper’s Bazaar o Cosmopolitan como redactora de belleza. Ahora ha vuelto a ELLE, uno de los primeros medios donde pudo especializarse en la comunicación digital, para tomar las riendas de la sección de belleza, contarte todo lo que necesitas saber sobre novedades y tendencias y crearte alguna que otra necesidad.
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