las bailarinas de cintas de Vicky Montanari

«De una carioca a otra», escribió la firma de Farm Rio en una de las muchas publicaciones que últimamente podemos ver en el perfil de Vicky Montanari. Y es que una de las mejores representantes del portuguese style nació en realidad en Río de Janeiro. De madre brasileña y padre italiano, la influencer tiene raíces cariocas, al igual que una de las marcas más deseadas del momento, Farm Rio, con sus diseños al más puro estilo mediterráneo en ocasiones y tropical en otras, justo como Vicky.
Pero, ¿por qué ese comentario? Pues porque el fin de semana pasado, la italiana se casó por todo lo alto en la paradisíaca costa portuguesa luciendo, en la fiesta tras las nupcias, un look hecho a medida por la firma brasileña. Para esta casa, la novia más deslumbrante del verano no solo ha colaborado más de una vez a lo largo de los años, sino que además, con apenas 18, trabajó como dependienta en una de sus tiendas.
Un total look de Farm Rio con mucho significado detrás y unas bailarinas de cintas microtendencia que nos han conquistado
Después de pasar por la iglesia y tras el banquete para celebrar que los novios por fin se han casado, la noche cae y la fiesta empieza. Para ello, Vicky quiso sorprender a todos los invitados con un cambio de look radical: se cortó más de cinco dedos de pelo en una trenza para poder lucirlo ondulado y suelto en la pista de baile. Pero este tijeretazo a su cabello no fue la única decisión arriesgada (y acertada) que tomó antes de regresar al festejo.
Otra parte fundamental del nuevo conjunto con el que reapareció junto a su novio fue el vestido corto, mucho más cómodo para bailar toda la noche, que Farm Rio diseñó en exclusiva para ella. De organza de seda y con más de 360 horas de trabajo detrás, el modelo brillaba con bordados que hacían referencia a la vida y a la historia de amor de Vicky y Miguel: desde Río de Janeiro, pasando por Roma y hasta Lisboa, ciudad en la que ambos se enamoraron. Incluso un pequeño tributo a los abuellos fallecidos de la pareja y a una amiga de la influencer quedaron para siempre cosidos con cariño a uno de los cinco vestidos de la novia.
No obstante, la verdadera clave del último outfit con el que concluyó el gran día es, para nosotras, el calzado. Y es que qué hay más importante para aguantar toda la noche que unos zapatos cómodos. De ahí que, junto al corte mucho más juvenil tanto del pelo como del nuevo vestido, Vicky eligiese un par de bailarinas de cintas (bien sujetas para no dejar de bailar) con las que remató un estilismo que la hizo radiar aún más de lo que parecía posible, rodeada de sus amigas y familia en uno de los días más especiales de su vida.
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