Cómo llevar el polo, la prenda favorita de los looks de oficina de septiembre

El universo deportivo está redefiniendo los códigos estéticos de la moda en general y, en estos momentos, incluso hablar de athleisure ya se nos queda corto. En esta competición de estilo, los polos han saltado de las pistas de tenis y los campos de juego a conquistar a lo más granado del street style. Si hace un año hacíamos un hueco al polo de rugby, este septiembre bate récords en todas sus versiones, liderando una fiebre por las prendas sport que es evidente. Lo hemos corroborado con el triunfo de las chaquetas de chándal y cortavientos, encumbradas por las prescriptoras de estilo danesas. Ni qué decir del regreso de los leggings con estribo o de la avalancha de camisetas futboleras que nos sumergieron en el blokecore. Tampoco se me olvida la Gymnarina, la nueva sneakerina de Onitsuka Tiger; la jugosa colaboración de Simone Rocha con adidas Originals; el lanzamiento de Casual Sport, lo nuevo de Stradivarius; o la “vuelta al cole” de Zara con Fruit of the Loom en una propuesta entre preppy y deportiva. ¿Quién da más?
La nueva era del polo: estética deportiva, estilo pulido y un guiño Y2K
Recuerdo que en agosto de 2025 escribí un artículo sobre polos de rugby en el que hacía referencia al auge del movimiento sporty-chic, el repunte del estilo universitario británico y la influencia de colecciones como Tennis to the Seaside, de Pelagia Kolotouros para Lacoste, o la de Miuccia Prada para Miu Miu, una combinación que desencadenó la “tormenta perfecta”. Sin embargo, si tuviese que resumiros qué nos depara esta prenda de cara al otoño-invierno 2026/2027, me rindo a Stella McCartney. En su propuesta, la diseñadora británica recoge el testigo del polo deportivo clásico: confección en algodón, rayas en bloques rotundos, corte relajado y cuello a contraste. Pero va un paso más allá y dicta un nuevo manual de estilo.
El primer golpe de efecto es un juego de capas que me ha teletransportado a la década de los 2000. Por aquel entonces, el arte del layering pasaba por vestir un polo sobre otro, priorizando el contraste de color y, por supuesto, llevando ambos con los cuellos levantados. Era una tendencia compleja, lo sé, pero la moda es así de caprichosa. McCartney recupera ese gesto y lo actualiza superponiéndolo a una sudadera con cremallera. Al mismo tiempo, nos demuestra cómo vestir —y elevar— esta prenda: se lleva por dentro de la cinturilla del pantalón marcando el talle y se acompaña de zapatos de tacón para aportarle un cariz sofisticado. Este giro magistral es el que le ha dado una dimensión completamente nueva, incluso un tanto sartorial, de cara a integrarse en nuestros mejores looks de oficina.
Cómo combinar el polo de lunes a viernes: 6 claves para incluirlo en tus looks de diario
Nadie ha dicho que no podamos conjugar un polo de rugby con unos comodísimos pantalones tipo jogger y unas zapatillas de estilo retro, pero si lo que buscas es convertirlo en una prenda más elegante —que no pija—, hay 6 trucos a los que recurren las prescriptoras de moda. Desde qué modelo elegir hasta cuál es el calzado que mejor ejerce de contrapunto, ¡toma nota!
Polos monocromáticos: Las expertas lo tienen claro. Los looks de oficina se visten con polos monocolor y, preferiblemente, en tonos neutros —blanco, negro, azul marino o gris, por ejemplo—. De esta forma resultan más sobrios y, sobre todo, mucho más fáciles de combinar con el resto de tu armario. En caso de que prefieras un print, sin duda, el estampado de rayas manda.Doble o nada: En un guiño Y2K, insiders como Lisa Aiken superponen dos polos o, en un gesto más depurado, lo visten sobre una camisa blanca. Con esto consiguen generar un contraste sutil y, al mismo tiempo, combatir el fresco mañanero. Eso sí, lo de levantar los cuellos va a gusto de la consumidora.Sí, a la sastrería: No hay forma más sencilla de equilibrar el punto sport que tiene el polo que combinarlo con una prenda heredera de la sastrería tradicional. Me refiero a un pantalón sastre holgado, a unas bermudas de pinzas o a una falda lápiz. Si no quieres complicarte la mañana, un traje al completo es la respuesta.Prendas de abrigo sobrias: Una chaqueta de cuero estructurada, una gabardina minimalista y, sobre todo, un blazer oversize son capaces de darle al polo una dimensión estética totalmente nueva.El calzado importa: Lejos de quedar en un discreto segundo plano, los zapatos son capaces de cambiar el registro de esta prenda. Entre los favoritos de las prescriptoras, los zapatos destalonados, los kitten heels y los de corte salón.Se lleva por dentro y marcando cintura: La regla de oro de las expertas es introducir el polo por dentro del pantalón o de la falda, de esta forma adopta la formalidad de una camisa. Además, es un modo de delimitar el talle y alargar visualmente las piernas, de ahí que no duden remarcarlo con la ayuda de un cinturón.
¿Quieres ver cómo se ponen estos tips en práctica? Aquí las pruebas:
1) Polo básico + pantalón ancho a tono + jersey a la cintura + trench largo fluido + mocasines
2) Doble polo superpuesto + falda midi evasé + blazer oscuro + zapatos de tacón
3) Polo de punto + pantalón de pinzas + zapatos de tacón
4) Polo de punto fino + falda lápiz vaquera + chaqueta de cuero + zapatos de tacón con estampado de cuadros
5) Doble polo + pantalón sastre + zapatos de tacón
6) Polo de punto fino + traje de blazer y minifalda + mocasines
7) Doble polo + bermudas de pinzas + zapatos planos tipo mule
8) Polo + vaqueros rectos + gabardina minimalista + zapatos de tacón destalonados
9) Polo de rayas + traje sastre jaspeado + zapatos acharolados
10) Jersey tipo polo de rugby a rayas + polo blanco + vaqueros rectos + botines de tacón
11) Doble polo + falda midi con vuelo + zapatos de tacón bajo
12) Polo a rayas + blazer estructurado + vaqueros barrel + bailarinas
Dónde comprar los polos más bonitos y versátiles: 15 diseños que revolucionarán tu fondo de armario
Que tiemblen camisetas, camisas ¡e incluso el suéter! Los polos han llegado para dominarlos a todos por cortesía de Mango, Massimo Dutti, Zara y Lefties, entre otras firmas de moda. Para conseguirlo, se presenta en versiones para todos los gustos. Por un lado, encontraremos tanto polos de piqué como diseños confeccionados en punto que hacen temblar a los jerséis básicos. Por otro lado, los polos de rugby de líneas contundentes dejan paso a versiones monocromáticas comedidas y estampados de rayas más sutiles en tonos otoñales —marrón, gris marengo, azul marino y burdeos, por ejemplo—. Manga larga, cuellos a contraste, algún que otro color vitamina… Entre estos 15 polos está tu próximo comodín de diario, garantizado.
Licenciada en Periodismo en la Universidad de Santiago de Compostela, especializada en marketing, comunicación y producción de moda, así como con estudios de social management y posicionamiento en buscadores. Cuenta con 10 años de experiencia en revistas digitales y en gabinetes de comunicación. Apasionada de las letras, la fotografía, la moda, los animales ¡y del sabor a mar de Galicia!
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