Los cinco chiringuitos y restaurantes de Asturias donde comer frente al mar y alargar el verano en Asturias

Por Redacción THE FYMOUS • 12 septiembre 2026

En Asturias, en los chiringuitos y restaurantes junto al mar, no hay palmeras, hay praos, acantilados, playas salvajes, montañas y, cuando cae el sol, sudaderas sobre los hombros. En el norte se come frente al Cantábrico por muchas razones, la cocina, el ambiente, las vistas, la cercanía del mar y la sensación de que, durante unas horas, no necesitas estar en ningún otro sitio.

Algunos locales mantienen el espíritu del chiringuito de siempre. Otros han afinado su cocina, incorporado huerta propia, brasas, cócteles o una gastronomía más contemporánea. Pero todos comparten algo, el mar forma parte de todo, de lo que se cocina, del ambiente e incluso del ritmo con el que transcurre la comida.

Proponemos cinco maneras de sentarse frente al Cantábrico, cinco locales de costa donde el mar es arte y parte del paisaje, del ambiente y de la mesa.

Casa Miguel- una mesa frente a la Concha de Artedo

Llegar a Casa Miguel, en la Concha de Artedo, cerca de Cudillero, ya pone al comensal en situación. Desde el aparcamiento, un breve paseo por la senda peatonal conduce hasta este restaurante situado literalmente a pie de playa, con una amplia terraza desde la que el Cantábrico ocupa prácticamente todo el paisaje. Olas, horizonte y uno de los arenales más bonitos de la costa occidental asturiana.

restaurante en concha de artedo, a sturias

Casa Miguel

La cocina sigue el mismo espíritu, con el producto como protagonista “somos especialistas en arroces y pescados, tanto a la plancha como al horno”, explica Javier Argos, copropietario del restaurante. Dependiendo del mercado, pueden encontrarse piezas como lubina, rodaballo, rubiel, ventresca de merluza, xargo o rey, preparadas de manera sencilla para que sea el propio pescado el que mande.

Antes de llegar a ellos, la comida puede comenzar con algunos de los clásicos de la casa como calamares, zamburiñas, pulpo a la plancha, chipirones o pastel de pescado. Son platos reconocibles, pensados para compartir y muy ligados a esa cocina de playa sin artificios que apetece frente al mar.

plato de casa miguel, asturias

Casa Miguel

El otro gran reclamo son los arroces. Los hay negros, de marisco, con bogavante o con almejas y gambas. Entre los más celebrados están el de pulpo y vieiras. Una propuesta marinera que resume bastante bien la filosofía del restaurante: buen género y elaboraciones reconocibles.

Casa Miguel tiene ese punto de restaurante de playa que hoy resulta casi un lujo. Su cocina, servicio cercano y una localización difícil de mejorar hacen de él el sitio perfecto. En los meses centrales de la temporada, advierte Argos con humor, el restaurante “funciona a lo bestia”, así que conviene reservar antes de emprender el paseo hasta la playa.

Aquí, en casa Miguel, el mar no solo acompaña, casi se convierte en un comensal más.

Dirección: Playa de La Concha de Artedo, 33155 Lamuño, Cudillero
Teléfono: 985 596 350 / 664 618 012
Web: casamiguellaconchadeartedo.es
IG: @casamiguelartedo

Mi Candelita — arroces frente a la playa de Bañugues

Mi Candelita se asoma a la playa de Bañugues, a pocos kilómetros de Luanco, con el Cantábrico a sus pies. En verano, cuando el arenal se llena de gente, cuesta imaginar un sitio mejor para que una comida se alargue. Fuera de temporada, el paisaje recupera la calma y el mar vuelve a ser el absoluto protagonista.

Abre durante todo el año. A las comidas en el comedor se suma La Calma, una terraza situada en la parte posterior del local en la que se sirven cócteles, bebidas y una carta más informal de tapas durante el verano. “Se puede venir simplemente a tomar algo”, explica Sara Ribas, responsable de Mi Candelita.

restaurante mi candelita, asturias

Mi Candelita

En la mesa, los grandes protagonistas son los arroces. “Al final somos una arrocería”, resume Ribas. Entre los más demandados están el arroz negro y los caldosos. Antes del arroz, la carta propone una serie de entrantes pensados para compartir. Hay croquetas, ensaladilla de gambas o ensalada de berenjena con requesón, platos reconocibles a los que se da un punto algo más contemporáneo. También aparecen propuestas de pescado y marisco, en consonancia con una ubicación en la que el Cantábrico no solo forma parte del paisaje, sino también de buena parte de la despensa.

No busca una gastronomía excesivamente formal, sino una cocina informal y fácil de compartir, de esas que comienzan con varios entrantes y terminan inevitablemente alrededor de una paellera.

plato del restaurante mi candelita, asturias

Mi Candelita

Aunque su ubicación frente al mar atrae a numerosos visitantes durante el verano, la clientela es sobre todo local. “Tenemos público de todo tipo, pero principalmente gente de la zona”, señala su responsable. Entre los turistas predominan los nacionales, que llegan atraídos por la playa, las vistas y su propuesta gastronómica.

A Mi Candelita se llega atraído por el paisaje, pero los arroces, los platos para compartir y la sobremesa acaban convirtiéndose en la verdadera razón para volver.

Dirección: Playa de Bañugues, Bañugues. Asturias
Teléfono: 695 567 110
Web: micandelita.com
IG: @candelitaarroceria

La Mar de Fondo — el Cantábrico en estado salvaje

La Mar de Fondo se encuentra en la parte alta de la playa de Frejulfe, en Navia, un arenal de unos 800 metros declarado Monumento Natural, rodeado de dunas, vegetación y acantilados, y con ese punto salvaje que conserva buena parte de la costa occidental asturiana.

El chiringuito aparece casi como una prolongación del entorno. Su terraza funciona como un mirador sobre la playa y mantiene el espíritu informal que se busca en verano. Mesas al aire libre, cocina para compartir y pocas ganas de mirar el reloj. Sin embargo, no es únicamente un lugar de temporada. “Somos un chiringuito que abre todo el año”, explica Raúl García, uno de sus propietarios. Durante septiembre y octubre mantiene la actividad diaria y, cuando llega el invierno, continúa abriendo los fines de semana y festivos.

restaurante la mar de fo

La Mar de Fondo

En la carta destacan especialmente los calamares, el pulpo y, sobre todo, el pescado fresco a la plancha. La particularidad está en la forma de servirlo, en lugar de trabajar con raciones individuales, ofrecen piezas grandes para compartir entre varias personas. “Vendemos el pescado entero o por mitades, no nos gusta hacer trozos”, señala García.

Meros de más de tres kilos, besugos, lubinas o rodaballos llegan así a la mesa convertidos en el centro de una comida pensada para disfrutar en grupo. La fórmula permite que el pescado conserve mejor su frescura y que sea el propio producto el que marque la experiencia.

Los clientes pueden incluso llamar con antelación, preguntar qué ha entrado ese día y encargar una pieza adecuada al número de comensales. “La gente ya no viene solamente porque vaya a pasar el día en la playa. Viene directamente a comer, aunque después se marche”, explica su propietario. Una señal de que La Mar de Fondo ha dejado de ser únicamente una parada playera e improvisada para convertirse en un destino gastronómico en sí mismo.

El carácter relajado sigue siendo parte fundamental de su atractivo. Aquí se puede llegar desde la arena, pero también sentarse a la mesa para compartir una buena pieza de pescado con calma. Sus dos Soletes de la Guía Repsol, obtenidos en 2022 y 2024, explican la historia de un establecimiento que conserva el nombre y el espíritu del chiringuito, pero se toma muy en serio lo que pone en el plato.

La Mar de Fondo es, en definitiva, una de las formas más esenciales de comer junto al Cantábrico. Naturaleza, pescado fresco para compartir y una playa capaz de conseguir que las sobremesas se alarguen.

Dirección: Playa de Frejulfe, Navia. Asturias
Telñefono: 644 07 49 50
IG: @lamardefondo

Lola Melón — el verano se alarga en La Ñora

Frente a la playa de La Ñora, entre Gijón y Villaviciosa, Lola Melón representa la versión más contemporánea de esta ruta junto al Cantábrico. El local está cuidado al detalle, con una estética desenfadada, terraza frente al mar y ambiente que invita a sentarse a comer y prolongar la sobremesa hasta que cae la tarde. Cuando acompaña el tiempo, la playa y el restaurante prácticamente funcionan como un mismo escenario.

restaurante lola melón, asturias

Pablo Arquero

La carta apuesta por una cocina informal pero trabajada, pensada en buena medida para compartir. Hay croquetas, mejillones, langostinos, tartares, torreznos o xarda, aunque los grandes protagonistas son los arroces. “Es lo que más nos pide la gente”, explica Diego Ampudia, encargado del local. Los preparan, entre otras cosas, con costilla, pulpo o carrilleras y son, en buena medida, uno de los platos que definen la casa. A la comida se suma la carta de cócteles con clásicos y combinaciones propias, otro de los reclamos de este espacio.

Lola Melón abre habitualmente desde marzo hasta noviembre, aunque algunos años también ha mantenido la actividad durante el invierno. En verano funciona todos los días, tanto para comidas como para cenas, y recibe sobre todo a turistas nacionales que llegan atraídos por la playa, las vistas y el ambiente.

restaurante lola melón, asturias

Lola Melón

La música, los cócteles y su ubicación convierten la visita en un plan que va más allá de comer frente al mar. Porque en Lola Melón la sobremesa tiene fácil alargarse hasta que cambia la luz sobre la playa.

Dirección: El Peñucal, 3. Playa de La Ñora, Quintueles (Villaviciosa). Asturias
Teléfono: 984 001 844
IG: @lolamelon_asturias

Moniello — del chiringuito al restaurante

Moniello nació con el espíritu de chiringuito frente al Cantábrico, a las afueras de Luanco. Durante años fue uno de esos lugares a los que se llegaba casi tanto por el paisaje como por la comida. Mesas al aire libre, prao y la vista del mar ocupándolo todo.

El punto de inflexión llegó en 2016 cuando un incendio destruyó el antiguo local. La reconstrucción sirvió para repensar el espacio y la propuesta gastronómica. El chiringuito dio paso a un restaurante con diferentes terrazas, jardín y una cocina más elaborada, pero muy ligada al producto y al paisaje.

Además, dejó de funcionar únicamente como un lugar de verano. “No somos solamente un restaurante de temporada, abrimos durante todo el año”, explica José Luis Pena, uno de los dueños del restaurante.

restairante moniello, asturias

Moniello

Esa misma estacionalidad se traslada a la cocina. “Cambiamos la carta dos veces al año, tenemos una de invierno y otra de verano”, explica Pena. Con el frío aparecen platos más contundentes, mientras que en los meses cálidos ganan terreno elaboraciones más frescas y una mayor presencia del pescado. La idea es sencilla “Intentamos trabajar siempre con producto de temporada”.

La carta es relativamente breve y se mueve entre pescados, mariscos y carnes. Hay platos que se han convertido en clásicos, como las croquetas cremosas de jamón o los langostinos rebozados en pasta orly, junto a propuestas que van cambiando con la estación. Uno de los ejes continúa siendo el pescado que llega según mercado, tratado sin artificios para que el producto lleve el peso del plato. “La base de nuestra cocina es el producto”, resume Pena.

Moniello conserva algo de aquel chiringuito inicial – el verde, las mesas al aire libre y el Cantábrico al fondo-, pero hoy ha dado un paso más. Ha crecido hasta convertirse en un restaurante más cuidado y ambicioso, manteniendo ese equilibrio entre una buena mesa y el placer de comer junto al mar.

Dirección: Parque Playa de Moniello, s/n, Luanco. Asturias
Teléfono: 985 914 982
IG: @moniellorestaurante


Source link

La nueva era del periodismo interactivo