Cómo afrontar el mes de septiembre si contrataste un crédito para pagar el verano

Qué rápido nos olvidamos del verano cuando regresamos al trabajo. Recuperamos los horarios de siempre y los madrugones. Pero hay algo que puede acompañarnos durante bastante más tiempo: las cuotas de los créditos que hemos solicitado para financiar nuestras vacaciones.
Para quienes recurrieron a un préstamo para pagar un viaje, el hotel o parte de los gastos estivales, septiembre puede llegar con una factura añadida. Y lo hace, además, en uno de los meses más complicados para muchos hogares, con la vuelta al colegio, el transporte y los gastos habituales de casa.
Este año son muchos los consumidores que han recurrido —o tienen previsto recurrir— al crédito. El VIII Barómetro de Préstamos al Consumo de ASUFIN señala que casi el 36% de los españoles prevé pedir financiación en los próximos seis meses, el porcentaje más alto desde que comenzó a elaborarse el estudio en 2020.
Las vacaciones tienen cada vez más peso: el 17% de los préstamos se solicita para financiar viajes y vacaciones. Pero hay otros motivos de peso. El 20,1% responde a la necesidad de disponer de liquidez inmediata y otro 16,3% a refinanciar deudas anteriores.
Cada vez cuesta más devolver un crédito
Y pedir dinero vuelve a ser más caro. Después de dos años de bajadas, los tipos de interés han vuelto a subir. En los préstamos de menos de cinco años, el interés medio ha pasado del 9,88% en 2025 al 10,06% en 2026. En los de más de cinco años, ha subido del 9,86% al 10,05%.
Tampoco cuesta lo mismo pedir dinero en todas partes. Los bancos presentan una TAE media del 9,16% en los préstamos a corto plazo y del 9,25% en los de largo plazo. En los Establecimientos Financieros de Crédito (EFC) no vinculados a la automoción, el coste es bastante mayor: la TAE media alcanza el 13,71% a corto plazo y el 13,68% a largo. En la financiación ligada a vehículos, las medias se sitúan en el 9,29% y el 9,07%, respectivamente.
¿Y qué es exactamente la TAE? Es una de esas siglas que aparecen en cualquier préstamo y que conviene mirar antes de firmar. La TAE, o Tasa Anual Equivalente, sirve para comparar cuánto nos cuesta realmente una financiación en términos anuales, porque tiene en cuenta no solo el interés, sino también determinados gastos y comisiones asociados al préstamo.
Por eso, cuando llega septiembre y necesitamos dinero, no basta con preguntarnos si podemos hacer frente a la cuota mensual. Puede parecer pequeña, pero a cambio el préstamo puede extenderse durante mucho tiempo. Y cuanto más se alarga la deuda, más tiempo estaremos pagando intereses.
Hay otra cifra sencilla que merece la pena mirar antes de firmar: cuánto devolveremos en total. Si nos prestan una cantidad determinada, conviene saber desde el principio cuánto dinero habrá salido realmente de nuestro bolsillo cuando paguemos la última cuota.
Especial cuidado merece pedir un préstamo para pagar otro. El propio barómetro de ASUFIN muestra que refinanciar deudas ya supone el 16,3% de los motivos para solicitar financiación. Puede servir para reorganizar las cuotas, pero una mensualidad más baja no significa necesariamente que terminemos pagando menos.
Septiembre ya es suficientemente cuesta arriba como para añadirle más peso del necesario. Antes de volver a endeudarnos, conviene hacer un pequeño inventario: cuánto debemos, cuánto pagamos cada mes y cuánto tiempo nos queda para terminar de hacerlo.
Las vacaciones duran unos días, pero financiarlas puede llevar años.
Qué vigilar antes de pedir un préstamo al consumo
1. Mira la TAE. Es una de las mejores referencias para comparar el coste de distintas ofertas. No te quedes únicamente con el interés que aparece destacado en la publicidad.
2. Comprueba cuánto devolverás en total. Saber cuánto te prestan es fácil; lo importante es saber cuánto habrás pagado cuando abones la última cuota.
3. Revisa las comisiones y gastos. Pueden encarecer la financiación.
4. No te fijes únicamente en la cuota mensual. Una cuota pequeña puede conseguirse alargando mucho el préstamo y terminar saliendo más cara.
5. No alargues innecesariamente el plazo. Cuanto más tiempo tardes en devolver el dinero, más tiempo estarás pagando intereses.
6. Compara distintas ofertas. El barómetro de ASUFIN muestra diferencias importantes dependiendo de quién preste el dinero.
7. Revisa los productos vinculados. Comprueba si para conseguir determinadas condiciones tienes que contratar seguros u otros productos y cuánto te cuestan.
8. Cuidado con pedir dinero para pagar otras deudas. Refinanciar puede reducir la cuota mensual, pero no significa necesariamente que reduzca lo que terminarás pagando.
Periodista de televisión especializada en mercados con alma de estilista de moda. Responsable de Economía en Al rojo vivo de La Sexta. Lo mismo analizo el Ibex que una pasarela: finanzas y tendencias tienen algo en común: siempre anticipan el futuro.
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