La clínica que aborda el envejecimiento de manera consciente

Por Redacción THE FYMOUS • 15 septiembre 2026

Antes o después, hay una pregunta que casi todas nos hacemos frente al espejo: ¿cómo queremos envejecer? La respuesta ya no consiste necesariamente en borrar el tiempo, sino en decidir cómo convivir con él. Esa evolución también ha abierto paso a proyectos que priorizan la naturalidad frente a la transformación. Clínica NAAC es uno de ellos.

El Dr. Juan Christian Ribas Nijkerk e Isabeli Marichal resumen su punto de partida en una sola frase: «Nunca quisimos crear un lugar donde cambiar rostros». Detrás de esa idea hay veinte años de experiencia clínica.

Dos caminos, una misma inquietud

Las trayectorias de Juan Christian Ribas Nijkerk e Isabeli Marichal comenzaron en ámbitos diferentes de la salud, pero compartían una misma forma de entenderla: rigor, precisión y vocación por el cuidado de las personas. El Dr. Ribas Nijkerk se formó entre la Universidad de Navarra y Arizona (EE. UU.), especializándose en Neurocirugía. Isabeli Marichal inició su trayectoria sanitaria en la Universidad Alfonso X El Sabio de Madrid y desarrolló su carrera en áreas de alta exigencia asistencial, como la UVI Pediátrica, los quirófanos de Cirugía Cardíaca y Neurocirugía Pediátrica y los servicios de Urgencias de hospitales como el Gregorio Marañón y La Paz. Tras vivir en primera persona diferentes problemas estéticos, una experiencia que marcaría un punto de inflexión en su trayectoria, despertó en ella un profundo interés por la
dermoestética, el envejecimiento y la relación que las personas mantienen con su propia imagen.

Con el tiempo, ambos coincidieron en una misma inquietud: una medicina estética cada vez más marcada por la inmediatez y la sobrecorrección, con resultados que tendían a uniformar los rostros y diluir su identidad. Decidieron entonces crear la clínica que ellos mismos echaban en falta: un espacio donde la estética significara prevenir, preservar y corregir únicamente lo necesario, acompañando el envejecimiento con inteligencia, estrategia y respeto. Así nació Clínica NAAC: una manera diferente de entender la medicina y cirugía estética, concebida para ayudar a las personas a verse bien, sentirse bien y envejecer mejor sin dejar de reconocerse frente al espejo.


Con dos centros en Canarias y tres menciones en listas Forbes, la clínica cuenta ya entre sus pacientes con nombres como Adriana Ugarte, Kira Miró, Renata Notni, Helene Svedin o Cecilia Suárez.

clínica naac

Cortesía de Clínica NAAC

Nadie más interviene en el diagnóstico

Pregúntale a Isabeli Marichal qué diferencia a NAAC de otras clínicas y hablará de una combinación difícil de replicar: un diagnóstico dirigido personalmente, una selección de tecnología de vanguardia y la posibilidad de elegir, entre múltiples herramientas terapéuticas, únicamente aquello que cada paciente necesita. “Cada valoración y cada estrategia son diseñadas personalmente por nosotros dos; nadie más interviene en el diagnóstico ni en la planificación del tratamiento”.

Ese modelo de medicina estética de autor, de dirección personal les permite trabajar sin partir de un tratamiento predeterminado. “Cuando dispones de todas las herramientas, dejas de pensar en tratamientos y empiezas a pensar en pacientes”. Dermoestética, tecnología, medicina estética y cirugía se integran así dentro de una misma estrategia, siempre con un objetivo: “Que todo el mundo perciba que alguien se ve mejor, pero que nadie sea capaz de identificar exactamente por qué”.

Esa autoría también marca el método, construido a lo largo de más de dos décadas: «Hemos desarrollado un portfolio propio de procedimientos, protocolos y combinaciones terapéuticas exclusivas. Una de nuestras principales premisas es que, en muchas ocasiones, el mejor tratamiento no es un único tratamiento, sino la combinación inteligente de diferentes tecnologías, productos y procedimientos que actúan en sinergia. Cada herramienta tiene un propósito concreto dentro de una estrategia global diseñada específicamente para ese paciente».

Pero esa mirada no se queda dentro de la clínica: «Entendemos la belleza desde una perspectiva profundamente holística. No solo trabajamos lo que ocurre dentro de la clínica, sino también todo aquello que sucede fuera de ella. Integramos el cuidado profesional con cosmética clínica, nutricosmética, pautas domiciliarias, hábitos saludables y estrategias de bienestar que nos permiten abordar el envejecimiento desde fuera hacia dentro y desde dentro hacia fuera».

El músculo, el gran olvidado

Buena parte de esa manera de mirar el envejecimiento facial tiene que ver con algo muy concreto: la piel no es lo único que cambia con los años. «Cuando envejecemos ocurren fundamentalmente dos procesos», exponen sus fundadores. «Por un lado, disminuye progresivamente la producción de colágeno y elastina. Por otro, la musculatura facial pierde fuerza y tono, especialmente los músculos elevadores, favoreciendo el descenso de los tejidos, la pérdida de definición del óvalo facial y un aspecto más cansado». Durante años, se ha dejado ese segundo factor en un segundo plano pese a su peso real en cómo envejece un rostro.

dr. ribas nijkerk e isabeli marichal

Cortesía de Clínica NAAC

Lo que pasa en casa, entre cita y cita

En NAAC insisten en que lo que ocurre fuera de la clínica importa tanto como lo que ocurre dentro. Con esa idea se concibe el NAAC Skin Bar, donde combinan cosmética clínica, cosmética celular y nutricosmética: «La cosmética clínica y la cosmética celular nos permite optimizar la calidad cutánea, modular la inflamación, favorecer los procesos de reparación y estimular la regeneración celular», indican, mientras que la nutricosmética entra en juego «cuando hablamos de longevidad, ya que factores como el colágeno, los ácidos grasos Omega-3, los antioxidantes, la masa muscular, la hidratación o el descanso influyen directamente en cómo envejecemos».

Dentro de ese espacio han desarrollado también un concepto propio, el skinmalismo: «Utilizar pocos productos, pero extraordinariamente bien seleccionados y de muy alta calidad con principios activos que realmente respondan a las necesidades de cada piel en el momento de ser valorada. Creemos mucho más en la calidad, la precisión y la personalización que en las rutinas interminables».

Canarias, destino de longevidad

Es un hecho. Cada vez llegan más pacientes de España, Europa y Estados Unidos, y sus fundadores lo relacionan con el territorio: «Canarias ofrece algo muy difícil de replicar: un clima privilegiado durante todo el año, privacidad, una recuperación tranquila y un ritmo de vida que invita a parar». Muchas celebrities, añaden, «valoran especialmente la posibilidad de recuperarse con absoluta privacidad y anonimato, lejos de la exposición mediática y el ritmo acelerado de las grandes ciudades». Esto explica también sus colaboraciones con hoteles de cinco estrellas, pensadas para combinar tratamiento, descanso y recuperación mientras la clínica coordina toda la experiencia.

Ahí está, en realidad, la clave de todo su acompañamiento: «Nos gusta decir que no diseñamos tratamientos aislados; diseñamos auténticas hojas de ruta de longevidad estética. Porque nuestro objetivo no es conseguir un buen resultado hoy, sino acompañar al paciente para que siga viéndose bien dentro de diez, quince o veinte años».

clínica naac

Cortesía de Clínica NAAC

«En definitiva, hemos querido transformar la medicina estética en una experiencia mucho más humana, pausada y consciente, donde el cuidado no empieza ni termina en un tratamiento, sino que acompaña al paciente durante todo el proceso», concluyen.

Headshot of Aránzazu Díaz Huerta

Aránzazu Díaz Huerta es experta en decoración en Nuevo Estilo, por eso ha convertido su hogar en una especie de pop up store de las últimas tendencias, y por eso disfruta tanto elaborando contenidos sobre interiorismo. Además, se lo pasa genial buscando los hoteles más originales del mundo para sorprender a sus lectores. Le apasiona todo lo que tiene que ver con el hogar, pero también la moda, la belleza, el lifestyle y las mascotas, y aunque no tiene cuenta en TikTok, no se pierde ni un solo trend.

Se graduó en Comunicación Audiovisual en 2016 en la Universidad Pontificia de Salamanca, y continuó sus estudios con un máster en Periodismo Cultural por la Universidad San Pablo CEU. En el verano de 2017, hizo el curso de Escritura Creativa en la Escuela de Escritores de Madrid. Y cuando llegó la pandemia, se refugió en el Curso Online de Periodismo Especializado en Moda, Belleza y Estilo de Vida de la revista Vogue en Condé Nast College Spain. Además, como buena cinéfila que es, ha colaborado en el libro »El clasicismo en el cine. Una mirada intergeneracional», de D. Pedro Sangro Colón y D. Miguel Ángel Huerta Floriano.

Antes de comenzar su trayectoria en el mundo del periodismo freelance, pasó por la Cadena Ser de Oviedo y la revista cultural El Duende. También tuvo su propia columna de opinión en el periódico Salamanca RTV al día.

Desde el año 2017, colabora como redactora de contenidos online en Mi Casa, Nuevo Estilo y otras revistas del Grupo Hearst, incluyendo el departamento de Branded Content. En su tiempo libre, escribe relatos de ficción y no ficción, habiendo publicado en la revista literaria Fábula, y hace fotografías de paisajismo (especialmente, de lugares donde haya flores).  


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