La Policía atribuye un delito de odio a los agresores de dos militantes de izquierdas en Oviedo

La Policía Nacional atribuye un delito de odio a los seis jóvenes identificados como los agresores de dos miembros de la Asamblea Moza d’Asturies durante las fiestas de San Mateo de Oviedo al considerar que el hecho se trata de un ataque homófobo. Cinco de ellos han sido detenidos y han pasado a disposición judicial, mientras que el sexto se encuentra estudiando en el extranjero.
Así lo han apuntado en rueda de prensa la delegada del Gobierno en Asturias, Adriana Lastra, y el jefe superior de la Policía Nacional en la comunidad, José Ignacio Moreno, quienes han detallado que a cuatro de ellos se les atribuye además un delito de lesiones al haber cometido una agresión física.
La agresión se produjo en la madrugada del viernes, en la primera noche de las fiestas de San Mateo, después de que los jóvenes arrancaran una pancarta contra el racismo y un faldón con la bandera LGTBI de una caseta en la que se encontraban las víctimas.
Según la Policía, el grupo cometió la agresión mientras profería gritos que se podrían «enmarcar en una doctrina de grupos de ultraderecha, o en esa línea». En concreto, la delegada del Gobierno en la región afirma que se emplearon expresiones como “rojos de mierda, maricones de mierda” y se gritaba “arriba España»
Tal y como se aprecia en las imágenes que ayudaron a la identificación de los agresores, los dos militantes de izquierdas recibieron puñetazos y patadas incluso después de caer al suelo, lo que les causó lesiones de las que tuvieron que ser atendidas en el Hospital Universitario Central de Asturias.
Ultras del Real Oviedo
Los seis jóvenes identificados son miembros del grupo de aficionados ultras del Real Oviedo conocido como Symmachiarii. El jefe superior de Policía ha precisado que «la motivación de la agresión no tiene nada que ver con la violencia en el deporte» y que se encuadra en «una motivación homófoba». Además, ha advertido de que los delitos de odio «no son hechos aislados» y que cada vez «hay más».
Lastra ha afirmado que «los únicos responsables de una paliza son quienes dan la paliza», pero ha precisado que todos los que tienen un cargo público tienen también «una responsabilidad democrática» de no banalizar el odio y ni justificar o minimizar la violencia. “Las palabras construyen convivencia, pero también pueden destruirla», ha señalado.
Preguntada por el reciente comunicado difundido por el alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, para condenar la agresión después de que el pasado domingo la relativizara al decir que no creía que los agresores fueran «tan mala gente», Lastra ha dicho que celebra «cualquier condena clara y sin matices de la violencia, aunque llegue tarde».
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