El grupo que vende el ‘software’ israelí de Ex Libris suma casi 300 adjudicaciones de universidades, el Banco de España, seis ministerios y la CNMC

La Biblioteca Nacional es sólo una más de la casi cincuentena de instituciones españolas que han adquirido los diferentes sistemas de software y bases de datos desarrollados por la empresa israelí Ex Libris y comercializados por Clarivate, el grupo británico que en 2021 terminó absorbiéndola.
Ex Libris saltó a los titulares de los medios españoles en octubre de 2025, cuando el Ministerio de Cultura se comprometió públicamente, tras una campaña de recogida de firmas en la que participaron más de 300 bibliotecarios y archiveros de toda España, a sustituir el software Alma, creado por Ex Libris y utilizado por la Biblioteca Nacional. «El Ministerio de Cultura ha puesto en marcha una nueva licitación para la gestión bibliotecaria de la BNE que excluirá a las empresas vinculadas con la ocupación [de Palestina]», anunciaba entonces Cultura, acogiéndose al recién aprobado Real Decreto-ley de medidas urgentes contra el genocidio en Gaza y de apoyo a la población palestina.
Sin embargo, 11 meses después, la Biblioteca Nacional sigue usando el software israelí, gracias a un contrato que no concluye hasta 2029. Al igual que ocurre con decenas de instituciones y organismos públicos, desde universidades hasta ministerios pasando por el Banco de España y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
Según ha comprobado Público en la Plataforma de Contratación del Estado, Ex Libris, ProQuest –la empresa estadounidense que compró la israelí en 2015– y Clarivate –que, a su vez, adquirió ProQuest en 2021– han conseguido un total de 96 grandes adjudicaciones públicas desde 2017. La mayoría de ellas corresponden a universidades de todo el país, pero también a instituciones como el Banco de España, la CNMC, la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología, el CSIC o el Ciemat (Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas). Los departamentos de Salud de la Generalitat de Catalunya y la Junta de Extremadura, así como el Gobierno de Navarra, también utilizan su software.
La suma de ese volumen de contratación asciende a 50,42 millones de euros. Pero a esa cantidad hay que añadir 3,2 millones de euros más procedentes de los 182 contratos menores que Ex Libris –22, por valor de 69.387 euros– y ProQuest –160, por valor de 3,13 millones– han firmado con instituciones de toda España desde 2017. Clarivate no ha conseguido ningún contrato de este tipo, aquellos con un importe inferior a 15.000 euros sin IVA para suministros y servicios, e inferior a 50.000 euros para obras. A diferencia de los ordinarios, no precisan de concurso, se adjudican a dedo y tienen menos requisitos de publicidad.
Es decir, el importe total de las 278 adjudicaciones –ordinarias y menores– otorgadas a las tres empresas del grupo Clarivate asciende a 53,7 millones de euros.
Siete adjudicaciones en 2026
El grupo concursa en España directamente con su empresa británica, Clarivate Analytics (UK) Limited, su filial alemana Ex Libris GmBH y su filial estadounidense con sede en Ann Arbor (Michigan), ProQuest LLC. Aunque también ha creado filiales en España, Clarivate Spain SL y Clarivate Analytics (España) SA, domiciliadas en la misma dirección de Barcelona. Con la segunda, consiguió en diciembre de 2025 un contrato de 243.326 euros del CSIC para usar la plataforma de gestión bibliotecaria Alma/Primo, el producto estrella creado por Ex Libris en 2011.
También constituyó ProQuest Information & Learning España SL, con la que el grupo logró sus primeros contratos en España, en 2017 y 2018, adjudicados por la Universidad de Alicante para suministrar libros electrónicos y publicaciones a sus bibliotecas.
Así, Clarivate Analytics (UK) Ltd. se ha hecho con 10 adjudicaciones públicas por importe de 26,17 millones de euros. Entre ellas, las dos de mayor volumen, otorgadas por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología, que depende del Ministerio de Ciencia e Innovación: 11,52 millones de euros por un contrato de tres años a cambio de acceder a la plataforma Web of Science, una colección de bases de datos de referencias bibliográficas y publicaciones periódicas desde 1900 hasta la actualidad. La fundación pública pagó por acceder a la plataforma en 2020 por primera vez y renovó el servicio tres años más tarde.
Con Proquest LLC, el grupo ha conseguido 41 adjudicaciones públicas por valor de 6,55 millones de euros. Las universidades Complutense y Autónoma de Madrid, la Pompeu Fabra y la de Barcelona, así como las de Huelva, Jaén y Miguel Hernández de Elche figuran entre sus contratantes. También dos consorcios: el de Serveis Universitaris de Catalunya y el Consorcio Madroño, integrado por las universidades públicas de Madrid y la UNED, han comprado sus sistemas de gestión documental.

Además, Ex Libris GmBH, con sede en Hamburgo, ha obtenido 45 adjudicaciones por importe de 17,7 millones de euros. El Banco de España lleva desde 2022 confiando en Ex Libris para gestionar su biblioteca. El último contrato, adjudicado el pasado mes de mayo por 360.000 euros, tiene una duración de tres años, prorrogables a cinco. También la CNMC ha migrado los datos de su biblioteca a la plataforma Primo/Alma. Además, las bibliotecas de las universidades catalanas, andaluzas, castellanoleonesas y gallegas han contratado la plataforma de gestión documental de Ex Libris. Al igual que la Universidad Jaume I de Valencia, la Universidad de Extremadura, el Ciemat y el CSIC.
De las 96 grandes adjudicaciones publicadas en la Plataforma de la Contratación del Estado en los últimos 10 años, 32 aún están vigentes. Al menos siete fueron formalizadas en este mismo 2026.

Cautivos tecnológicos
Buena parte de ellas son renovaciones de contratos anteriores: una vez adquirido el software, las instituciones tienen que seguir recurriendo a la empresa que se lo suministró y posee la propiedad intelectual de las actualizaciones o se encarga de su mantenimiento. La mayoría de esos contratos, por tanto, se han tramitado mediante el procedimiento negociado sin publicidad, puesto que estas tres empresas gestionan el acceso a sus sistemas y plataformas de forma exclusiva. «Se trata de un producto distribuido exclusivamente por la compañía ProQuest LLC, no siendo posible, por tanto, contratar con otro proveedor de mercado esta base de datos», explica el adjudicador de uno de los contratos.
Es lo que se conoce como «cautiverio tecnológico» o vendor lock-in. Cambiar de proveedor de software supone tal aumento de costes y riesgos o problemas de adaptación que las empresas prefieren evitarlos aceptando las condiciones y precios que les impone el suministrador.
Por lo que se refiere a los contratos menores, entre los organismos e instituciones que se los han adjudicado a ProQuest y Ex Libris figuran buena parte de sus clientes «mayores» –Consorcio Madroño, Universitat de València, Ciemat, CSIC–, pero también otros a los que han vendido suscripciones a sus bases de datos. Los ministerios de Economía, Defensa, Presidencia, Transición Ecológica y Transformación Digital llevan años renovando su suscripción anual con ProQuest LLC. También el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), las universidades del País Vasco, Málaga y La Laguna. Y dos entidades más dependientes del Ministerio de Cultura: el Instituto Cervantes y el Museo Reina Sofía. El organismo dirigido por Luis García Montero firmó una suscripción a la base de datos Factiva, que gestiona Dow Jones, el pasado mes de marzo. Un año antes, había comprado a ProQuest LLC otra suscripción a las bases de datos Refworks y TESO (Teatro Español del Siglo de Oro). El Museo Reina Sofía suscribió dos contratos con ProQuest LLC en 2021 para acceder a una base de libros electrónicos, por un importe pequeño: 7.528 euros.
Seis siglos de contenido
Clarivate se promociona como «proveedor líder mundial de software e información» para universidades, gobiernos, bibliotecas públicas y empresas. En 2025, facturó 2.128,7 millones de euros, pero cerró con números rojos, 201,1 millones de pérdidas. Su oferta de productos es amplia. Además de la plataforma científica Web of Science, las aplicaciones para bibliotecas de ProQuest suman 6.000 millones de páginas digitales. «Seis siglos de contenido, la mayor colección mundial de revistas, libros electrónicos, fuentes primarias, tesis, noticias y vídeos», presume la empresa. Además, vende Alma –creada por Ex Libris en 2011–, la primera plataforma de servicios bibliotecarios en la nube. Es lo que se conoce como SaaS (software as a service): el usuario no tiene que instalar el programa en sus equipos, sino que paga una cantidad a cambio de acceder a ellos a través de internet.
Desde agosto de 2024, el consejero delegado de Clarivate es el israelí Matti Shem Tov, quien presidió Ex Libris desde 2003 hasta 2017. La empresa se había fundado en 1986 en Jerusalén y fue adquirida por ProQuest LLC en 2015. Dos años más tarde, Shem Tov fue nombrado consejero delegado de la compañía de Michigan. Cuando en 2021 la británica Clarivate compró ProQuest por 5.300 millones de dólares, el israelí ascendió también al máximo puesto directivo del grupo, cuya matriz, según puede rastrearse en Companies House –el Registro Mercantil británico–, es un holding domiciliado en el paraíso fiscal de Jersey.
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