Defensa sostiene que no puede actuar contra el militar retirado que pidió un golpe de Estado: «Es como un civil más»

Las declaraciones del coronel retirado Francisco Bendala Ayuso en una conferencia celebrada en el Centro Cultural de los Ejércitos, donde reivindicó la necesidad de un golpe de Estado, han provocado distintas reacciones. Tras la información dada a conocer este miércoles por Público, tanto el Ministerio de Defensa como el Ejército de Tierra se desvincularon de las afirmaciones progolpistas del militar retirado y subrayaron que no pueden actuar contra el personal que ya está fuera de servicio.
A preguntas de Público, desde la cartera que dirige Margarita Robles señalaron que «el personal retirado es como un civil más», por lo que sus declaraciones a favor del derrocamiento del Gobierno de Pedro Sánchez no tienen consecuencias.
Mientras tanto, fuentes del Ejército de Tierra invocaron el artículo 115 de la Ley 39/2007, de la carrera militar, donde se establece que «los militares de carrera al pasar a retiro cesarán definitivamente en la relación de servicios profesionales con las Fuerzas Armadas y dejarán de estar sujetos al régimen general de derechos y deberes de los miembros de las Fuerzas Armadas y a las leyes penales y disciplinarias militares».
Indicaron además que «el Centro Cultural de los Ejércitos es una asociación cultural sin ánimo de lucro, ajena a las Fuerzas Armadas». «En consecuencia, las actividades que lleve a cabo son responsabilidad de sus órganos de dirección, sin que por parte de las Fuerzas Armadas pueda intervenirse en la programación de los mismos», subrayaron.
«Por tanto, cualquier actividad o manifestación que realice se desarrolla bajo su exclusiva responsabilidad, sin que las Fuerzas Armadas puedan establecer directrices o intervenir en sus declaraciones», añadieron desde el Ejército de Tierra.
En la conferencia celebrada el pasado miércoles 16 en el salón de actos del Centro Cultural de los Ejércitos en Madrid –también conocido como Casino Militar– Bendala reclamó que las Fuerzas Armadas «formen un gobierno provisional de emergencia» que prepare «la apertura de un proceso constituyente para elaborar una nueva Constitución que enmiende de arriba a abajo la actual». Dicho Gobierno, según el exmilitar, debería llevar a cabo una «declaración del estado de excepción, ruptura de las relaciones con Marruecos y cierre sine die de las fronteras, devolución a Marruecos por donde vinieron de todos los invasores en 24 horas, desplazamiento de todos los efectivos de la Armada Española al Estrecho y Aguas de Canarias, refuerzos de la legión y regulares».
«Posición independiente»
Tras una nueva consulta formulada este miércoles por Público, el Centro Cultural de los Ejércitos señaló que «lo expresado por el conferenciante en esta actividad no supone en modo alguno que el Centro comparta, respalde, suscriba o avale sus opiniones, manifestaciones o posiciones, tal y como el mismo manifestó a su inicio», en alusión a las primeras palabras de Bendala durante el acto, cuando avanzó que sus declaraciones no comprometerían a la institución.
«Las ideas y opiniones expresadas durante la conferencia corresponden únicamente al conferenciante y son de su exclusiva responsabilidad. Este centro mantiene una posición independiente respecto de las mismas; ni las comparte ni las apoya«, afirmó el presidente del Casino Militar en un mensaje de correo electrónico.
Indicó además que «la organización de esta conferencia, ni de cualquier otra que aquí se organice no implica respaldo alguno a las opiniones vertidas por sus ponentes».
«Mal militar y patriota»
El Foro Milicia y Democracia (FMD) consideró «absolutamente fuera de lugar las ideas y opiniones expresadas» por Bendala y mostró su rechazo a la «ilegalidad» que supone «proponer un golpe de Estado contra el ordenamiento constitucional vigente aprobado en referéndum por los españoles» y defender que «sean las Fuerzas Armadas quienes lo lleven a cabo, incitándolas a que se conviertan en ‘delincuentes‘ en su propio país«.
“Mal militar y patriota demuestra ser el teniente coronel Bendala cuando está dispuesto a arrastrar por los suelos la dignidad y el buen hacer de nuestras Fuerzas Armadas en nombre de unas ideas que, afortunadamente, pasaron a la historia desde hace, al menos, medio siglo«, remarcó.
El FMD subrayó además que el Centro Cultural de los Ejércitos «queda, asimismo, mancillado por haberlo permitido, y, si ignoraba previamente el contenido de la exposición, no haber dejado claro con posterioridad e inmediatez que lo allí expresado no se corresponde con su postura oficial ni figura en la finalidad de sus objetivos”.
“Esperamos que el Ministerio de Defensa, como patrono del centro, tome cartas en el asunto para que no se vuelvan a repetir actos con este contenido contrario a los valores democráticos«, remarcó.
Defendió además que “esta es la postura y actitud de la inmensa mayoría, no sólo de la mayoría de los españoles, sino, asimismo, de la mayoría de los miembros de las Fuerzas Armadas, más preocupadas por prepararse y entrenarse disciplinadamente para su misión fundamental de proteger a España y a los españoles de cualquier peligro exterior que pudiera sobrevenir, que de perder el tiempo en enfermizas elucubraciones mentales alimentadas por cierta propaganda política que intenta convencer a la ciudadanía española que hay dos, o más, Españas y que deberíamos dirimir sus diferencias con las armas en las manos”.
Por su parte, la Asociación por la Memoria Militar Democrática –compuesta por civiles y militares antifascistas– emitió un comunicado después de que Público difundiese el contenido de la conferencia de Bendala. El colectivo sostuvo que sus declaraciones «no son una discrepancia política» sino que constituyen «una impugnación frontal del principio democrático». «Es una llamada a un golpe militar«, destacó.
Subrayó además que «en democracia, los Gobiernos se cambian con votos, con elecciones, con mociones de censura, con debate público y con una ciudadanía libre. Jamás mediante uniformes, cuarteles o amenazas de intervención militar».
La asociación citó el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 como un ejemplo de la «historia más reciente» en el que se pusieron en riesgo las «libertades conquistadas» y «pudo desencadenar una nueva guerra civil». «No queremos tener que afrontar una nueva intentona franquista«, remarcó.
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