Las chicas saldrán siempre perdiendo

Paloma del Río (Madrid, 1960) es una de las voces más representativas del periodismo deportivo en España. Ella quiso estar en la sección de deportes, siendo una mujer en espacios que hasta entonces estaban reservados para hombres. Así lo hizo empezando en la redacción de RTVE como becaria, donde ha construido una carrera de más de tres décadas, siendo la voz de los Juegos Olímpicos y especialmente de disciplinas como la gimnasia y el patinaje artístico.
Ahora su experiencia le ha llevado a escribir un nuevo libro: Eso no estaba en mi libro de los Juegos Olímpicos (Almuzara), recogiendo lo estudiado y vivido durante dieciséis ediciones. Más allá de las emociones vividas en las competiciones, la periodista reconstruye el esfuerzo oculto tras la organización de cada edición de los juegos, la autora reconstruye un viaje lleno de aprendizajes y anécdotas que han marcado generaciones enteras.
Llegó a hacerlo suyo
En la redacción de deportes, Paloma del Río tuvo que hacer un esfuerzo por hacerse un hueco pero está claro que lo consiguió. En una entrevista para ELLE, hablaba sobre la información deportiva: «Era y sigue siendo un espacio masculino, hecho por hombres, con un lenguaje muy andrógino, donde la mujer pintaba poco». Antes de ella ya había otras antes, como Olga Viza, Mercedes Milá o María Escario, por eso no se ha sentido nunca pionera. Ella solo iba por su propio camino con la intención de cumplir su sueño, aunque sí ha sido la mujer que más tiempo ha dado voz a los deportes.
Una vez conseguida su posición, no dejó nunca de tomárselo en serio. Su primera retransmisión fue de tenis de mesa y, aunque recuerda haber estado muy nerviosa, partía con cierta ventaja porque estaba federada en este deporte. Después llegaron la gimnasia artística y la rítmica, y para prepararse, Del Río se aprendió las reglas al detalle. Completó su formación viendo competiciones, comprando libros en el extranjero y buscando revistas especializadas cuando en España casi no había bibliografía sobre estos deportes.
Es muy poco justo
Como en las redacciones, la presencia de las mujeres también estaba muy limitado en los deportes. Paloma del Río trabajó para que las disciplinas femeninas y minoritarias tuvieran más espacio en la parrilla y, en ese proceso, descubrió que RTVE ni siquiera contabilizaba cuánto deporte femenino emitía. «Me sorprendió, porque se cuantifica todo, desde el minuto de oro a las curvas de audiencias. Pensé que no me iba a enfadar, que empezaría de cero», explicaba en la entrevista de ELLE. El esfuerzo empezó a dar resultados: «Poco a poco fuimos subiendo el nivel de deporte femenino y eso también atrae lógicamente a los patrocinadores».
Paloma del Río entendió pronto que reivindicar el deporte femenino era el primer paso para que la rueda siguiera. «Si siempre comparas el deporte femenino con el masculino, las chicas saldrán siempre perdiendo. Y no se lo merecen. Creo que el deporte femenino es enriquecedor, divertido y tiene mucha técnica y hay que aprender a valorarlo por sí mismo», añadía en la misma entrevista.
Licenciada en Periodismo y Humanidades en la Universidad Carlos III de Madrid, con experiencia en prensa escrita en distintos medios digitales, y especializada en marketing y comunicación. Le interesan las historias, ya sea en papel, en pantalla o en una buena conversación. Siempre tiene un libro a mano, una película pendiente y una playlist en reproducción.
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