Los resultados PISA de Estados Unidos marcan sus peores niveles educativos en 25 años

Por Redacción THE FYMOUS • 26 septiembre 2026

Collage con un mapa de Estados Unidos, un examen con gráficas descendentes, piezas de rompecabezas, cables cortados y un aula con pupitres.
El informe PISA 2025 de la OCDE reveló que el rendimiento de los estudiantes de Estados Unidos en matemáticas y ciencias se mantiene estancado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El informe PISA 2025, publicado el 8 de septiembre de 2026 por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), reveló que los niveles de rendimiento escolar en Estados Unidos permanecen estancados en matemáticas y ciencias. Los resultados en lectura han experimentado un retroceso y ambos indicadores se sitúan entre los registros más bajos desde el inicio de la participación del país en el Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) en el año 2000.

La interpretación de estas cifras exige una cautela rigurosa, ya que Estados Unidos incumplió parámetros técnicos esenciales en la recolección de la muestra, incluyendo metas mínimas de participación de los centros escolares y tasas de respuesta estudiantil.

Collage de estudiantes sin rostro sentados en pupitres, un pizarrón al fondo con líneas de colores y una hoja de respuestas en primer plano.
La OCDE advirtió que no es posible descartar la presencia de sesgos en el reporte debido al incumplimiento de estándares técnicos en la muestra estadounidense. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ante estas irregularidades, la OCDE advierte que no resulta posible descartar la existencia de sesgos en el reporte de PISA 2025, una situación que compromete la fiabilidad de las conclusiones sobre el sistema educativo estadounidense.

El Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés), que mide la capacidad de adolescentes de 15 años para aplicar conocimientos y resolver problemas, contó en esta edición con la participación de 4.625 alumnos de 144 instituciones educativas en Estados Unidos. Estos jóvenes representaron a un universo de aproximadamente 3,58 millones de estudiantes, en un operativo global que alcanzó a más de 760.000 alumnos en 91 países.

Collage con la silueta del mapa de Estados Unidos, una regla amarilla partida en tres partes, un libro, números, un matraz y siluetas de personas.
El 74 % de los alumnos estadounidenses superó el nivel básico de competencia en lectura, cifra situada por encima del promedio general de la OCDE. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En cuanto a los resultados, el 74% de los estudiantes estadounidenses alcanzó al menos el nivel 2 de competencia en lectura, frente al 69% del promedio de la OCDE. En matemáticas, el 65% de los alumnos estadounidenses llegó a ese mismo nivel de competencia, igualando el promedio de los países de la OCDE. Por su parte, en ciencias, el 78% logró superar este umbral, frente al 74% del promedio de los países miembros.

Alcanzar el nivel 2 es definido por la OCDE como el punto básico de dominio académico. En lectura, este nivel permite la identificación de ideas principales en textos de complejidad moderada, mientras que en matemáticas, los estudiantes demuestran capacidad para representar situaciones sencillas. En ciencias, pueden evaluar explicaciones de fenómenos cotidianos basándose en datos elementales.

Gráfico de barras horizontales con comparativas de rendimiento escolar entre Estados Unidos y la OCDE en ciencias, matemáticas y lectura
Un gráfico compara el porcentaje de estudiantes de bajo y alto rendimiento en Estados Unidos con el promedio de la OCDE en ciencias, matemáticas y lectura. (OCDE/PISA Results (Volume I))

A pesar de estos umbrales, el desempeño en rangos superiores resulta escaso: apenas el 13% de los estudiantes estadounidenses obtuvo altos puntajes en lectura y ciencias, reduciéndose esta cifra al 8% en el área de matemáticas. La tendencia de la última década confirma un deterioro persistente, dado que la proporción de alumnos con bajo rendimiento ha aumentado seis puntos porcentuales en matemáticas y siete puntos en lectura desde 2015.

El informe técnico subraya que las deficiencias en la recolección de datos no son menores. El documento de la OCDE especifica que, debido a que más del 40% de los estudiantes estadounidenses que participaron en la evaluación no recibieron el cuestionario estudiantil, los resultados basados en dichos cuestionarios no fueron incluidos en la nota de país.

Collage con la fachada de una escuela, una planilla de evaluación dañada con líneas de tendencia, archivadores y siluetas de estudiantes.
El gobierno de Estados Unidos canceló contratos por un valor cercano a los USD 900 millones destinados al Centro Nacional de Estadísticas Educativas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El organismo internacional ha señalado que el análisis de diversos escenarios de riesgo —tanto en participación escolar como en respuesta estudiantil— sugiere que estas ausencias tienen el potencial de distorsionar los resultados globales del país.

El contexto de estos resultados se agrava por una drástica reducción en la capacidad del Estado para monitorear el rendimiento educativo. Según detalla el diario The Guardian, el Centro Nacional de Estadísticas Educativas (NCES), agencia federal encargada de recopilar información clave para el diseño de políticas públicas, ha sufrido una desarticulación operativa sin precedentes.

La administración federal canceló contratos por un valor cercano a los USD 900 millones y redujo drásticamente el personal del NCES, lo que afectó directamente la continuidad de los estudios longitudinales.

Expertos consultados por The Guardian advierten que la interrupción de estos relevamientos imposibilita el seguimiento del desarrollo académico de los estudiantes a través del tiempo y priva a los responsables de políticas públicas de herramientas críticas para diagnosticar el origen del estancamiento en lectura y matemáticas.

En un escenario donde el rendimiento escolar es objeto de intensa preocupación nacional, la carencia de evidencia estadística objetiva limita severamente la posibilidad de implementar soluciones orientadas a revertir estas tendencias a largo plazo.


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