Lo mejor de la Semana de la Moda de Milán

Por Redacción THE FYMOUS • 28 septiembre 2026

La semana de la moda de Milán llega a su fin con unas propuesta en la que vuelve al ‘más es más’ y el exceso. Hemos visto lujo con mayúscula y firmas que hacen gala de un imaginario pulido a lo largo de los años. La intelectualidad de Prada y su uniforme a base de faldas midi, la exuberancia de Dolce & Gabbana, el nuevo Gucci de Demna, el eterno espíritu bohemio de Etro o esa elegancia discreta y funcional que Max Mara lleva décadas puliendo.

Después de años de minimalismo, quiet luxury y armarios cápsula perfectamente estudiados, vuelven el animal print, los flecos, las transparencias, los accesorios excesivos y una estética dosmilera que empieza a colarse de nuevo en nuestro armario. Aunque también queda espacio para la elegancia más depurada, los cortes limpios de Tods, la estética de galerista de Marni o el sexy contemporáneo de The Attico.

Lo mejor de la Semana de la Moda de Milán

Repasamos aquí las tendencias, los desfiles y los grandes momentos que nos deja la Semana de la Moda de Milán.

Prada: la falda es el nuevo vaquero

Ya conocemos el gusto de Miuccia Prada por las faldas midi. Ha hecho de ellas prácticamente su uniforme: combinadas con jerséis de punto, stilettos y alguna pieza de su extensa colección de joyería, son una constante en el armario de la diseñadora italiana.

Miuccia, emblema de ese estilo burgués de izquierdas —la moda culta, el feísmo convertido en belleza, lo ligeramente subversivo pero también eminentemente elegante—, elige la falda como pieza con la que armarse cada día. Y hay tantas versiones de ella como mujeres Prada o, simplemente, como mujeres: la ladylike; la candy, plisada y rosa; la arty, llena de color; la más sexy, aunque nunca de una forma demasiado literal, acompañada de bralette; o la sofisticada y glamurosa, cubierta de apliques. En definitiva, la falda puede ser universal pero mejor si lleva el sello Prada.

Etro: colores cálidos y espíritu folk

Si antes nos bastaba con el nude para hablar de los tonos piel o empolvados, ahora necesitamos bastantes más denominaciones para esta paleta de color que parece gustar tanto a la moda: amarillo mantequilla, beige tostado, café crema, chocolate… Etro los ha reunido prácticamente todos en su nueva colección. Entre ellos asoman pinceladas de azul intenso y naranja mandarina que iluminan su característico universo bohemio y folk.

Hay estampados, vestidos etéreos con grandes mangas de campana y bajos tail heim —más cortos por delante y largos por detrás—. También bralettes anudados al cuello con bermudas remangadas, sandalias romanas que trepan por la pierna y pequeños bolsos al hombro. Los flecos, los pendientes únicos y los grandes collares nos trasladarn directamente al verano festivalero (por no decir Coachella).

Una colección que nos lleva al imaginario de los 2000 pero que tambien podríamos ver perfectamente ahora mismo en el instagramer de verano de alguna gran influencer.

El momentazo: Naty Abascal desfilando para Gucci

Demna volvió a hacer uso del sarcasmo y la ironía para cuestionar el buen gusto y sus arquetipos. Recreando una tienda de Gucci por la que pasaban todo tipo de perfiles guccinianos —la pija de toda la vida, la fashionista que roza lo hortera o la gran señora elegante, encarnada a la perfección por una imponente Naty Abascal—, el diseñador georgiano juega con las normas de la moda y con todos esos personajes que creemos reconocer nada más verlos.

Y, detrás de cada arquetipo, las prendas que lo representan, que rezuman espíritu Gucci y que, además, resultan tremendamente apetecibles y fáciles de llevar. Pitillos blancos de talle bajo, botas altas de montar, el clásico trench, chaquetas de tweed, bolsos de mano, pumps de altura y gafas de sol XXL que, llevadas en la mano con cierto desdén, estamos seguras de que serán de las primeras piezas en hacerse con el hype de la temporada (las que la mayoría podemos pagar).

Una tendencia: el animal print

Manchas de leopardo, rayas de tigre e incluso cebra. El estampado animal no solo será tendencia sino que esta vez no hay miedo en mezclarlo con denim, encaje, colores vibrantes o incluso otros estampados. Si hay una ciudad donde el animal print es el rey, esa es Milán.

La funcionalidad discreta de Max Mara

La firma italiana se manteniene fiel a su esencia, vistiendo a la mujer actual que tiene que trabajar y alargar sus días con prendas funcionales y elegantes que la acompañen.

La propuesta se compone de saharianas, chaquetas y bermudas, pantalónes amplios que se acompañan de ligeras chaquetas largas y algunos tops y camisas que se anudan a la cintura equilibrando la figura. Tambien hay sitio para las variantes más románticas como un precioso trench transparente que aporta el toque etéreo sin salirse de los patrones típicos de la firma. Respecto a las tonalidades, el omnipresente camel, aunque tambien hay sitio para el greige (mezcla de gris y beige), el rosa nude, el color arena y, por supuesto, el blanco y negro.

Dolce & Gabbana: la mezcla más exuberante

No solo de la clásica mamma italiana vestida de negro y encaje vive el universo de Dolce & Gabbana. Esta vez, con su coleccion Stravaganzza siciliana, también hubo sitio para la mezcla: animal print, estampados florales y denim llevado a su versión más barroca, cubierto de piedras, apliques y abalorios.

Rosarios superpuestos alrededor del cuello, calcetines con mules de tacón y un mix que gritaba ‘más es más’ y que agradecemos, después de tanta estética minimalista imperante en la moda.

El regreso de los 2000

Pantalones de tiro bajo, flecos por doquier, vestidos de tirantes cortados al bies, pequeños volantes y cadenas alrededor de la cadera. Una ligera sensación de “esto ya lo he vivido” nos recorre mientras vemos algunos de los lookazosde Etro o Roberto Cavalli.

Vuelve aquella estética glow, sexy y exuberante que entra pisando fuerte en la pista de baile y que no teme a la mezcla. Un soplo de aire fresco que invita a jugar con la moda tras el reinado de la clean girl.

Fendi: la lencería sale a la calle

Vestidos lenceros semitransparentes, conjuntos de camisa y shorts y sujetadores a la vista acompañados de estolas de pelo o de chalecos de piel bordados. Maria Grazia Chiuri dibuja una propuesta sensual y elegante en el que la lencería sale a la calle pisando fuerte. Al son de Rafaella Carrá y con una mampara con la que era casi imposible grabar o retransmitir el desfile en redes, la diseñadora le da una vuelta de tuerca al tema de ver y ser visto.

Armani: elegancia contenida

Colores níveos como el blanco, el beige o el gris, salpicados de estampados de estilo óptico en blanco y negro y algún destello de plata u oro. El elegante e imperecedoro negro no falta por supuesto. Las prendas van de las bermudas con blazer cruzada y los pantalones fluidos combinados con chaquetas ligeras de estilo cortavientos a los vestidos clásicos de noche o las faldas maxi de silueta columna junto a tops palabra de honor. Ningún patrón resulta estridente ni ningún color llamativo. En Armani, ahora y siempre la elegancia siempre es contenida.

Los tocados de Loro Piana

La emblemática firma del lujo silencioso no se limita a sus excelentes prendas de cachemir o vicuña. También introduce un punto de moda y creatividad en sus cuidadísimas propuestas a través de divertidos tocados que van desde el clásico canotier hasta sombreros tipo fez, prácticamente uno para acompañar cada look. Es un recurso que la firma lleva utilizando varias temporadas y que, rompiendo ligeramente con la sobriedad del resto de la colección, no puede parecernos más ideal.

Una microtendencia: los flecos

En forma de collar extralargo en Etro, o en una sofisticada doble capa de tejido en Bottega Veneta, que crea un increible movimiento. Los flecos aparecen en varias colecciones del próximo verano y, aunque no es una tendencia nueva, confirmamos que sigue cotizando al alza.

Headshot of Ana Canalejo

Ana Blanco Canalejo es redactora de Redes Sociales y contenidos de moda. Tras licenciarse en Sevilla, se especializó en Moda y Lujo en universidades de Madrid, París, y Londres (Saint Martins School of Arts). Con 9 años de experiencia en el sector de la moda y la comunicación, adora el arte, la moda y ‘todas las cosas bonitas’. Su tiempo transcurre entre trenes de Sevilla a Madrid, fotos de Pinterest y los biberones de su hijo.


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