El pelotazo fue conocer a Pedro Almodóvar

Antonio Banderas (Málaga, 1960) es hoy uno de los actores españoles más internacionales, aunque su carrera empezó lejos de Hollywood y casi por casualidad. Primero soñó con ser futbolista, pero una lesión terminó apartándolo de ese camino y encontró en el teatro un refugio. Primero se formó en Málaga y en Madrid, donde empezó a abrirse paso. Allí llegaría también uno de los encuentros que terminarían marcando su trayectoria: el de Pedro Almodóvar.
Después de más de 20 años viviendo en Los Ángeles y de construir una carrera en Hollywood, el actor decidió volver a Málaga y cambiar también su manera de entender la profesión. Ahora puede elegir los proyectos en los que quiere participar y lo hace desde el Teatro del Soho CaixaBank, que impulsó en su ciudad natal y donde trabaja como director y productor de musicales. Una etapa que lejos de ser más tranquila que otras, le ha enseñado una forma diferente de disfrutar de su trabajo, haciendo lo que quiere y a su manera.
Para probar suerte
Sus primeros pasos en la interpretación fueron en un grupo de teatro de Málaga. Su profesora, era una mujer de 90 años que había triunfado como actriz y que les transmitió su pasión por la profesión. Después dio el salto a la Escuela Superior de Arte Dramático de Málaga y, años más tarde, se atrevió a viajar a Madrid para probar suerte. Banderas recuerda aquel viaje todavía con algo de romanticismo, con los bolsillos cosidos por su madre para que no le robaran el dinero en el tren. No tardó mucho en conseguir uno de sus primeros papeles sobre el escenario, como Marco Antonio en una obra sobre Julio César.
Su carrera por las tablas siguió y ya se empezaba a reconocer su talento por el mundillo, en una época en la que la transición empezó de golpe con las ideas y la actitud que desembocaron en la movida madrileña. Entre los personajes de aquella época, empezaba a despuntar un joven director que ya había estrenado su primera película: ‘Pepi, Luci y Bom y otras chicas del montón’. Era Pedro Almodóvar. Actor y director ya habían tenido un primer encuentro en el famoso bar de Madrid, Café Gijón y Banderas no le dio más importancia que a los demás artistas incipientes que estaban allí reunidos, aunque sí recuerda pensar que tenía humor.
El verdadero pelotazo
Antes de Hollywood y de construir una carrera internacional, hubo un encuentro que lo cambió todo. El propio Antonio Banderas lo reconocía en el podcast de ‘Act2ality’: «El gran pelotazo fue conocer a Pedro Almodóvar. Las ocho películas con él rompieron muchos moldes de lo que se estaba haciendo en la España de aquella época».
Almodóvar fue a verle a una obra pensando que podía encajar en el personaje que buscaba para su próxima película. Así llegó ‘Laberinto de pasiones’ (1982), la primera de las ocho películas que han rodado juntos y el inicio de una relación profesional y una amistad que ha pasado por muchas fases. Su último trabajo juntos hasta el momento ha sido ‘Dolor y gloria’ (2019), en la que Banderas interpreta a un director de cine que atraviesa una profunda crisis personal y creativa, en una de las películas más autobiográficas de Almodóvar.
Licenciada en Periodismo y Humanidades en la Universidad Carlos III de Madrid, con experiencia en prensa escrita en distintos medios digitales, y especializada en marketing y comunicación. Le interesan las historias, ya sea en papel, en pantalla o en una buena conversación. Siempre tiene un libro a mano, una película pendiente y una playlist en reproducción.
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