El tema de dormir en pareja es complicado…

La forma en la que dormimos es muy diferente en función de la persona y de lo que a cada uno se haya acostumbrado. Sin embargo, cuando nos emparejamos y empezamos a convivir con nuestro compañero de vida, pueden empezar los conflictos a la hora de descansar. Muchos, incluso, no pueden dormir acompañados y pueden surgir en problemas de sueño o discusiones una vez nos despertamos. Sobre ello han dialogado Romina Rubio, psicóloga del sueño, y Luz María Zetina, en el podcast de la segunda y han comentado los problemas que afrontamos a la hora de compartir cama.
Dormir en pareja
Según la especialista, dormir en pareja puede «ser un tema complicado» para muchas personas. Esto sucede porque, durante la etapa de sueño, tiene que haber un proceso de desconexión. Cuando se habla de dormir en pareja, puede parecer algo bonito e incluso romántico, pero la realidad es que también tenemos que hablar de que la otra parte de la pareja se mueve, ronca o tiene horarios que no son compatibles con los de la otra parte del enlace.
Por este motivo, dormir en parejas, puede llegar a perjudicar el sueño. Aunque, evidentemente, esta situación varía en función de la persona, ya que según la experta, a niveles subjetivos pueden algunas personas sentir que duermen mejor acompañados. Y no solo pasa con la pareja, pasa cuando se duerme con otra persona, sea la que sea. Además, menciona que con las mascotas es cero recomendable y, en su opinión, deberíamos evitarlo radicalmente.
Cómo arreglar esta situación en pareja
La idea de sentarte a dialogar con tu pareja sobre el hecho de dejar de dormir juntos puede dar cierto vértigo. Sin embargo, se puede conseguir una mejora no solo en el sueño, sino en la relación en pareja. Por este motivo, los expertos recomiendan hablar con claridad, explicándole a tu pareja lo que te sucede y sin realizar ataques o reproches, simplemente intentando encontrar un punto medio común.
Una de las soluciones puede ser el método escandinavo, que consiste en dormir en la misma cama pero usando mantas, edredones y almohadas individuales para evitar los tirones y regular mejor la temperatura. En relación a ello, recomiendan mejorar el colchón y las almohadas, mejorando la postura individual y reduciendo la tensión corporal.
Si ninguna de estas situaciones te ayuda, considera el divorcio del sueño, que consiste en dormir en camas o habitaciones separadas de mutuo acuerdo, ya que no implica que haya un problema en la relación, sino que existe una priorización de la salud y el bienestar mutuo.
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