La población de niños de Costa Rica entre cinco y 14 años caería 28% hacia 2033

Por Redacción THE FYMOUS • 4 octubre 2026

Costa Rica proyecta una reducción del 28 % en su población de entre cinco y 14 años para el año 2033, según la OCDE. (Fuente: MEP)
Costa Rica proyecta una reducción del 28 % en su población de entre cinco y 14 años para el año 2033, según la OCDE. (Fuente: MEP)

La planificación educativa en Costa Rica podría enfrentar cambios durante los próximos años por la reducción proyectada de la población infantil. El informe Education at a Glance 2026 (Panorama de la Educación 2026), publicado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), estima que el país tendrá 28% menos niños de entre cinco y 14 años en 2033 que en 2024.

La disminución prevista para el país supera el descenso de 9% calculado para la OCDE durante el mismo período. El informe sitúa a Costa Rica entre los países donde se proyectan las mayores reducciones de población en ese tramo de edad, junto con otras naciones que también registrarían un descenso en la cantidad de niños.

Corea registraría la caída más alta, con 40%. Argentina y Costa Rica tendrían una baja de 28%, mientras que Letonia y Lituania presentarían descensos de 23% y 22%, respectivamente, según los datos difundidos por El Observador.

La tendencia también abarcaría a los niños más pequeños. La población costarricense de cuatro años o menos disminuiría 16% entre 2024 y 2033, una variación que anticipa una posible reducción de la matrícula escolar más allá de la próxima década.

La proyección se refiere a la evolución de la población por edad y no define, por sí sola, cómo cambiará la cantidad de alumnos matriculados en cada institución. El resultado también dependerá de la distribución territorial de las familias y de las decisiones que adopte el sistema educativo.

La población costarricense de cuatro años o menos disminuirá un 16 % entre 2024 y 2033, lo que anticipa un impacto en la matrícula escolar. (Fuente: MEP)
La población costarricense de cuatro años o menos disminuirá un 16 % entre 2024 y 2033, lo que anticipa un impacto en la matrícula escolar. (Fuente: MEP)

Una menor cantidad de estudiantes no supone una disminución proporcional del personal docente. La demanda de maestros depende, además, de la cantidad de alumnos por aula, las jornadas laborales, el tiempo de instrucción, la organización escolar, el financiamiento y la ubicación de la población.

Los datos de la última década en la OCDE muestran que la matrícula y el empleo docente pueden evolucionar a ritmos distintos. Entre 2015 y 2024, la cantidad de alumnos de primaria aumentó 2% en los países del organismo, mientras que el número de docentes de ese nivel, medido en equivalentes de tiempo completo, subió 13%.

En Costa Rica, la cantidad de estudiantes de primaria se redujo 3% durante ese período. Al mismo tiempo, el número de docentes de primaria aumentó 8%, según la información incluida en el reporte de la OCDE.

El organismo señala que el descenso demográfico podría reducir la demanda de profesores si las restantes políticas educativas se mantienen sin modificaciones. Esa posibilidad no implica que una baja de alumnos produzca automáticamente una reducción de igual proporción en la plantilla educativa.

La necesidad de personal también estará vinculada con las jubilaciones y otras salidas de docentes. Las decisiones sobre financiamiento, tamaño de los grupos y distribución de las plazas pueden modificar el efecto de la caída poblacional en cada zona del país.

La concentración regional del descenso será otro elemento relevante. Las áreas que pierdan población infantil con mayor rapidez podrían enfrentar desafíos diferentes de aquellas donde la matrícula se mantenga o disminuya a un ritmo menor.

Niño estudiante con camisa blanca y pantalón azul sentado en un pupitre, escribiendo en un examen. Al fondo, una pizarra verde y una ventana.
Entre 2015 y 2024, la cantidad de estudiantes de primaria en Costa Rica cayó un 3 %, mientras que el número de docentes aumentó un 8 %. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las instituciones de primaria de los países miembros y economías asociadas de la OCDE registran un promedio de 34 estudiantes por grado. En Costa Rica, los datos de 2024 muestran una media de 17 alumnos por grado por institución.

La diferencia puede estar relacionada con la distribución geográfica de la población y con la necesidad de sostener el acceso educativo en comunidades de menor tamaño. En especial en las zonas rurales, una red dispersa puede requerir centros que atiendan a grupos reducidos.

Las escuelas pequeñas pueden facilitar vínculos más cercanos entre estudiantes, docentes y familias. También pueden sostener una relación directa entre el centro educativo y la comunidad donde funciona.

A la vez, mantener infraestructura y personal para una matrícula limitada puede elevar el costo por alumno. La menor fecundidad y la salida de habitantes de áreas rurales pueden profundizar la reducción de la población escolar y dificultar la continuidad de una red amplia de establecimientos.

La OCDE plantea que la planificación de la oferta educativa debe considerar esa tensión. La organización de la red no depende únicamente de la cantidad de alumnos, sino también de las condiciones de traslado y acceso de cada comunidad.

El cierre de una escuela o la concentración de la matrícula en otra localidad puede reducir algunos costos de funcionamiento. Esa medida también puede aumentar las distancias de traslado que los estudiantes deben recorrer para asistir a clases.

El informe plantea que la eficiencia económica de la red escolar debe equilibrarse con el acceso territorial al servicio educativo. La continuidad de un centro en una comunidad puede tener implicaciones que van más allá de su cantidad de alumnos.

Las escuelas de primaria en Costa Rica promedian 17 alumnos por grado, frente a la media de 34 estudiantes registrada en los países de la OCDE. (Foto: MEP)
Las escuelas de primaria en Costa Rica promedian 17 alumnos por grado, frente a la media de 34 estudiantes registrada en los países de la OCDE. (Foto: MEP)

La publicación de la OCDE menciona el caso de Finlandia, donde algunas comunidades rurales perdieron población después del cierre de sus escuelas locales. La referencia muestra una relación posible entre la permanencia de servicios educativos y la continuidad de habitantes en localidades pequeñas.

El reporte también cita a Portugal, que agrupó la administración y la gobernanza de varios centros educativos. Ese país mantuvo la oferta en distintas localidades, aun cuando reorganizó la gestión de las instituciones.

El caso portugués aparece como una modalidad distinta de reorganización. La centralización administrativa no implicó necesariamente trasladar a todos los estudiantes hacia una sola escuela.

Los datos difundidos por El Observador a partir del informe de la OCDE plantean una previsión demográfica para Costa Rica. El alcance de ese cambio sobre la matrícula, los docentes y la infraestructura dependerá de las políticas educativas y de las condiciones de cada territorio.


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