Puigdemont pone en valor la «estrategia del exilio» en la cuenta atrás para volver a Catalunya

Pocas horas después de que el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena haya retirado la orden de detención contra Carles Puigdemont si pisaba territorio estatal, el expresident del Govern ha celebrado la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) que ha forzado este movimiento. Ahora bien, el también líder de Junts no ha avanzado nada sobre su futuro regreso a Catalunya. En una declaración institucional desde Waterloo, en Bélgica, Puigdemont ha manifestado que la resolución del TC supone una «derrota de la estrategia de los diversos poderes públicos españoles que han impedido y demorado la aplicación de la ley de amnistía por razones políticas». «Se ha acabado el margen para manipular y retorcer la aplicación de una ley que está vigente desde hace dos años y cuatro meses y hasta aquí ha llegado la orden dada por el señor Aznar de poner palos en las ruedas: ‘El que pueda hacer, que haga’, ya no da para más», ha añadido.
«En términos de la relación Catalunya – España, hoy no se soluciona nada»
Puigdemont considera que su inminente regreso a Catalunya -junto con los de los exconsellers Toni Comín y Lluís Puig-, supondrá «acabar con la etapa de represión política que venimos sufriendo desde hace nueve años simplemente porque votamos por la independencia de nuestro país». Ahora bien, ha dejado claro que «en términos de la relación entre Catalunya y España, hoy no se soluciona nada», pese a admitir que «la amnistía forma parte de la fórmula para la resolución del conflicto histórico, pero no es en sí misma su solución». Una solución, ha dejado claro, que sólo puede pasar por la política, después de todo estos años de «interferencias» de los poderes judiciales.
Pese a que acabaría proclamando que «no volveremos al servicio de nuestro partido, sino al servicio de nuestro país», Puigdemont sí que ha querido «poner en valor la determinación y los resultados de la estrategia del exilio», uno de los muchos factores donde se ha desmarcado del líder de ERC, Oriol Junqueras, quien optó por quedarse en el Estado y pasó casi cuatro años en prisión.
«Decidimos ir al exilio a hacer política y no hemos parado hasta asegurar que el retorno tenga también un sentido político»
En este sentido, el expresident ha enumerado que «hemos conseguido mantener una posición basada en cuatro principios básicos: la defensa de las instituciones y la legitimidad de sus decisiones en contra de todo intento de someterlas al capricho represor español; la defensa política de nuestros derechos fundamentales para conseguir un marco jurídico que los blinde mejor de los que lo estaban en 2017; el carácter irrenunciable del derecho a la autodeterminación y a las acciones unilaterales de carácter democrático y pacífico que ocurran cuando se hayan agotado todas las vías e intentos de solución negociada; y el mantenimiento del sentido político del exilio y el rechazo a todo itinerario personal para resolver la situación particular de cada uno. Decidimos ir al exilio a hacer política y no hemos parado hasta asegurar que el retorno tenga también un sentido político».
Puigdemont ha reconocido el desgaste de la represión, tanto en el ámbito familiar como en el político. En este sentido, ha asegurado que la situación «ha perjudicado nuestros proyectos políticos», ya que los han tenido que defender «con las manos atadas a la espalda» y «afrontar todas las campañas electorales en clara desigualdad de condiciones», un hecho que considera que «ha acabado teniendo consecuencias» en los resultados en las urnas. Finalmente, también ha enviado un mensaje implícito al presidente del Govern, Salvador Illa, al añadir que «negar la evidencia» de las consecuencias políticas de la represión y «pretender que vivimos en normalidad, reencuentro y concordia es mentir y es insultar al sufrimiento de tantas personas que de cerca o de lejos sufren la represión en sus vidas».
Sin comentarios sobre el regreso
Tras el auto de Llarena, la gran cuestión a resolver es cuándo volverá Puigdemont a Catalunya y cómo será su regreso, pero el expresidente del Govern no ha dicho absolutamente nada sobre ello. Sí se han pronunciado personas cercanas, como su abogado Gonzalo Boye. En declaraciones a Catalunya Ràdio, el letrado ha asegurado que Puigdemont volverá al país «una vez esté aplicada de forma integral la amnistía». Ha añadido que «no se precipitará» la vuelta y ha pedido «calma». «Se harán las cosas como se deben hacer. Hace nueve años que defiende la institucionalidad del cargo que representa y ahora no nos viene de unas horas», ha remachado Boye, para quien «una cosa es levantar la orden de detención y la otra es aplicar la amnistía».
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