Formación, prácticas profesionalizantes y el rol del docente en la educación técnica: el talento que las regiones necesitan

Por Redacción THE FYMOUS • 8 octubre 2026

Martín Salvetti en el auditorio de Ticmas (Foto: Agustín Brashich)
Martín Salvetti (Foto: Agustín Brashich)

Según la Encuesta Global de Escasez de Talento 2026 de ManpowerGroup, el 64% de los empleadores de Argentina tiene dificultades para cubrir vacantes por falta de personas con las habilidades necesarias; en especial las que refieren a conocimientos técnicos. TICMAS trabaja para lograr la sinergia entre educación, empleabilidad y formación para el trabajo.

La clave para entender esa paradoja está en el territorio y en la formación. Y es por ello que Ticmas, empresa EdTech trabaja con gobiernos, escuelas y empresas en programas que vinculan la formación técnica con el mundo del trabajo.”

Martín Salvetti, líder de Educación Técnica y Empleabilidad en TICMAS asegura: “Hay que empezar rompiendo una falsa contradicción. Que egresen miles de técnicos y que las empresas sigan diciendo que no encuentran determinados perfiles no significa que la escuela técnica haya fracasado. Significa que tenemos un problema en el puente entre educación y trabajo”.

Varios estudiantes de secundaria en un taller de soldadura. Uno de ellos usa una máscara y guantes mientras suelda metal, generando chispas brillantes.
Estudiantes de una escuela técnica argentina aprenden el oficio de la soldadura, realizando prácticas en un taller equipado con maquinaria y herramientas especializadas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El informe “Drivers regionales de la actividad económica en Argentina”, elaborado por la Universidad Austral, de la Sede Rosario, con datos a julio de 2026, destaca que los promedios nacionales esconden diferencias profundas a partir de los motores productivos. Mientras en el centro del país se destaca la agroindustria, en el sur los hidrocarburos, en la zona andina el foco está puesto en la minería.

De acuerdo al informe, entre enero y julio, la actividad de la región Sur se ubicó 2,1% por encima del mismo período de 2025; la Centro creció 1,5%, en línea con el promedio nacional, y la Andina retrocedió 2,4%.

Escuelas técnicas
Escuela técnica

El informe muestra la misma divergencia ya que en el segundo trimestre, el desempleo de la región Centro subió 2,5 puntos y llegó al 10%. En Gran Rosario alcanzó el 11,5%, la tasa más alta de los 31 aglomerados que releva la EPH del INDEC; y en la región Sur, en cambio, el desempleo bajó al 2,5% y la tasa de empleo de Neuquén-Plottier creció casi 4 puntos, donde el proyecto de Vaca Muerta está generando una alta demanda laboral de perfiles técnicos calificados.

A la hora de analizar las urgencias y cómo se trabaja desde la escuela técnica, Martín Salvetti es claro: “La escuela técnica argentina tiene un enorme valor. Forma jóvenes durante seis o siete años, tiene docentes con muchísimo conocimiento y conserva algo fundamental: enseñar no solamente para un puesto de trabajo, sino para formar personas capaces de comprender una tecnología, resolver problemas, seguir aprendiendo y desarrollarse profesionalmente.”

Y agrega: “Defender la escuela pública también implica animarnos a discutir lo que tenemos que mejorar. Hay tecnologías, procesos productivos y perfiles profesionales que están cambiando mucho más rápido que los diseños curriculares. Y muchas veces tenemos docentes extraordinarios enseñando con equipamiento insuficiente, con pocas oportunidades de actualización o sin contacto sistemático con los sectores productivos. No alcanza con tener un título técnico. Tenemos que preguntarnos qué sabe hacer ese estudiante cuando egresa, qué problemas puede resolver, con qué tecnologías trabajó, qué experiencias reales tuvo y, fundamentalmente, si desarrolló la capacidad de seguir aprendiendo.”

De acuerdo con el último informe realizado por el INET, en 2020, de los 680.000 alumnos de escuelas técnicas en todo el país, un tercio de la matrícula está ocupado por mujeres. (Fernando Calzada)
De acuerdo con el último informe realizado por el INET, un tercio de la matrícula de la escuela técnica está ocupado por mujeres. (Fernando Calzada)

¿Qué talento falta y cuáles son las urgencias?

La encuesta de ManpowerGroup lista donde se encuentran las urgencias a la hora de encontrar personal calificado, siendo el sector automotriz el que encabeza la lista, con un 83% de empleadores que no logran cubrir puestos. Le siguen información (74%) y tecnología (72%), con manufactura (63%), construcción (62%) y recursos naturales (60%) también en niveles altos. Entre las habilidades más buscadas aparecen la adaptabilidad, la disposición para aprender y la resolución de problemas, junto con competencias técnicas vinculadas a la inteligencia artificial.

El informe “Educación y empleabilidad”, que TICMAS presentó junto a CAF en 2026 se alinea con esta urgencia y concluye que las empresas de sectores estratégicos como la minería y la energía buscan perfiles técnicos intermedios, con habilidades humanas sólidas. El estudio además señala que el pensamiento crítico (65,2%) y el trabajo en equipo (58%) ya son competencias prioritarias, y propone fortalecer las prácticas profesionalizantes y la articulación entre escuelas y sector productivo.

“Por eso las prácticas profesionalizantes son tan importantes. Cuando están bien diseñadas dejan de ser un requisito para convertirse en el lugar donde el conocimiento técnico adquiere sentido. Pero tampoco podemos pedirle a la escuela que resuelva sola la empleabilidad juvenil. Si una empresa necesita determinados perfiles, también tiene que acercarse, abrir sus puertas, compartir conocimiento, recibir estudiantes, capacitar docentes y participar en la construcción de oportunidades.”, subraya el Líder de Educación Técnica y Empleabilidad en TICMAS.

"Nuestros egresados son bien recibidos en la industria, y sé que, dentro de la escuela, se están haciendo las cosas lo suficientemente bien como para que la inserción en el mundo laboral sea la más adecuada”, dice el rector. (Fernando Calzada)
(Fernando Calzada)

La escuela técnica como puente

La escuela técnica es el primer lugar donde se forman los perfiles intermedios que las empresas solicitan, y allí se pueden desarrollar las habilidades humanas que el mercado valora. Para lograrlo, lo que se enseña en el aula tiene que dialogar con las necesidades de talento de cada territorio: no requiere la misma formación un estudiante de Neuquén que uno de Rosario o de San Juan.

En esa articulación trabaja TICMAS, la empresa EdTech que acompaña a gobiernos e instituciones en el diseño e implementación de programas que conectan educación y formación para el trabajo, adaptando tecnología, contenidos y pedagogía a cada región. Su propuesta integra tecnología AI-first, contenido curado y pedagogía moderna para que estudiantes y docentes trabajen sobre propuestas actualizadas y con información sobre el progreso de cada estudiante.

“En TICMAS partimos de una idea bastante sencilla: para acercar educación y producción primero hay que escuchar a los dos mundos. Trabajamos con las escuelas para comprender qué enseñan, con qué capacidades cuentan, cuáles son las necesidades de sus docentes y qué experiencias tienen sus estudiantes. Y al mismo tiempo dialogamos con empresas, cámaras y sectores productivos para identificar tecnologías, competencias y perfiles que están demandando.”, plantea Martín Salvetti.

Y subraya “Después hay que hacer la traducción pedagógica. No se trata de preguntarle a una empresa qué necesita y convertir automáticamente esa demanda en un curso. La empresa conoce su proceso productivo y la escuela conoce cómo se enseña. Nuestro trabajo está justamente en ayudar a construir ese puente. Eso puede traducirse en actualización docente, nuevos contenidos, simulaciones, proyectos, resolución de problemas, prácticas profesionalizantes o experiencias dentro de empresas. Y tratamos de que exista una continuidad entre lo que sucede en la plataforma, lo que trabaja el docente en el aula y lo que finalmente el estudiante puede hacer.”

¿Cuál es el rol de los docentes en la sinergia educación y trabajo?

Martín Salvetti, Líder de Educación Técnica y Empleabilidad en TICMAS, explica: “Para el docente, el cambio más importante es que deja de recibir solamente contenidos y pasa a tener herramientas para actualizar y enriquecer su propia práctica. Esto es fundamental porque ninguna transformación educativa es sostenible si el docente queda afuera.”

“Y para el estudiante cambia algo todavía más concreto: empieza a entender para qué aprende lo que aprende. Cuando puede diagnosticar una falla, programar un dispositivo, interpretar una medición, resolver un problema de mantenimiento o trabajar sobre una situación real, el conocimiento deja de ser solamente un contenido escolar.”, señala.

Y agrega la clave de volver a pensar en las vocaciones: “Un chico puede no saber que le apasiona la automatización, la electromovilidad, la programación, la mecánica o la energía hasta que alguien le permite tener una experiencia significativa con ese mundo. Por eso nuestro objetivo no es reemplazar a la escuela ni decirle qué tiene que enseñar. Es fortalecer lo que la escuela ya hace y acercarle capacidades, tecnologías y experiencias que muchas veces sería muy difícil construir de manera aislada.”

Una responsabilidad compartida

La formación técnica no puede pensarse lejos del mapa productivo, cerrar esa distancia requiere que escuelas, empresas y el Estado trabajen en conjunto. Es por ello que TICMAS, una empresa EdTech enfocada en el aprendizaje y el desarrollo de talento, implementa diversos programas de formación para docentes y prácticas profesionalizantes para estudiantes.

Salvetti reflexiona: “El Estado tiene una responsabilidad indelegable: garantizar el derecho a la educación, financiar la escuela técnica, actualizarla, equiparla, formar a sus docentes y generar políticas que permitan que estas experiencias lleguen a todos los estudiantes y no solamente a las escuelas que tienen la suerte de estar cerca de una gran empresa. La escuela tiene que seguir haciendo aquello que ninguna empresa puede reemplazar: educar. Formar técnicamente, pero también enseñar a pensar, trabajar con otros, resolver problemas, comprender el mundo y construir ciudadanía. Su horizonte necesariamente tiene que ser más amplio que las necesidades coyunturales del mercado laboral.”

“Y las empresas tienen una responsabilidad mucho mayor que simplemente decir no encontramos los perfiles que necesitamos. Si necesitan talento técnico, tienen que involucrarse en su construcción: abrir plantas y talleres, compartir tecnologías, participar en prácticas profesionalizantes, acercar especialistas, actualizar docentes y generar primeras oportunidades laborales”, destaca Salvetti.

“Una EdTech como TICMAS puede ser articuladora.Podemos sentar a esos actores alrededor de una misma mesa, detectar las brechas de formación, traducir necesidades productivas en propuestas pedagógicas, desarrollar contenidos, acompañar docentes, incorporar tecnología y, sobre todo, medir qué está pasando.”, celebró Salvetti. Y esta articulación sucede hoy en proyectos como Prestige Auto que junto a TICMAS se encuentra formando a 1.500 estudiantes para la industria automotriz; o como la formación en el sur que lleva adelante la Fundación YPF en el Instituto Vaca Muerta junto a TICMAS para crear los perfiles necesarios en el proyecto de gran escala en el sector y cerrar la brecha entre formación y empleo.

“Cuando Estado, escuela y sector productivo trabajan cada uno desde su responsabilidad, la discusión deja de ser si la educación responde o no al mercado laboral. La pregunta pasa a ser mucho más interesante: qué oportunidades somos capaces de construir entre todos para que un joven descubra su vocación, desarrolle capacidades y pueda transformar un título técnico en un proyecto de vida.”, asegura Martín Salvetti, el Líder de Educación Técnica y Empleabilidad en TICMAS.


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