Abás Tanus Mafud: “Tenemos una deuda pendiente con la formación profesional a largo plazo”


El 15° Seminario Internacional Litio en Sudamérica organizado por Panorama Minero reunión en San Salvador de Jujuy a más de dos mil personas de más de diez países. Durante el encuentro, los anuncios de inversión y las perspectivas de producción estuvieron acompañados por una discusión sobre las condiciones que necesitan las provincias para sostener ese crecimiento: infraestructura, proveedores y trabajadores con la formación que requieren los nuevos proyectos.
Entre otros importantes referentes, participaron los gobernadores Carlos Sadir, de Jujuy; Raúl Jalil, de Catamarca, y Alfredo Cornejo, de Mendoza. Estuvieron, además, el vicegobernador de Salta, Antonio Marocco, y el secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero. La cooperación entre provincias y el desarrollo de empresas locales ocuparon parte de una agenda que busca ampliar los efectos de la minería sobre el empleo y las economías regionales. La preparación de profesionales plantea una dificultad que excede a cada provincia.
Según explicó Abás Tanus Mafud, presidente de la Cámara Minera de Catamarca, los proyectos de litio y cobre necesitan perfiles que también demanda la industria energética, especialmente Vaca Muerta. El crecimiento simultáneo de esas actividades puede abrir oportunidades laborales y, al mismo tiempo, hacer más difícil la contratación de personas con experiencia.
Mafud preside la entidad en representación de Minera del Altiplano, de Rio Tinto, y participó del seminario junto con los titulares de las cámaras de Jujuy y Salta, con quienes trabaja en una agenda regional. En diálogo con TICMAS, la empresa EdTech enfocada en el aprendizaje y el desarrollo de talento, sostuvo que la formación debe planificarse a largo plazo y que también alcanza a los proveedores, cuyas posibilidades de acceder a contratos dependen de cumplir estándares cada vez más exigentes de calidad y seguridad.

—El litio viene desarrollándose a un ritmo sostenido. ¿Qué necesita la industria para mantener el crecimiento?
—La respuesta es muy simple y, a la vez, difícil. La industria minera es una industria de largo plazo. Por eso hay que construir un camino sobre cimientos sólidos; no puede haber vaivenes.
—Esos cimientos son…
—Leyes y regulaciones. Las provincias están haciendo un esfuerzo, pero también hay que empezar a generar la infraestructura, la formación y el ambiente necesario para el desarrollo de la actividad. Hoy se han hecho grandes avances. La región del litio es uno de ellos. También tenemos una deuda pendiente en la relación con la sociedad: necesitamos más conversaciones francas. Tenemos que saber decir qué se puede hacer y qué no se puede hacer, y encontrar juntos cómo tratar aquello que no podemos resolver. En Catamarca hay ejemplos muy puntuales de comunidades que necesitaban infraestructura o tenían algún pedido, y lo que se hizo fue ayudarlas. Nosotros, por ejemplo, no podemos poner un doctor o un enfermero, porque no es nuestra área de especialidad. Nuestra industria es una industria en la que la licencia social se construye minuto a minuto. Ese es el camino en el que tenemos que seguir trabajando, y no es algo malo; al contrario, creo que todos deberían trabajar así.
—¿Cómo se construyen las bases?
—Dialogando, hablando entre el sector público, el sector privado y la sociedad civil. No se puede separar un elemento del otro. Tenemos que encontrar juntos esa solución. En materia normativa, quizás el mayor desafío es cómo fortalecer la región para que un proveedor de Jujuy se pueda integrar con uno de Catamarca y el de Catamarca con uno de Salta. En materia tributaria, una cuestión por resolver son las tasas municipales: hay que trabajar para encontrar un mejor equilibrio. En educación, la integración de la formación es un punto. Cada provincia hace un esfuerzo muy grande y se están replicando casos de éxito, pero todavía tenemos una deuda pendiente con la formación profesional a largo plazo. Hay que armar ese camino.
—En el encuentro en Jujuy se vio una buena cercanía entre empresas que compiten entre sí. ¿Ese diálogo se sostiene fuera del encuentro?
—Voy a arrancar con algo muy simple: los tres presidentes de las cámaras tenemos un grupo de WhatsApp y no compartimos memes; solamente hablamos de temas importantes. Hace un año y medio o dos, venimos trabajando para estar comunicados, informarnos y saber lo que pasa en cada provincia. Hay posibilidad de dialogar y de tomar ejemplos y buenas prácticas. Si en Jujuy se vio que podemos ser amigos, es porque estamos construyendo una relación. Como toda relación, tiene mejores y peores momentos. Quizás lo que nos falta —y los invito a todos— es empezar a contar más eso que se vio. Hay que empezar a contar más buenas noticias.
—¿Cómo se traduce el crecimiento de la producción de litio en puestos de trabajo?
—Es importante entender cómo es la industria. Tiene una etapa de construcción, en la que se demanda más gente, y otra de operación. Es como en tu casa: no vas a traer a un albañil para que viva con vos todo el tiempo. Hay un momento en el que necesitás un electricista, un plomero, un oficio. Después volvés a tu regularidad. La industria, cuando construye, necesita más gente y, cuando opera, se estabiliza. ¿Qué se necesita cuando llega la operación? Hacer todos los esfuerzos para dotar de mayores recursos al proveedor en términos de certificación. Hay que lograr que pueda certificar normas ISO y empezar a trabajar no en más, sino en mejor.

—¿Qué falta en la relación entre empresas y proveedores?
—Falta trabajar para dar el salto de calidad. Hay proveedores que lo han hecho y que están trabajando muy bien. La minería es una industria muy formal en la que los estándares de seguridad suben continuamente. Los de calidad también, porque dependemos de clientes, sobre todo en el litio. Hay que trabajar en formarnos, no solamente como proveedores, sino también nosotros como empresas. Tenemos que ser claros respecto de nuestros requisitos y ayudar al proveedor a acceder a herramientas. Juntos tenemos que construir ese espacio. El diálogo existe; mi dilema hoy es cómo logro algo mejor, no tanto más. Esto que estamos planteando lo vamos a llevar a Rosario, cuando sea la reunión sobre el RIGI que propuso el ministro Caputo. Vamos a llevar a nuestros proveedores para contar casos de éxito, pero también para que los de otras provincias puedan conocernos un poco más, conocer cómo trabajan las empresas acá y, juntos, dar ese salto de calidad.
—En cuanto a ingenieros y trabajadores especializados, ¿qué necesita la Argentina para acompañar el crecimiento de la minería?
—Necesitamos fortalecer las ingenierías. Voy a arrancar por la parte más difícil: hoy el litio compite con el cobre. En buenos términos, pero es una competencia por el recurso humano. También vamos a competir con la energía: competimos con Vaca Muerta.
—Es decir que un trabajador calificado puede elegir entre venir al noroeste o irse a Neuquén.
—Exactamente. Tenemos un desafío muy grande en esa materia. En oficios se están haciendo trabajos muy fuertes para reducir la brecha entre la demanda y la oferta. Ahí me salió un poquito el economista. Es un problema y una oportunidad: un lindo desafío. El otro día me preguntaban por el cobre en Catamarca: está viniendo y eso es bueno. Como presidente de la Cámara, mi rol es acompañarlo en ese camino. El desafío es que el cobre va a necesitar mano de obra formada. Hay una proporción de contratación local que cumplir y las empresas de cobre van a buscar gente dentro de otras compañías que quizás están en exploración, en una etapa inicial. Esa empresa tiene que darse vuelta y buscar cómo suplir a ese personal. Estamos ante un desafío de crecimiento, sobre todo en los perfiles formados. Podríamos tener un cuello de botella si no lo atendemos. El Ministerio está haciendo un trabajo muy bueno en Catamarca y nosotros, como Cámara, lo estamos acompañando.
—¿Qué lugar tiene la educación entre las prioridades de la Cámara?
—Soy presidente de la Cámara Minera de Catamarca y tengo que hablar de Catamarca. No solamente estoy obligado: es un placer para mí presidirla, que la empresa me haya dado esa responsabilidad y que los socios me hayan designado en este rol. Estamos haciendo todo lo posible. El primer pilar de la Cámara fue la educación. Los únicos dos informes que presentamos son sobre educación. Ahora vamos a presentar uno sobre infraestructura y, próximamente, otro sobre proveedores. La educación es clave porque también ayuda a la competitividad de todo el entramado.
Enlace de la fuente