Boom de ingenieros en Argentina: se rompió un récord de egresados pero faltan en sectores clave


A contramano de lo que se cree en tiempos de inteligencia artificial y crisis de empleo, la ingeniería se encuentra en franco crecimiento y atrae el interés de los jóvenes estudiantes. Así lo refleja un estudio del Centro de Ingenieros Argentinos (CAI), que reveló que las carreras de ingeniería alcanzaron en 2024 un máximo 8.759 graduados, si se considera el total entre quienes cursan en universidades públicas y privadas. Para 2027, se esperan más de 10.000 egresados.
El Monitor de la Ingeniería Argentina (MIA-2026) expone que las disciplinas vinculadas a la actividad industrial lograron un alza interanual de 8,4% en comparación con el año anterior, con una matrícula que crece a un ritmo superior al de otras profesiones y áreas del sistema universitario que están en declive.
El promedio del período 2007-2024 fue de 7.890 egresados, con un máximo histórico de 9.239 en 2018. Ahora bien, excluyendo las cuatro carreras agropecuarias, los egresados aumentaron de 6.983 en 2023 a 7.594 en 2024, el registro más alto de la serie, con un incremento del 8,75% interanual. Los datos universitarios provienen de la última serie oficial disponible del Ministerio de Capital Humano.
En números concretos, los inscriptos también se expandieron: 64.307 estudiantes comenzaron carreras de ingeniería en 2024, un crecimiento de 71,7% frente a 2007. La inscripción aumentó 10,2% en 2023 y 7,1% en 2024, mientras el total de carreras universitarias de pregrado y grado cayó 0,9% y 1,1%, respectivamente, según datos oficiales.
El estudio es el principal relevamiento nacional sobre el estado de la ingeniería argentina. Realizado entre marzo y junio de 2026 por la consultora Marketing & Estadística, indaga sobre las creencias de la sociedad, los profesionales y el sector empresarial para identificar brechas, tendencias y alertas en este tipo de mercado de trabajo.
Sin embargo, más allá del récord, el hallazgo principal presenta una conclusión contrastante con el optimismo: la oferta de ingenieros es hoy insuficiente y ese déficit se profundizará en los próximos tres a cinco años.
Una de las razones del fenómeno se explica por la tendencia de las mujeres, que en los últimos 20 años duplicaron su inscripción (99,6%) y se volcaron a este tipo de carreras, mientras que los hombres crecieron un 42,9 por ciento. De a poco, las mujeres representan casi un tercio de quienes empiezan este tipo de carreras.

La diferencia también se trasladó a la graduación. Las egresadas crecieron 28,2% durante esa década, mientras que la cantidad de graduados varones se redujo 4,9%.
Las mujeres representan actualmente 31,2% de quienes comienzan estas carreras y 28% de quienes obtienen el título. Diez años antes, esas proporciones eran de 24,5% y 22,4%; de mantenerse la trayectoria, hacia 2030 las ingenieras constituirán alrededor de 34% de los nuevos graduados.
Ahora bien, hay disparidades entre las preferencias. En las ramas de ingenierías en Alimentos, Ambiental, Recursos Naturales y Química, las mujeres ya son mayoría entre las graduadas. En cambio, en Mecánica, Eléctrica y Electromecánica apenas representan entre el 4% y el 5% de los egresados.
El relevamiento, que indaga en 117 empresas que emplean en conjunto 34.932 ingenieros, abarca una distribución sectorial que concentra el 54% en energía, petróleo y gas y petroquímica; el 23% en industrias; y el 17% en construcción. La conclusión general es que a las empresas les resulta difícil incorporar ingenieros. El neto de dificultad para contratarlos es de -36%, más negativo incluso que el -25% que reportan los propios ingenieros al intentar conseguir empleo. Los sectores con mayor dificultad son construcción (-66%) y la industria manufacturera (-45%).
En este marco, el 87% de las empresas consultadas considera que, dentro de tres a cinco años, la oferta de ingenieros será insuficiente, y 61% prevé un incremento de la demanda. En la actualidad, 47% de las compañías afirma que le resulta difícil o muy difícil incorporar estos perfiles.
Esa dificultad se observa, incluso, entre las disciplinas con mayor matrícula. Las carreras con más graduados en 2024 fueron Ingeniería Industrial, con 1.898 egresados, e Ingeniería Informática o de Sistemas, con 1.439. Sin embargo, varias de las especialidades que las empresas identifican como más complejas de cubrir tienen una producción anual mucho menor de profesionales.

Otras, en cambio, siguen con una evolución baja. Ingeniería Mecánica registró 482 graduados y Electromecánica, 314. Ingeniería Eléctrica sumó 170 nuevos profesionales, y Petróleo alcanzó 63.
Otro dato curioso fue el de la Ingeniería en Minas: tuvo apenas 19 egresados, en un contexto en que la explotación de minerales es uno de los sectores dinámicos de la economía y con mayor proyección. La misma lógica aplica a las industrias vinculadas con la energía, ya que estos son los sectores que más contrataron ingenieros durante los últimos dos años, lo cual permite anticipar la demanda de perfiles profesionales.
Sobre las fortalezas y debilidades del perfil profesional, ingenieros y empresas coinciden de forma casi exacta: los ingenieros se destacan en capacidad analítica y resolución de problemas, y presentan debilidades en visión comercial o de negocio, flexibilidad y liderazgo de equipos. Las empresas piden reforzar el trabajo en equipo interdisciplinario (57%), la visión de costos, plazos y riesgos (51%) y la adaptación a nuevas tecnologías (42%).
Entre los problemas para insertarse en el mercado, los ingenieros señalan la alta competencia por los puestos disponibles, los bajos salarios ofrecidos y las condiciones poco atractivas, como la presencialidad, los turnos o ubicación geográfica. Las empresas, en cambio, identifican expectativas salariales por encima del mercado, escasez de candidatos con la formación técnica requerida y condiciones laborales poco atractivas. El tiempo de contratación refleja esa tensión: el 70% de las empresas cubre una búsqueda en menos de cuatro meses, pero solo el 50% de los ingenieros consigue trabajo en ese mismo plazo.
La postura es mayoritariamente optimista en relación a la Inteligencia Artificial (IA). El 73% de los ingenieros y el 76% de las empresas cree que la IA aumentará la productividad. El 52% de los ingenieros y el 59% de las empresas la perciben como una herramienta de complementación antes que de sustitución del trabajo profesional.
Por lo general, el 82% de la población encuestada aún cree que un título universitario “aumenta significativamente la posibilidad de tener un mejor nivel de vida”. Cuando se preguntó qué carrera ofrece mayores chances de alcanzar un alto estándar de vida, el título universitario encabezó la lista con 37 por ciento.
Ahora bien, la ingeniería es la carrera tal vez más valorada positivamente por los argentinos, en lo que respecta a futuro laboral. Se trata del campo académico que más personas recomendarían a un hijo, según 41% de la población encuestada, y la más asociada con una futura demanda laboral, con 51%. El argumento más repetido: “Siempre se van a necesitar ingenieros”.
En este marco, al comparar seis profesiones universitarias tradicionales —abogacía, ingeniería, contaduría pública, medicina, arquitectura y psicología—, la ingeniería ocupó el primer puesto en cuatro de los once ejes evaluados: la más difícil de estudiar (43%), la de mayor demanda laboral (39%), la mejor remunerada (35%) y la que ofrece mayores oportunidades de progreso social (31%).

El contraste más llamativo del estudio aparece en el plano simbólico. Una profesión distinta a la ingeniería -el informe no la nombra directamente en los datos disponibles, pero los números la identifican- domina en prestigio (56% frente al 19% de ingeniería), en valoración social (74% frente al 9%) y en percepción de contribución a la calidad de vida (60% frente al 13%). La ingeniería gana en lo material y pierde en lo simbólico.
La brecha de satisfacción con los ingresos entre ingenieros y el resto de los universitarios es otra de las conclusiones del informe. Hay una ponderación mucho más alta por los resultados económicos de estudiar estas ramas. La encuesta plantea que el 23% de los ingenieros considera que su remuneración no es acorde al esfuerzo de la carrera, frente al 56% que sostiene esa misma posición entre los universitarios en general. El neto de satisfacción con ingresos es de -3% para los ingenieros contra -45% para el resto.
Estadísticas universitarias: datos 2007-2024 de la Dirección Nacional de Presupuesto, Control e Información Universitaria (Ministerio de Capital Humano), sobre las 29 terminales de interés público definidas por el CONFEDI.Visión de la sociedad: encuesta online a 1.371 personas de 16 a 85 años de todo el país (marzo-abril de 2026; error de ±2,6%).Visión de los ingenieros: 372 encuestas a graduados (marzo-mayo de 2026; error de ±5%).Visión de las empresas: 117 empresas que emplean a 34.932 ingenieros, cerca del 15% del total del país (abril-junio de 2026). Colaboraron: Argencon, CADECI, CAEM, CAMARCO, CIQyP, IAPG, IPA, SRA y UIA.
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