Cómo es San Pedro, «la isla bonita» del mar Caribe que se hizo famosa por la canción de Madonna

«Last night I dreamt of San Pedro (Anoche soñé con San Pedro)…”, cantaba Madonna en los ‘80 con su exitoso hit La isla bonita. Y describía: “La brisa tropical de la isla/toda la naturaleza salvaje y libre/ Aquí es donde quiero estar”.
A lo largo de los años, varios medios han especulado con que la reina del pop hablaba de la isla San Pedro, en Belice.
Capitalizando la canción desde entonces, el destino turístico de América Central ofrece días de playa y snorkel en “la isla bonita”.
Años después, la propia Madonna reconoció en entrevistas que la canción era un homenaje a los latinos y su música y que no sabía dónde estaba San Pedro. Sin embargo, desde hoteles hasta tiendas locales afirman: “Ya sea que la canción hable o no de la isla, definitivamente tienen cierto parecido”.
Pero, ¿dónde queda San Pedro? Muchos argentinos no podrían ubicar directamente a Belice (en inglés, Belize) en el mapa, por lo que es oportuno aclarar que el país está debajo de México, limitando al oeste y al sur con Guatemala y con su costa este en el Mar Caribe.
Con playas de arena blanca, arrecifes en el mar y selvas exuberantes con vestigios arqueológicos de los antiguos mayas, Belice es una meca internacional del buceo y el snorkel.
Vista aérea de la isla San Pedro. Foto ShutterstockEl destino se destaca por la riqueza de la fauna marina que habita en torno a la segunda barrera de coral más grande del mundo (después de la australiana), donde se encuentra el impactante Great Blue Hole (Gran Agujero Azul).
“Es como era el Caribe hace unos 40 años, con servicios de lujo pero más personalizados y que preservan el contacto entre el pasajero y la cultura local, algo que en algunos lugares se perdió ante la masividad del turismo”, afirman los operadores turísticos.
Con dimensiones pequeñas, el país tiene 440 mil habitantes y el inglés es el idioma oficial. Pero los beliceños también hablan kriol, español, maya, garífuna y mandarín.
Los primeros pobladores fueron los mayas en torno al año 1500 a.C., quienes se establecieron en asentamientos como Caracol, Lamanai y Xunantunich.
La zona arqueológica de Xunantunich, en Belice. Foto ShutterstockEl primer contacto europeo con Belice fue en 1502 cuando Cristóbal Colón llegó a la región, pero en 1638 Inglaterra estableció el primer asentamiento europeo y durante 150 años sumó nuevos asentamientos.
En 1840, el territorio fue designado como colonia de Honduras Británica en 1862, y recién en 1964 se le concedió un autogobierno. En 1973 la nombraron Belice y en 1981 logró su independencia, siendo el único país continental de Centroamérica que es reino de la Mancomunidad, con Carlos III representado por un gobernador general.
Aunque la capital es Belmopán, Ciudad de Belice es la urbe más importante: allí están el Aeropuerto Internacional Philip SW Goldson para la llegada de los vuelos de todo el mundo, Belize City Cruise Port para las lanchas de los cruceros internacionales, y Belize Marine Terminal para los ferries.
Cómo llegar y qué hacer
Para ir a San Pedro, en el Cayo Ambergris, se parte también desde la Ciudad de Belice. Los viajeros pueden volar en una avioneta de Tropic Air -con capacidad para 14 pasajeros- que arriba en solo 15 minutos. O bien, contratar el ferry (taxi acuático) hasta la isla y llegar en una hora y media.
Puestos de comida y artesanías en San Pedro. Foto ShutterstockNo fue hasta mediados del siglo XIX que San Pedro fue colonizado oficialmente por los numerosos pescadores y sus familias que emigraron a la región durante la Guerra de Castas de Yucatán. En aquellos primeros días, solo había un puñado de personas en la zona. Pero con los años, el asentamiento creció y en 1984 obtuvo el estatus de municipio.
Hay quienes se enteran de que la canción de Madonna estaría inspirada en esta pequeña isla cuando llegan al destino y ven carteles de “La isla bonita” en los negocios que venden excursiones, los restaurantes de comidas típicas y las tiendas de souvenirs en el centro.
Pero si el dato se conoce con antelación, la expectativa es mayor y uno espera una atmósfera amigable a la vuelta de cada esquina.
Las calles coloridas del centro, con tiendas y restaurantes. Foto ShutterstockEfectivamente, las calles son animadas, coloridas y bulliciosas, y todo el mundo conduce carritos de golf entre resorts y bares de playa. El centro es lo suficientemente compacto como para hacer paseos cortos, combinando comidas, compras y tiempo libre con los tours marítimos.
Ubicado en Cayo Ambergris, San Pedro es el destino insular más popular de Belice, conocido por sus playas de arena blanca, su vibrante cultura local y sus lugares de buceo y snorkel de clase mundial, como la Reserva Marina de Hol Chan y el Gran Agujero Azul.
Uno de los tours imperdibles es la salida en lancha con rumbo a la reserva Hol Chan y a Shark Ray Alley. Con patas de rana y máscara de snorkel, los viajeros ven corales, tortugas marinas, peces de todos los colores y algunos tiburones pequeños. En la superficie se suelen ver delfines.
En lugar de autos, todos andan en carritos de golf. Foto ShutterstockComo la isla queda a pocos kilómetros de la Barrera de Coral de Belice, hay una gran oferta de tours en las tiendas. No es para menos: se trata de la mayor barrera coralina del hemisferio occidental y la segunda más grande del planeta.
Esta barrera forma una laguna que recorre buena parte de la costa beliceña, protegiéndola de las olas grandes y creando un hábitat ideal para una enorme variedad de vida marina: grandes corales con forma de roca, tortugas en peligro de extinción y más de 500 especies de peces.
Declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en 1996, el arrecife se extiende por cerca de 300 kilómetros, tiene 10 mil años y forma parte del Sistema Arrecifal Mesoamericano. Belice, por su parte, se comprometió a preservar el 30% de su territorio oceánico (tiene siete áreas marinas protegidas).
El Gran Agujero Azul
Frente al Cayo Ambergris se encuentra el imperdible de Belice: el Gran Agujero Azul es un anillo de coral que cuenta con 300 metros de diámetro y 120 metros de profundidad.
Quienes bucean allí pueden contemplar acantilados verticales y repisas que sostienen estalactitas y estalagmitas en las profundidades.
Fue declarado Monumento Natural y los viajeros que no están interesados en bucear pueden contratar las excursiones aéreas diarias para sobrevolarlo. La vista desde la avioneta es increíble: como su nombre lo indica, es un círculo azul intenso con tonalidades turquesas en el contorno.
El gran agujero azul de Belice. Foto ShutterstockEl Great Blue Hole cobró fama en 1960, gracias al oceanógrafo francés Jacques Cousteau, quien realizó en el lugar una de sus primeras inmersiones y lo declaró uno de los diez mejores sitios de buceo del mundo. Este anillo de coral rodea un sumidero submarino en las aguas del atolón del Arrecife del Faro, y su origen se remonta al final de la última Edad de Hielo, hace 10 mil años.
Por su cercanía, se recomienda hacer base en la isla de San Pedro tanto para bucear como para sobrevolar esta maravilla natural. San Pedro es ideal para quienes buscan la mayor variedad de resorts, restaurantes, tiendas y actividades acuáticas organizadas.
Otra opción más relajada y en contacto con el mar consiste en ir a pasar el día a Secret Beach, que ya no es ningún secreto en la isla.
Para disfrutar de la gastronomía local y absorber la energía del lugar, Belize Food Tours propone un recorrido desde las 17 hasta 20 horas por seis locales de comida típica: camarones en salsa de coco, ceviches, empanadas de pescado, fry jacks -una especie de tortas fritas. Para acompañar, tragos con ron, licores de café y chocolates como broche final.
¿Cómo llegar? Copa Airlines vuela hasta Panamá, y desde allí hay vuelos a la Ciudad de Belice. Para ir a San Pedro, se puede volar en una avioneta de Tropic Air (15 minutos) o tomar un ferry hasta la isla (1 hora 30 minutos).
Dónde informarse: travelbelize.org
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