El brazo inmobiliario de Morgan Stanley se convierte en uno de los grandes desahuciadores en España

Morgan Stanley es un gigante mundial de los servicios financieros. Con cerca de 83.000 trabajadores, ganó 13.951 millones de euros en 2025, un 27% más que el año anterior. Su negocio consiste en asesorar en fusiones y adquisiciones o salidas a Bolsa, además de gestionar grandes patrimonios y carteras de inversión. También trabaja en el sector inmobiliario. De hecho, Morgan Stanley será el beneficiario último de al menos cuatro grandes, e inminentes, desahucios en España, tal y como demuestra la investigación realizada por Público.
En concreto, su división especializada, MSREI (Morgan Stanley Real Estate Investing), está detrás de Mosaic Propco SL, la sociedad que adquirió un buen número de las viviendas de alquiler asequible que Inmocaixa, la filial inmobiliaria de la Fundación La Caixa, empezó a poner a la venta en 2024. MSREI X GP LLC, una sociedad de responsabilidad limitada con domicilio social en el estado de Delaware (EEUU), es su propietaria final. A través de su serie de fondos X y North Haven, MSREI se encarga de conseguir capital para «adquirir, gestionar y reposicionar activos inmobiliarios en sectores estratégicos», según describe la propia entidad. Y lo hace con un éxito considerable: presume de gestionar 53.000 millones de dólares –46.760 millones de euros– en activos inmobiliarios brutos en todo el mundo.
De Santander y Bizkaia a Vallecas
Entre ellos se encuentran cinco edificios de viviendas en Santander, Erandio (Bizkaia), Vicálvaro y Vallecas (Madrid), cuyos vecinos llevan años luchando contra un desalojo que parece cada vez más próximo.
En realidad, uno de ellos ya fue desahuciado el pasado miércoles, el mismo día que Maricarmen fue obligada a abandonar su casa en el centro de Madrid. David Bonachera vivía desde 2027 en el número 10 de la calle de Mazaterón de Madrid, en el Ensanche de Vallecas. Su contrato, con una renta mensual que no superaba los 500 euros por un piso de 45 metros cuadrados, expiró en 2022. Inmocaixa, que entonces aún era la propietaria, se negó a renovarlo. La batalla que libró en los juzgados no ha podido evitar el desalojo. La misma amenaza que se cierne sobre una docena de inquilinos del inmueble, desde septiembre de 2025 ya en manos de Mosaic Propco SL. Al igual que sobre los arrendatarios de la calle de Fresno de Cantespino, 1-3, a escasa distancia de Mazaterón, 10.
Fue la filial de Morgan Stanley la que empezó un mes más tarde a enviarles cartas comunicándoles que sus contratos no se renovarían. Todos ellos accedieron desde 2005 a pisos que se ofrecían con alquileres asequibles para personas en dificultades, mayores de 65 años o menores de 35 con pocos ingresos. De momento, no hay fecha para el desahucio de los que no quieren, o no pueden, marcharse, asegura a Público la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) de Vallecas.
En el edificio de la Gran Vía del Este 9, en Vicálvaro, también en el sureste de Madrid, la angustia es parecida: contratos vencidos o a punto de caducar y, según denuncian, ninguna alternativa que haya partido de Mosaic Propco SL para evitar el desalojo final.
En Erandio, el desenlace es más acuciante. Este jueves 1 de octubre vencen 14 contratos de alquiler de los vecinos de Los Ochos. Pero en total 135 familias están en riesgo de perder sus casas. El Gobierno vasco ha anunciado que va a declarar Erandio zona tensionada, de forma que los inquilinos puedan acogerse a una prórroga de tres años de sus contratos. El problema es que la medida no estará lista antes de enero de 2027, por lo que esos primeros 14 no podrán beneficiarse.
En Santander, los inquilinos de 107 viviendas situadas en la calle de los Hermanos Calderón han denunciado que Mosaic Propco SL ha contratado una empresa especializada en desocupación y recuperación de inmuebles, Imass, a la que se han facilitado sus datos personales y de la que también están recibiendo todo tipo de mensajes y llamadas conminándoles a abandonar los pisos.
Público ha preguntado tanto a Mosaic Propco SL como a las empresas que gestionan sus propiedades –TMF Group, Brik Real Estate y Bservicer Básico– por los conflictos que mantiene en estos edificios y si ha ofrecido alternativas a los inquilinos o negociado en algún momento con ellos. TFM Group no ha contestado al cierre de la edición, mientras que Brik Real Estate y Bservicer Básico coinciden en que no tienen «nada que comentar».
Una larga relación con La Caixa
Creada en 1935 por Henry S. Morgan y Harold Stanley –dos antiguos socios de JP Morgan–, Morgan Stanley estuvo al borde de la quiebra como consecuencia de la crisis financiera de 2008. Hasta el punto de que la Reserva Federal le obligó a abandonar su negocio de banca de inversión y a convertirse en un banco comercial al uso, a cambio de beneficiarse del plan de rescate del Gobierno de EEUU. Entonces la prensa estadounidense publicó que Morgan Stanley llegó a perder en Bolsa un millón de dólares por hora. De la debacle lo salvó el mayor banco de Japón, Mitsubishi UFJ Financial Group, que el 13 de octubre de 2008 extendió el que se considera mayor cheque de la historia, por importe de 9.000 millones de dólares.
La relación con La Caixa de este histórico gigante del capitalismo estadounidense se remonta a ese mismo 2008, aunque antes de que quebrara Lehman Brothers –en septiembre– y se desatara el mayor colapso económico desde la Segunda Guerra Mundial. En enero, Morgan Stanley le había vendido a la entidad catalana su negocio de banca privada y gestión de activos –fondos de inversión y planes de pensiones– en España. El precio, 600 millones de euros.
Dieciséis años después, una filial de Morgan Stanley firmó la compra de parte de la cartera de inmuebles de Inmocaixa, el brazo inmobiliario de la Fundación La Caixa. En 2024, el porfolio de la entidad catalana sumaba inmuebles valorados en más de 1.500 millones de euros, de los que el 40% estaban alquilados a largo plazo. Buena parte de esos edificios eran vivienda social a precios asequibles. Dos años más tarde, Inmocaixa se ha desprendido ya de toda su cartera residencial, también de los pisos del mercado libre, mientras apuesta por la compra de oficinas, que ofrecen el doble de rentabilidad.
En ese intervalo, La Caixa ha colocado sus viviendas protegidas a la Generalitat catalana y al Gobierno vasco, pero también a las socimis Colonial –Madrid, Zaragoza y Málaga– y Ktesios –Valencia–. Y a Morgan Stanley.
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