El Congreso vuelve a oponerse a tramitar la ley de Sumar que prohíbe a empresas comprar casas para especular

El pleno del Congreso ha vuelto a frenar, por segunda vez en diez meses, la tramitación de una proposición de ley de Sumar para prohibir a las personas jurídicas adquirir inmuebles de carácter residencial con fines especulativos.
La mayoría parlamentaria que suman el PP, Vox y Junts ha rechazado su toma en consideración, igual que en noviembre de 2025, cuando se debatió por primera vez.
La propuesta persigue una reforma de la ley de vivienda de 2023 para limitar el derecho de transmisión de propiedad de viviendas exclusivamente a las personas físicas, con excepciones como los agentes económicos y sociales, las entidades sin ánimo de lucro, las religiosas y las ONG para el desarrollo.
Su autor, el diputado de Compromís Alberto Ibáñez, la volvió a registrar el pasado enero, después de que el presidente Donald Trump anunciara una medida similar en Estados Unidos.
Ibáñez, que ha presentado este martes el debate como una «segunda oportunidad para proteger a las familias de los fondos buitre que disparan el precio de la vivienda», ha recordado que la situación lleva 49 trimestres empeorando y ha apelado personalmente a cada uno de los 350 diputados de la cámara para que voten a favor.
«Si la gente no puede pagar el alquiler es culpa de las 350 personas que nos sentamos en esta cámara; la democracia es proteger a los de abajo, no confrontar entre los que no tienen nada para no mirar a los de arriba», ha argumentado.
Con un resultado prácticamente igual al de hace diez meses, la toma en consideración de la iniciativa ha sido rechazada con 44 votos a favor (Sumar, ERC, Bildu, Podemos y BNG), 175 en contra (PP, Vox y Junts) y 127 abstenciones (PSOE y PNV).
La negativa de PP, Junts y Vox
La portavoz del PNV, Maribel Vaquero, se ha mostrado convencida de que la medida podría reducir la oferta de vivienda y ha cuestionado su encaje en el ordenamiento jurídico.
También ha dicho que este tipo de medidas no deberían plantearse como ilimitadas, sino como «quirúrgicas, excepcionales y limitadas en el tiempo y en cada territorio».
La representante de Junts, Marta Madrenas, la ha calificado de «ocurrencia», de propuesta «muy mala y de «desastre de técnica legislativa» y ha puesto como ejemplo que, con ella, el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, podría comprar cien viviendas en Barcelona.
Madrenas ha sostenido además que la propuesta de Sumar no impide que los fondos de inversión extranjeros compren viviendas y ha asegurado que si fuera así, la apoyaría. «Después de todas sus ocurrencias el problema ha empeorado, dejen ya las ocurrencias y ayuden a las familias trabajadores y a los jóvenes a comprar una vivienda», ha reclamado.
En la misma línea, Miguel Ángel Sánchez, del PP, ha afirmado que la propuesta de Sumar «flaquea jurídicamente» y ha incidido en que forma parte de sus «recetas fallidas·, con las que el acceso a la vivienda ha pasado de ser el problema 16 de los españoles en 2018 a ser el primero en la actualidad.
También el diputado de Vox Carlos Henández Quero ha hablado de «chapuza legislativa» y ha sostenido que «la España de las colas es el legado de Sumar».
La propuesta la han apoyado, igual que el pasado noviembre, ERC, Bildu y parte del grupo mixto (Podemos y BNG), aunque han considerado que se queda «muy corta» y han discrepado del «trato de favor a la Iglesia católica».
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