El Gobierno pierde la paciencia con Vivas: «Si hay menores en la calle en Ceuta es su responsabilidad»

La relación general entre el Gobierno de Pedro Sánchez y Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta, había sido cordial y colaborativa durante años. En medio de la tensión habitual entre el Ejecutivo y los presidentes del PP, Moncloa veía incluso hasta un «aliado» hace unos años. Pero el estallido de la crisis de los días 30 y 31 de julio ha generado una serie de encontronazos cada vez más visibles tanto dialécticamente como en la práctica para resolver la situación de las personas migrantes que continúan en las calles de la ciudad autónoma.
Vivas ha cargado de manera insistente contra una supuesta dejación de funciones del Gobierno. Durante las primeras semanas de agosto la máxima comunicativa y política en Moncloa era no entrar al choque, no responder y apelar a la colaboración y la lealtad institucional. Pero todo eso ha saltado por los aires en los últimos días, tal y como reconocen fuentes de Moncloa. «Se acabó», señalan de manera gráfica al respecto.
El presidente del Gobierno fue muy claro en este sentido el lunes en su entrevista en laSexta: «Con Vivas hemos tenido una gestión muy semejante en el año 2021 y yo sí he notado un cambio. En 2021 trabajamos codo con codo y en 2026 no ocurre lo mismo porque, efectivamente, acordamos cuestiones de cesión o acuerdo de utilización de superficies para reubicar a los migrantes y encontramos ciertas dificultades después de esos acuerdos que alcanzamos», expresó.
Sánchez añadió que tiene la «intuición» de que lo que ha cambiado es «un interés por parte del PP y de Vox de utilizar la crisis de Ceuta, no para ayudar a los ceutíes, sino precisamente para desgastar al Gobierno de España».
En esta línea la ministra portavoz, Elma Saiz, ahondó en el mensaje durante la rueda de prensa ofrecida este martes en Moncloa tras el Consejo de Ministros. «Me duele como miembro de un Gobierno que se está dejando la piel para que Ceuta recupere la normalidad cuando antes ver que, desde hace semanas, el señor Vivas ha dejado de hablar como presidente de la ciudad autónoma para solo escuchar de su boca el argumentario del PP», afirmó.
Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, fue más cauto con sus declaraciones pero no rehuyó señalar las responsabilidades del mandatario ceutí con el tema de los menores. Destacó que Ceuta negaba, en contra del criterio del Gobierno, que la figura del defensor del menor específica para iniciar los expedientes, fuera su competencia. El choque jurídico se solventó la semana pasada y no fue hasta este lunes cuando se desbloquearon los expedientes.
Es el primer paso para continuar con el proceso de estos menores, ya sea para intentar la reagrupación familiar, para derivarse como marca la ley a otras comunidades autónomas o que se queden en Ceuta. El Gobierno ha decidido poner los fondos para contratar a esos representantes legales de los menores. «Ya dirá la Justicia de quién es la competencia, pero el Gobierno de España pone los fondos de manera inmediata», dijo.
Fuentes gubernamentales son tajantes respecto al papel de Vivas. «Si hay niños en las calles es responsabilidad suya», afirman. «No entiendo que diga el presidente de Ceuta sobre que el Gobierno no estamos haciendo nada con los expedientes. Estamos haciendo todo lo que podemos y más, incluso en lo que son competencias de la comunidad autónoma», dijo.
«Para que Ceuta no sea un CETI (Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes) las personas tienen que salir de la calle», añadió Torres en la rueda de prensa. «Es una competencia ordinaria de la comunidad autónoma», recordó sobre la necesidad de que Ceuta sea quien firme la orden de derivar a los menores. «No podemos hacer trampas al solitario», dijo al respecto.
En público y en privado
En el Gobierno han sentado especialmente mal las últimas declaraciones de Vivas en una entrevista realizada en el programa El Hormiguero (Antena 3), en horario de máxima audiencia, justo a la vez que la de Sánchez y con pantallas gigantes en una plaza ceutí. En ella el dirigente popular dijo que «los antecedentes inhabilitan la posibilidad» de que él confíe en Sánchez «para defender Ceuta y España». Sobre la actuación del líder del Ejecutivo la calificó como «indolencia» o «irresponsabilidad».
En Moncloa rechazan que Vivas dé a entender un abandono institucional que no existe. «Ha tenidos encuentros periódicos y conversaciones constantes», señalan las fuentes consultadas. «Con Torres habla todos los días», añaden.
El punto de inflexión en el choque del Gobierno con Vivas fue la firma de los espacios de acogida para las personas migrantes en la ciudad autónoma. En el listado se incluyeron los polideportivos en función, según Moncloa, de un requisito técnico. Pero el propio Sánchez le aseguró personalmente, apuntan las fuentes consultadas, que no se usarían. Pese a ello la información apareció filtrada en la prensa local ceutí provocando un gran revuelo y el rechazo público de Vivas, que amenazó con atrincherarse para que no se usaran. En 2021, cuando entraron en la ciudad cerca de 10.000 personas, Vivas sí habilitó este tipo de instalaciones.
Fuentes gubernamentales se quejan de que Vivas expresa algunas opiniones a puerta cerrada en las reuniones y las conversaciones que mantiene con miembros del Ejecutivo y luego ante los medios de comunicación usa un tono duro. Como publicó este medio, esa estrategia del dirigente ceutí justifica el retraso en la aprobación del mando único.
Desde el Gobierno las fuentes consultadas también recuerdan cómo Vivas acordó con la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, firmar un convenio con diferentes entidades sociales para trasladar de manera urgente a 500 niñas. Posteriormente en público el presidente ceutí negó tener información sobre esa propuesta y ha insistido en que no se trasladarán menores a la península.
El mandatario ceutí ha defendido que todos los menores deben volver a Marruecos. Algo que choca con la opinión que mantenía en 2024. «La ley dice que para poder retornar a los menores, hay que contar con la voluntad del menor, y si el menor no quiere retornar, no se puede retornar. Eso lo dice la ley», dijo en la Asamblea de Ceuta en rechazo a una propuesta de Vox. Además Vivas ha defendido la reforma del artículo 35 de la Ley de Extranjería para que las comunidades autónomas acojan a menores en contra del criterio del resto de su partido liderado por Alberto Núñez Feijóo. Por todo ello el Gobierno piensa que el dirigente ceutí está enquistando la situación a propósito con fines electorales.
Lejos quedan ya otras situaciones vividas durante los últimos años. En 2023 Vivas se deshizo en elogios con Sánchez por la «frecuencia» de sus visitas. Algo que «debe ser motivo de satisfacción» y que «transmite normalidad y confianza». Un año antes, tras la firma de la declaración conjunta entre Marruecos y España que abría una «nueva etapa» después del cambio de posición sobre el Sáhara, Vivas lo valoró de manera muy positiva. Su posición chocaba con la de Génova. Hoy, varios años después Vivas no tiene una posición autónoma según inciden en el Gobierno de Sánchez.
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