El PSOE se revuelve tras el discurso de Perelló y la decisión del TS sobre la ‘ley de nietos’:

El pasado jueves la presidenta del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y del Tribunal Supremo, Isabel Perelló, pronunció un discurso en el que cargó contra las «descalificaciones» hacia jueces y magistrados. Especialmente cuando proceden de «quienes ejercen responsabilidades institucionales». Aunque Perelló avaló las críticas a las resoluciones judiciales, sus palabras provocaron un fuerte malestar en el Gobierno de Pedro Sánchez, según ha podido constatar Público.
Este lunes se conocía que el ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, había recurrido ante el CGPJ la decisión de archivar las diligencias abiertas contra el juez Juan Carlos Peinado tras las quejas emitidas por el ministro. En el recurso de alzada, al que ha tenido acceso Público, Bolaños denuncia el «conservadurismo» o «corporativismo» del Poder Judicial. Como publicó este medio a principios de agosto, el ministro ya había trasladado al CGPJ su sospecha de que Peinado propuso imputarlo en represalia por haber denunciado al juez. Las fuentes consultadas evitan relacionar la publicación del escrito, firmado el día 4 de septiembre, como una reacción directa al discurso del jueves.
A este tira y afloja entre el ministro de Justicia y el órgano que preside Perelló se le ha sumado en la última semana el auto del Tribunal Supremo (TS) sobre la conocida como ‘ley de nietos’. El Alto Tribunal decidió suspender el derecho a voto de las personas beneficiarias de esta normativa, españoles que residen en el extranjero. El auto ha generado también una importante rebelión en el Ejecutivo de Sánchez y en las filas socialistas.
De hecho, el PSOE elaboró el viernes un documento de trabajo interno, al que ha tenido acceso este periódico, con el título «Diferencia judiciales: misma justicia, ritmos y criterios difíciles de explicar». En él se ponen una serie de ejemplos que en cierta manera responden a Perelló. La portavoz de la Ejecutiva federal de los socialistas, Montse Mínguez, los ha mencionado casi todos este lunes durante una rueda de prensa ofrecida en Ferraz. «Señalar estas diferencias no es atacar a la Justicia. Precisamente porque defendemos nuestras instituciones, creemos que hay que preservar la confianza de la ciudadanía en su imparcialidad», reza el texto del PSOE. «Que no nos riña a nosotros, que riña a los jueces», afirman fuentes socialistas al respecto.
Durante la Ejecutiva celebrada este lunes con la presencia de Sánchez se abordó el tema judicial, aunque en menor medida que la situación en Ceuta según las fuentes consultadas. Y únicamente sobre la decisión del TS. «Los jueces ya sabemos cómo son», señalaron fuentes de la dirección socialista en la reunión. «A la Justicia le pedimos independencia. Se le tiene que respetar pero independencia no significa inmunidad y la justicia debiera aparentar al menos ser independiente», dijo Mínguez. La dirigente socialista recordó la afinidad con el PP de Antonio Narváez, uno de los ponentes de la resolución del TS.
«Tenemos ojos en la cara y estamos viendo lo que estamos viendo. Salió Aznar y salieron todos en tromba», añadió Mínguez en referencia a la ya recurrente frase de «el que pueda hacer que haga». «Podemos lanzar preguntas de por que determinadas causas van de una manera y otras no», destacó la dirigente socialista.
Los socialistas critican la «velocidad» con la que se han abordado casos como el de Koldo García y José Luis Ábalos en relación a otros casos que se demoran durante años como Lezo, Púnica, Kitchen o la investigación sobre Cristóbal Montoro. También comparan el uso de «recortes de prensa», que en su opinión han servido para investigar a Begoña Gómez, con las querellas presentadas durante el Gobierno de Mariano Rajoy. Se denunciaba una presunta malversación por la contratación con cargo a Presidencia de dos personas para atender las necesidades asistenciales del padre del entonces presidente. Ese caso se archivó.
La portavoz del PSOE puso el foco también en la diferencia de recorrido judicial entre el caso de David Sánchez, hermano del presidente, y una hermana del presidente de Andalucía Juan Manuel Moreno Bonilla. El nombramiento de esta también fue denunciado por haber otra candidata con mayor puntuación pero a pesar de las denuncias se archivó la causa. Los socialistas ven además diferencias entre cómo se abordan las causas del derecho al honor o los tiempos congelados en asuntos como la ley de amnistía, con resoluciones pendientes, o la fecha del juicio de la pareja de Isabel Díaz Ayuso.
La de Bolaños no es el primer documento que se le envía a Perelló desde el Gobierno durante estas últimas fechas. El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, protestó por carta ante el CGPJ por la decisión de la jueza María Tardón de ordenar ocultar un informe sobre Ceuta. La imparcialidad de la magistrada de la Audiencia Nacional que investiga la entrada de personas en Ceuta también ha sido cuestionada por los socialistas. La magistrada fue concejal y teniente de alcalde del Ayuntamiento de Madrid de la mano del PP entre 1999 a 2003.
A la ofensiva
En este contexto sí que no es casualidad que este lunes hayan coincidido en un par de entrevistas consecutivas en RNE y TVE tanto Óscar López como Óscar Puente además de la citada Mínguez. Son dos de los ministros de perfil más político en el Ejecutivo de Sánchez. Y sus mensajes han sido directos en este asunto. El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública tildó de «salvajada» y «atropello democrático» la decisión del TS. Dijo que había jueces que se creen «salvapatrias» y que actúan como «lobos solitarios» para derrocar al Gobierno atendiendo a la llamada de Aznar.
El ministro de Transportes acusó a algunos jueces de querer «gobernar el país por detrás». Sobre el discurso de Perelló dijo que la presidenta del CGPJ suponen pedir a los políticos una «venda» y «una mordaza» para no ver «lo que está sucediendo». «En mi caso ya le digo que no va a pasar», añadió.
En Moncloa este paso sí lo tienen decidido, según reconocen fuentes consultadas por este medio. «Ya no nos vamos a callar, hemos dicho lo que pensamos», señalan estas fuentes sobre las palabras de López y Puente. La intención también en el Gobierno con estas múltiples entrevistas, incluida la de Sánchez en el programa El Intermedio (La Sexta) es tratar de recuperar algo de iniciativa política tras varias semanas con el foco puesto al 100% en la gestión de Ceuta. Ya la semana pasada comenzaron a realizarse gestos en este sentido, especialmente antes de la publicación de los informes policiales el miércoles.
En Moncloa no ocultan que comienza pronto un curso «electoral» con las urnas en el horizonte. «Venimos de un curso donde el Gobierno ha tenido la sensación de que los jueces entraban en campaña», señalan. Los socialistas marcan un punto de inflexión en esto en la condena a Álvaro García Ortiz, ex fiscal General del Estado, en noviembre del año pasado. Un par de meses antes Sánchez dio un paso discursivo mayor del que había hecho hasta entonces: «Hay jueces haciendo política», dijo durante una entrevista en TVE. Desde el Gobierno también critican que tanto en el caso de García Ortiz como en el de la ‘ley de nietos’ hiciera pública su decisión y pasasen varios días sin conocerse el auto en sí.
Para las fuentes consultadas en el Gobierno, el «pecado original» de todo lo que ha ido pasando después es la aprobación de la ley de amnistía. Un asunto que, recuerdan, debería estar también resuelto y que ha afectado a la gobernabilidad.
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