Estás pagando para que te rompan los huesos lentamente…

las mujeres tenemos un gran peso sobre nuestros hombros a la hora de prevenir la sarcopenia y el desgaste óseo y muscular. La llegada de la menopausia, puede impactar en nuestra salud si no prevenimos los efectos de ella en nuestro organismo. Sin embargo, no es el único punto que debemos tener en cuenta, ya que hya otras acciones que pueden impactar de lleno en nuestros sistemas. En relación a este tema, la nutricionista y entrenadora Nuria, de Jynfits; ha hecho un vídeo explicando un enemigo muy famoso y utilizado en las sociedades actuales: «Imagínate pagar a alguien para que te rompa los huesos lentamente…»
El medicamento que afecta
Podría parecer una película de miedo o una historia de ciencia ficción. Pero no. Los estudios empiezan a ver cuestiones altamente preocupantes en uno de los medicamentos más famosos de los últimos años.
Se trata, en concreto, del GLP-1, también conocido como el famoso Ozempic, que en la actualidad usan millones de personas (entre ellas mujeres) para bajar de peso. Sin embargo, según la especialista, se empieza a visulmbrar que, también, estaría favoreciendo la pérdida de densidad ósea. Y no, no lo hacen de un día para otro, sino que es un proceso silencioso, casi imperceptible, que hace que no nos demos cuenta ni siquiera de que está sucediendo.
De hecho, en algunos usuarios de este medicamento se ha percibido que existe un 30% más de riesgo de desarrollar osteoporosis y eso que ha pasado muy poco tiempo desde que este medicamento se ha puesto a disposición de la población y desde que se han empezado a estudiar los efectos secundarios. Por ello, la especialista se muestra preocupada por los efectos que podamos ver en los próximos 20 años.
Las mujeres, parte del objeto de estudio
Sin embargo, esos datos no son los únicos que arrojó el estudio. Al parecer, las mujeres que combinaron esta hormona con el entrenamiento enfocado en la fuerza, pudieron mantener su densidad ósea. Es decir, que el medicamento por sí solo causó la pérdida pero, el entrenamiento, se encargó de proteger los huesos, músculos y tendones.
Llegados a este punto cabe la responsabilidad de preguntarnos cuánto vale la pérdida de grasa para nosotros y, sobre todo, cuando esta se realiza de una forma tan drástica y dramática como sucede con estos medicamentos. Realmente, cuando hablamos de salud, no existen atajos ni soluciones milagrosas; muchas veces existe un secreto o cuestiones negativas detrás que no tenemos en cuenta y no estamos barajando.
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