Ferran Pedret: «El PSC es el único capaz de articular una mayoría progresista, un frente democrático frente a la extrema derecha y un frente catalanista»

Ferran Pedret (1979) es presidente del grupo parlamentario Socialistes i Units per Avançar. Es licenciado en Derecho por la Universitat Autònoma de Barcelona y diputado en el Parlament de Catalunya desde 2012. Militante del PSC desde hace casi 30 años, fue primer secretario de la Mesa del Parlament entre 2021 y 2024. Desde agosto de 2024, es presidente del grupo en el Parlament catalán.
Atiende a Público horas más tarde de la comparecencia de Salvador Illa en el Parlament de Catalunya para responder a los errores en las pruebas PISA y justo después de pasar por la última sesión de ponencia de la Ley de Memoria Democrática catalana, que deja muy encarada la norma para su aprobación en un futuro pleno del hemiciclo.
En la valoración del segundo año de mandato de Salvador Illa, la oposición consideró que el presidente había sido autocomplaciente ¿Cree que se han alcanzado los objetivos que se había marcado el partido durante este medio mandato?
Entiendo que se pueda formular la crítica, pero no la comparto. Lo que vi es un presidente que sabe cuáles son los problemas del país y no los niega. Nunca se alcanzan al 100% los objetivos, pero se están alcanzando notablemente los propuestos. Queríamos deshacer un cierto bloqueo a la hora de tomar decisiones que se había producido en los últimos años y ahora se han recuperado carpetas que probablemente se deberían haber tocado hace tiempo.
Es casi imposible encontrar un ámbito de actuación del Govern donde no se estén poniendo en marcha muchas cosas a la vez
Había que dar un impulso a las renovables, a las infraestructuras, a las tecnologías de la información, y se está haciendo. Es casi imposible encontrar un ámbito de actuación del Govern donde no se estén poniendo en marcha muchas cosas a la vez. Esto a veces levanta ampollas, pero es un gobierno absolutamente decidido a que no nos pasen los trenes por delante, sino a tomar decisiones y a movilizar todas las energías públicas y privadas para que el país dé un salto adelante.
También con mirada al horizonte. 10 años es un plazo de planificación relativamente corto, no me parece criticable. Corresponde al Govern dirigir estratégicamente hacia donde va el país en el terreno social, económico, industrial, etc. Lo que pasa es que el presidente lo hizo desde una convicción esperanzada. Hay algunas fuerzas en la oposición muy tentadas de hacer un relato catastrofista. Es casi la obligación de un gobierno expresar la confianza en el potencial del país. Un presidente que hubiera salido a flagelarse por sus retos, fuera del color que fuera, no estaría en condiciones de liderar. No creo que fuera autocomplacencia, sino voluntad de movilizar las energías del país.
El Govern ha hecho varios anuncios donde la solución se plantea muy a largo plazo. Pasa con la climatización de las aulas, que se habla del 2031, o con la solución del servicio de Rodalies, por poner dos ejemplos. ¿Cree que la gente entiende estos plazos?
Empatizo perfectamente con quien piense que esto hay que hacerlo más rápido. Ahora bien, hace unos cuantos años que en los veranos hace calor. Ahora el Govern ha dicho que climatizará todos los centros educativos, estamos hablando de unos 2.500 centros. El importe para hacer esta inversión es muy significativo, son unos 2.500 millones de euros. Es normal que la implementación sea progresiva. También debe haber suficientes instaladores para hacerlo. Cuando hablamos de climatizar escuelas no estamos hablando de poner un split de aire acondicionado solo, en muchos centros implicará hacer obra, porque tenemos un parque de escuelas muy envejecido, y además esto va acompañado de la instalación de placas fotovoltaicas para hacerlo más sostenible. Si el gobierno encuentra la fórmula para hacerlo más rápido, lo hará más deprisa. Pero se trata de no generar expectativas poco realistas a la gente.
Con Rodalies pasa un poco lo mismo. En su primer quinquenio de aplicación, por primera vez en mucho tiempo, las inversiones previstas en Rodalies se están ejecutando en un porcentaje alto, un 77% del planificado. Hay muchas obras simultáneas, algunas de gran envergadura como el desdoblamiento de la R3 o el eje mediterráneo, que debería culminarse a finales del 2027. Entiendo que se quiera que todo se acabe y vaya más deprisa, pero se está trabajando e invirtiendo como nunca y esperamos que, poco a poco, los resultados se vean en los diferentes servicios.
Esta semana, la oposición en bloque pidió la dimisión de la consellera de Educación, Esther Niubó. ¿Qué cree que debe hacer para recuperar la confianza de los partidos y afrontar las negociaciones por el pacto de país en educación?
Creo que lo que hace falta es lo que se ha empezado a hacer, un diálogo abierto con todos los actores implicados en el mundo educativo. La consejera se vio con las personas que integran la Comissió Promotora de la ILP por la inversión del 6% del PIB catalán en educación, se reunió con el Consell de l’Educació de Catalunya, y debe continuar viéndose con otros actores del mundo educativo.
El acuerdo de país en educación no es un diagnóstico, quiere llegar a conclusiones de aplicación inmediata
El debate que quiere iniciar el presidente de la Generalitat y al que ha invitado a los grupos parlamentarios es un debate que no pretende agotar todo lo que se puede decir sobre educación. La importancia que tiene es que se hace en un momento en que todo el mundo coincide en que hay que hacer algo. Intenta ser un debate formal con procedimientos y calendario para garantizar que aquellas conclusiones a las que se llegue sean de aplicación inmediata, con independencia de que el impacto que tengan que tener las conclusiones se note a lo largo del tiempo. No se quiere que sea un proceso de diagnóstico más, que ya tenemos varios.
Ahora en Educació hay dos carpetas. Por un lado, este diálogo -con sociedad y partidos- para hacer un acuerdo de país, y, por otra parte, las negociaciones con los sindicatos. ¿Cómo se hará para que no se pisen los temas?
Efectivamente, son dos cosas diferentes y, por tanto, creo que pueden avanzar en paralelo. Hay una serie de reivindicaciones desde el punto de vista sindical que tienen que ver con cuestiones retributivas, de condiciones de trabajo, de horarios, de estabilidad, etcétera, que tienen su lugar de discusión propio, como son las mesas sectoriales. Aunque, evidentemente, los debates permean de una manera u otra, porque los mismos docentes, en sus movilizaciones, han dicho que también quieren hablar del modelo y de cómo se desarrolla y, por lo tanto, obviamente, como actores que son del mundo educativo, del ámbito educativo, se les debe tener en cuenta y escuchar en el debate que quiere impulsar el presidente y que reúne también a los grupos parlamentarios.
¿La negociación con los sindicatos se puede reactivar?
Lo último que sé es que los sindicatos han acordado nuevas movilizaciones, sin concretar fechas. La posición del Govern, manifestada desde antes del verano, es que está aplicando los acuerdos y preacuerdos que alcanzó con diferentes organizaciones sindicales. Ha empezado a incorporar 1.800 profesionales más, 400 personas para la inclusiva, refuerzos en personal administrativo, reducción de ratios y reducción de las carreras burocráticas. Tenemos que buscar la manera de poder reanudar el diálogo social, de manera que todo el mundo pueda tener un horizonte razonable de satisfacer sus necesidades y demandas.

Esta semana el jefe de la Comisaría General de Información, Carles Hernández, defendió que la presencia de los dos agentes de los Mossos en la asamblea educativa no se puede considerar una infiltración. ¿Cómo valora la afirmación?
Nos quedamos con lo que afirmó la consellera Parlon en su día. – La consejera reconoció el error y pidió disculpas a los colectivos –
¿En qué punto se encuentra la ley para limitar las compras especulativas de vivienda tras el dictamen del Consell de Garanties Estatutàries que la cuestionaba?
El Govern está estudiando el dictamen y dialogando con los grupos parlamentarios, especialmente con los Comuns. Esperamos tener una solución acordada que dé cumplimiento a los acuerdos que mantenemos con los Comuns y con otras formaciones políticas, como Esquerra Republicana.
Salvador Illa anunció la construcción de 50.000 pisos públicos hasta 2030. ¿Cuántos se han hecho?
No tengo el día a día de cuántos hay promovidos, construidos, etcétera, pero siempre hay una brecha entre el inicio de la promoción y el momento en que se pueden entregar las llaves. Se tarda un término medio de dos años desde que se empiezan las obras, antes se tiene que redactar el proyecto y aprobar la licitación de las obras. De hecho, es una de las cosas que se quiere reducir. Una de las iniciativas del conseller [de la Presidencia, Albert] Dalmau es reducir a la mitad el tiempo que se tarda entre el momento en que dispones de un solar en condiciones de acoger una construcción y el momento en que entregas las llaves.
Otra medida en vivienda que quizás no tiene suficiente publicidad, en el sentido que no bastante gente que se puede beneficiar es consciente, son los préstamos de emancipación. Facilitan a personas de determinada edad y con determinadas condiciones un interés cero de la entrada del piso, para devolverlo cuando hayan acabado de pagar toda la hipoteca. Eso sí, aquel piso quedará para siempre como una vivienda de protección oficial. Desde el punto de vista de la Generalitat, el coste es sólo a una fracción de lo que vale construirlo, porque el coste es el de la entrada del piso.
Uno de los acuerdos entre ERC e Illa para la investidura fue conseguir un traspaso a Catalunya de la recaudación del 100% del IRPF. ¿Habéis tenido conversaciones para saber cuál es la posición al respecto del actual ministro de Hacienda, Arcadi España?
No tengo noticias de ello. Se ha avanzado en el Congreso en la cuestión del nuevo modelo de financiación y es previsible que haya alguna votación este otoño al respecto.
Que Junts vote a favor del nuevo modelo de financiación no les impide seguir manteniendo la posición para un concierto económico
¿Cree que hay opción de llegar a un acuerdo con Junts para aprobar el nuevo modelo de financiación en el Congreso? ¿El regreso de Puigdemont a Catalunya podría facilitar la aprobación?
Esperamos de Junts que vote el nuevo modelo de financiación con independencia de cualquier otra consideración. El nuevo modelo de financiación es justo, equilibrado y comporta 4.700 millones de euros más para Catalunya. Con independencia de que reivindique un concierto económico, nadie entenderá que desaproveche la ocasión para financiar mejor Catalunya y sus servicios públicos. Del mismo modo no se entendería un voto en contra de la quita de una parte de la deuda del Fondo de Liquididad Autonómico (FLA). Aligerar las cargas de la Generalitat de Catalunya permite financiar mejor los servicios públicos y espero de Junts y de cualquier formación política que lo apoyen. Hacer esto no les impide seguir manteniendo la posición que quieran respecto al modelo definitivo.
¿Cómo valora la decisión del Tribunal Constitucional sobre la amnistía?
Celebraremos que se haga efectiva la ley. Ha tenido un efecto netamente positivo sobre la convivencia en Catalunya y esperamos que las personas que todavía están fuera del país puedan volver y ejercer claramente los derechos que quedaron restablecidos con la aprobación de la ley de amnistía.
Las encuestas del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO) pronostican un auge de Alianza Catalana. ¿Se puede sacar algún aprendizaje de lo que ha pasado en Alemania?
Allí donde la extrema derecha tiene más dificultades para crecer es donde la tasa de afiliación sindical es más alta y donde hay más vida comunitaria
Hacen falta buenas políticas públicas y fortalecer el carácter social del Estado, fortalecer los servicios públicos, mejorarlos y ensancharlos. Es necesario, además, fortalecer también el tejido social. Allí donde la extrema derecha tiene más dificultades para crecer es donde la tasa de afiliación sindical es más alta. Lo demostró un estudio anterior a las recientes elecciones federales. Donde los sindicatos son más fuertes y tienen más penetración y afiliación, la extrema derecha crece menos. Esto es extrapolable al conjunto del tejido social. Donde hay más vida comunitaria, tejido asociativo, asociaciones vecinales y culturales, es más difícil que entre el discurso del odio y es más difícil deshumanizar y convertir al otro en un monstruo. A la vez que tenemos toda la calma y toda la moderación en las formas, tenemos toda la determinación en que no se revivan los errores del pasado.
Una parte de nuestros apoyos electorales de 2024 querían generar un cambio de ciclo político en Catalunya y quizás han considerado que esto ya se ha logrado
Ha avanzado que la Ley de Memoria Democrática catalana se podría aprobar próximamente. ¿Qué avance comportaría?
Catalunya lleva prácticamente 14 años intentando hacer una nueva Ley de Memoria Democrática. Por diferentes vicisitudes de las legislaturas catalanas no ha sido posible. Ahora, todo indica que podremos aprobar esta ley, muy esperada por el movimiento memorialista, en un momento en que la memoria democrática está bajo asedio en los lugares donde gobierna la derecha y la extrema derecha y también es cuestionada fuera de España. Hay un revisionismo histórico sobre el periodo de los años 30 y 40 enorme en el conjunto de Europa, y las fuerzas reaccionarias hacen lo que pueden para relativizar lo que supuso el fascismo, el nazismo, etcétera. Creemos que sería un muy buen mensaje del Parlament de Catalunya.
Las encuestas también relatan un cierto desgaste del partido, una bajada de entre 4 y 6 diputados. ¿Cómo lo valoran y a qué se debe?
Es una foto de un momento determinado. La misma acción de gobierno suele llevar aparejada que haya decisiones que quizás no se comparten. También una parte de nuestros apoyos electorales en 2024 querían generar un cambio de ciclo político en Catalunya, y quizás han considerado que esto ya se ha alcanzado. Creemos que el PSC está en una buena situación estratégica porque es la única fuerza política capaz de articular a la vez una mayoría progresista, un frente democrático ante las extremas derechas y un frente catalanista. Confiamos en movilizar el voto progresista y voto democrático en unas elecciones.
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