Igualdad insta a Sanidad a abordar de forma «urgente» la escasez de fármacos para la menopausia

El Instituto de las Mujeres ha emplazado al Ministerio de Sanidad a abordar «de forma prioritaria y urgente» la escasez de varios tratamientos hormonales empleados para aliviar, entre otros usos, los síntomas de la menopausia, con el objetivo de garantizar su suministro y promover su financiación pública.
Así lo exige la presidenta del Instituto de las Mujeres, Cristina Hernández en dos oficios dirigidos a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) y la Dirección General de Farmacia del Ministerio de Sanidad tras recibir «diversas quejas» de particulares y asociaciones de mujeres por los problemas de abastecimiento de varias Terapias Hormonales Sustitutivas (THS) y la falta de financiación de algunas de ellas.
Desde hace meses escasean en farmacias el espray de estradiol Lenzetto por unas incidencias en la fabricación del difusor, y de la combinación de 17β-estradiol y progesterona Binjuva, en su caso por la suspensión de todas las actividades de fabricación, envasado y comercialización; la Aemps espera recuperar el suministro a finales de noviembre, según avanzó la agencia dependiente de Sanidad.
Aunque todos estos tratamientos cuentan con alternativas, el aumento de la demanda de los sustitutos derivado de la escasez de Lenzetto ha acabado tensionando también la disponibilidad de algunos de ellos, como ha ocurrido con varias presentaciones de los parches Evopad -los únicos financiados- y Estradot.
«Los problemas actuales de abastecimiento de este tipo de medicamentos ha dejado a muchas mujeres sin poder dar continuidad sus tratamientos, con las consecuencias que ello supone para su salud y calidad en su vida diaria», lamenta Hernández en sus escritos.
Además, «ante la falta de medicamentos financiados», algunas de las alternativas disponibles deben ser sufragadas íntegramente por las mujeres, cuando «en un sistema de salud universal y público, la capacidad económica no puede determinar quién puede mantener un tratamiento prescrito y quién se ve obligada a interrumpirlo, modificarlo o esperar».
Hernández recuerda a Sanidad que la Constitución Española recoge en su artículo 14 el derecho fundamental a la igualdad y a la no discriminación, así como el derecho a la protección de la salud.
Igualmente, la ley para la igualdad efectiva de mujeres y hombres obliga a hacer efectivo el derecho de igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres, y la del aborto exige «la atención especializada dirigida a personas en diferentes etapas del ciclo vital, con énfasis especial en la infancia y juventud, así como en la fase de la vida adulta de las mujeres en que tienen lugar el climaterio y la menopausia».
Cita asimismo la ley General de Sanidad que emplaza a las administraciones públicas a promover la salud, la de cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud que atribuye al Ministerio de Sanidad las competencias en materia de Farmacia.
O la de garantías y uso racional de los medicamentos que, entre otros preceptos, establece que el Gobierno, «para asegurar el abastecimiento de medicamentos, podrá adoptar medidas especiales en relación con su fabricación, importación, distribución y dispensación».
Por todo ello, y en aras de la protección de la salud de las mujeres, cuya atención sanitaria se ha visto de siempre mermada por un «sesgo de género histórico», desde los organismos competentes «debe abordarse de forma prioritaria y urgente cualquier dificultad que comprometa» su acceso continuado a los tratamientos, «debiendo tomar las medidas pertinentes para garantizar su abastecimiento».
Y también «promover la financiación de otros medicamentos de tratamiento de sustitución hormonal», a fin de asegurar la prestación y abastecimiento de los productos terapéuticos financiados precisos para la atención efectiva de las mujeres en etapa de climaterio y menopausia, subraya.
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