La ambliopía es una patología que se origina en la infancia…»

Por Laura Fole • 13 octubre 2026

Cuando hablamos de problemas de vista, muchas veces, nos vamos a esas cuestiones cotidianas como la miopía o el astigmatismo. Sin embargo, el mundo de la vista es más profundo de lo que podemos pensar y hay múltiples problemas que no tenemos en cuenta a menudo. Hoy, precisamente, se celebra el día de uno de esos problemas llamado ambliopía y que se conoce comúnmente como ojo vago. Según el doctor especialista Julio Masset, Director farmacéutico de los laboratorios Cinfa, esta es «una patología que se origina en la infancia» y que consiste en una baja visión de uno y a veces de ambos ojos. Este está originada por un desarrollo anormal de la vista. 

Cómo afecta la ampliopía 

La ambliopía es una afección que puede tratarse a tiempo, principalmente, durante la infancia. De hecho, si no se trata a tiempo, puede llegar a mantenerse en la vida adulta. En un primer momento, no da síntomas evidentes y es, precisamente por eso, que suele pasar desapercibida tanto para el menor como para su familia, según el especialista. 

Al margen de esto, sí que existen ciertas señales que pueden llevarnos a sospechar que, quizá nuestro hijo, padezca ojo vago. Una de ellas es que el niño o la niña no identifica bien a las personas a cierta distancia, si se acerca mucho a los objetos o los acerca a la cara o si rota el cuello para enfocar algo o incluso si desvía un ojo. 

Sin embargo, no siempre se ven los síntomas de forma clara, por lo que más se recomienda desde organismos como Cinfa, es que se realicen revisiones oftalmológicas periódicas en la infancia, principalmente a partir de los tres años de edad.

Se puede corregir con un parche o gotas especiales

Se puede corregir con un parche o gotas especiales

¿Cómo se trata este problema?

Lo cierto es que, si existe un problema de visión que causa esta ambliopía, lo normal es que el médico trate primero ese problema a través de la recomendación de usar lentillas o gafas e, incluso, cirugía. Los siguientes pasos pueden ser entrenar el cerebro para que vuelva a usar el ojo más débil y se habitúe a que se realice este uso, según los expertos del National Eye Institute.

Para ello, normalmente, se recomienda usar un parche en el ojo fuerte para que el cerebro se vea obligado a usar el ojo más debilitado a la hora de ver. Algunos niños solo necesitan usar el parche durante dos horas al día, mientras que otros pueden llegar a necesitar usarlo siempre que estén despiertos. 

Por otro lado, es posible que se recomiende la aplicación de gotas especiales para los ojos en el ojo más fuerte para que nuble temporalmente la visión de cerca y obligar al cerebro a usar el otro ojo. Desde que se empieza a utilizar este tratamiento, la visión del niño podría empezar a mejorar en apenas unas semanas. 


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