la original «experiencia eno-termal» de un destino entrerriano con historia y playas de río

Por Redacción THE FYMOUS 16 septiembre 2026

Con una ubicación estratégica en la costa del río Uruguay, San José se encuentra en la región turística Tierra de Palmares, en un triángulo termal formado por las cercanas Colón y Villa Elisa, en el sudeste de Entre Ríos.

Si bien no es tan conocido como las ciudades vecinas, San José tomó vuelo propio gracias a las 12 piscinas de Termas San José, con aguas termales, terapéuticas y recreativas a solo 5 minutos del casco histórico, que sirven como miradores en distintos niveles para disfrutar de la vista hacia el río Uruguay.

Pero la oferta para los viajeros se amplió ante la posibilidad de visitar los sitios históricos como el Molino Forclaz, probar platos típicos y, especialmente, por la recuperada tradición del cultivo de vid y la vitivinicultura.

«La experiencia eno-termal propone la fusión entre exclusividad y relajación e invita a un mundo de bienestar y placer, disfrutando la combinación entre el vino y las aguas termales», explican en Termas San José, quienes tienen un pase preferencial que contempla el ingreso a las termas para usar las piletas.

Además, la experiencia incluye el sector exclusivo de relajación, el uso de batas y toallas, el tratamiento de vinoterapia facial en Spa Acqua Termal y el vino entrerriano con tapeo regional en el restaurante Entre Fuegos.

Se puede realizar una visita guiada gratuita en Bodega Vulliez Sermet, y hay descuentos en actividades de Bodega Caso de Piedra, Alonso Saenz y Altos del Palmar, así como en alojamiento dentro del viñedo en Los Franco Suizos, y una copa de vino de cortesía en el restaurante El Refugio de Viñedo Terruños del Palmar.

Termas de San José tienen 12 piletas de aguas terapéuticas y recreativas. Foto Gentileza Turismo de San José

Pero, ¿cómo empezó la historia de los viñedos en Entre Ríos?

A mediados del siglo XIX, el desarrollo vitivinícola empezaba a hacer pie en la región, cuando el ex gobernador de Entre Ríos y ex presidente de la Confederación Argentina Justo José de Urquiza promoviera la creación de la Colonia San José, a partir de la llegada de un contingente de inmigrantes europeos, mayoritariamente valesanos del cantón de Valais (Suiza), junto con saboyanos (Francia) y piamonteses (Italia).

Los nuevos pobladores trajeron consigo la tradición del cultivo de la vid, que pronto encontró en las tierras de la colonia un terreno propicio.

En San José, la producción vitivinícola comenzó a desarrollarse desde los primeros años, mientras que en otras zonas de Entre Ríos también crecía la actividad: la variedad Lorda -hoy identificada como Tannat- se adaptó con éxito y se convirtió en una de las cepas características de la vitivinicultura entrerriana.

Varias bodegas de la región abren al turismo. Foto Gentileza Turismo de San José

Viñedos y bodegas regionales

Hacia fines del siglo XIX, Entre Ríos se había convertido en una de las principales provincias productoras de vino del país, llegando a superar en cantidad de cepas a Mendoza y San Juan. En 1895 el departamento Colón contaba con nueve bodegas.

En 1907, la provincia alcanzaba el cuarto lugar en el censo nacional de viñedos, con más de 30 bodegas y 5 mil hectáreas cultivadas a lo largo de los ríos Paraná y Uruguay.

Sin embargo, aquel período de esplendor no duraría demasiado. En 1934, la sanción de una ley que fomentó la producción vitivinícola en Cuyo contribuyó al declive de la actividad en Entre Ríos y muchos viñedos fueron abandonados. Pero en 1993 se derogó aquella ley y comenzó una nueva etapa para la vitivinicultura en todo el país.

Vino producido en San José con viñas entrerrianas en la bodega Casona de Piedra.

La recuperación de la actividad vitivinícola en San José, de la mano de establecimientos como la finca Los Franco Suizos y la bodega Casona de Piedra, resulta todavía difícil de imaginar en este rincón de la Mesopotamia. Hasta que aparecen ante los ojos las hileras de vides, las barricas y las botellas relucientes de Pinot Noir, Chardonnay, Tannat y Marselan.

Hoy la provincia posee casi 100 hectáreas plantadas de vid para producción de vinos, con una producción de 200 tn. de uva anual. En torno a San José y la Región Tierra de Palmares, 5 bodegas turísticas reciben visitantes: Vulliez Sermet, Casona de Piedra, Los Franco Suizos, Alonso Saenz y Altos del Palmar junto al viñedo Terruño del Palmar.

Una de las doce piletas del complejo termal de San José, en Entre Ríos.

“La sala de vinificación fue adaptada en el galpón de ladrillos asentado en barro que construyó mi abuelo Marino Ludovico para las gallinas ponedoras que criaba”, revive Luz Oradini, quien en 2024 buscó la mejor forma de honrar la laboriosa vida de sus antepasados de Trento (Italia) y decidió con su esposo Joaquín Acevedo fundar la empresa familiar Casona de Piedra.

El molino y los artesanos

Uno de los imperdibles de San José es el Museo Provincial Molino Forclaz, con un predio de 5 hectáreas en las que está emplazado el molino de viento y la casa de los Forclaz.

Cada recorrido guiado por las salas del Molino Forclaz revaloriza la epopeya del pionero suizo Juan Bautista Forclaz, un aventurero que se puso al frente del reto de levantar una torre cónica de ladrillos de estilo holandés rematada por cuatro aspas sostenidas, a la espera de vientos fuertes que favorecieran su proyecto de molienda de granos de trigo y maíz.

Las visitas tradicionales las lleva adelante un guía especializado, explicando la historia y el funcionamiento del molino y la vida de la familia. Pero en determinadas fechas, también se realizan visitas teatralizadas: son protagonizadas por un grupo de vecinos que recrean la vida cotidiana de la época.

El histórico Molino Forclaz de Entre Ríos.

A su vez, durante el verano hay visitas nocturnas, que ofrecen una experiencia única donde el predio se ilumina con candelabros, velas y faroles. Se trata de una visita interactiva y educativa que transporta a los visitantes a la época de la familia Forclaz.

Con una base de 8 metros de diámetro, el molino funcionó a medias ante la falta de vientos y la familia fundadora tuvo que volver a usar el antiguo sistema de molienda con un molino a malacate (tirado por mulas) que había sido construido en la zona.

Al mismo tiempo, el fruto de las manos laboriosas de esta región es palpable en las piezas de cerámica, madera, cuero, lana del Centro Municipal de Artesanos.

A esas habilidades puestas a ser desarrolladas de manera artesanal también se debe cada detalle de las instalaciones del parque recreativo Molino Aventuras, equipado con palestra, tirolesa, una larga secuencia de puentes aéreos, escaleras móviles y mangrullo. Un recreo a la medida exacta de toda la familia.

Las mil y una historias de inmigrantes que sobrevuelan los campos florecientes de San José, lejos de apagarse por el paso de las décadas, se siguen escribiendo cada día.

Excursión embarcada de pesca en el río Uruguay, con salida desde la costa de San José, Entre Ríos.

En el caso de los licores Bard (de yatay, naranja y de miel de eucalipto), todo empezó en 1908 con las recetas que usaban Hipólito Bard y su esposa Juana Deymonaz valiéndose de ollas de hierro, encorchadoras, fuego a leña y más de diez horas de cocción de los almíbares.

Actualmente, se respeta a rajatabla esa técnica artesanal para lograr el punto justo del color, el aroma y el sabor de la maceración, en manos de la cuarta generación de la familia.

Los senderos del Paseo Turístico del Casco Histórico, que aúna las edificaciones donde se resguarda cada mojón del pasado con los sabores autóctonos y sus cultores, se ven reflejados en los alrededores de la plaza Urquiza. El Museo Histórico Regional, la Biblioteca Popular General Urquiza, el Museo de la Colonia, la Parroquia San José y la casa de la historiadora Celia Vernaz forman parte de un recorrido indispensable por el lugar.

Como marco natural junto al río, se observan más de cien especies de aves entre helechos, laureles de río, guayabos, tala, timbó, espinillo, pitanga y un muestrario completo de plantas medicinales. Ese festival de trinos y perfumes corteja la silenciosa bajada de las lanchas de los pescadores a punto de iniciar una excursión.

“El paisaje natural y la fauna son el mejor estímulo para ir en busca de variada con devolución, sea dorado -de 1 a 4,5 kilos-, bagre o patí. Por estos días, mientras esperamos la época de más calor para conseguir boga, el río está alto”. Miguel “Piripicho” Sampallo brinda un panorama de la pesca en San José avalado por su condición de guía con más de 50 años en el rubro.

Restaurante Entre Fuegos, muy cerca de las termas de San José, Entre Ríos.

Menos conocida es la especialidad de Sampallo como experto cocinero de fritanga de bagre y boga a la pizza. Esas especialidades de la cocina local cuentan también entre sus mejores exponentes al restaurante Entre Fuegos, donde estos platos -y la inigualable boga despinada al limón a la parrilla- se complementan con el postre San José, una especialidad local con crema, durazno, nuez pecán y merengue.

Parque recreativo Molino Aventuras, en San José, Entre Ríos.

Un festival de colores brilla ante las miradas de los turistas que visitan el Reservorio de Piedras Semipreciosas del barrio De los Troncos Petrificados. Son los destellos de los más de 2 mil cortes de ágata, amatista y cuarzo que colecciona Selva Gayol.

MINIGUIA

Cómo llegar. Desde la ciudad de Buenos Aires hasta San José son 339 kilómetros por ruta 9 (Panamericana ramal Campana), Zárate-Brazo Largo, ruta 12 hasta Ceibas y ruta 14.
Micro común Nuevo Expreso o Flechabús desde Retiro (4 hs. 30’ a 5 hs. 30’), 16.500; semicama, $ 30.000 a $ 40.000; coche cama, $ 48.000 a $ 52.000.
Parte de la colección del Reservorio de Piedras Semipreciosas de San José, Entre Ríos.
Dónde alojarse. Cabañas Rincón del Río: para dos personas con cochera, TV cable, wi-fi, parrilla, cocina, microondas y heladera, $ 70.000; para 3, $ 80.000; para 5, $ 90.000 (155- 8303453 / dberon@gmail.com).
Apart hotel Costa Alta: casa para 2 a 4 personas con TV cable, wi-fi, desayuno, estacionamiento, cocina, vajilla, juegos infantiles, kayak y bajada al río, $ 120.000; para 5, $ 150.000; para 6, $ 180.000 (1540225270 / info@complejocostaalta.com.ar).
Entrada al Museo Histórico Regional de San José, $ 2.000.
Entrada a Casa Celia Vernaz, gratis.
Entrada a Reservorio de Piedras Preciosas, $ 2.000.
Bono contribución en el Museo Molino Forclaz, $ 5.000; hasta 10 años, gratis. Visita guiada teatralizada o nocturna, $ 10.000; hasta 10 años, $ 1.000 (www.molinoforclaz.com).
Uno de los puentes colgantes del complejo recreativo Molino Aventuras, en San José, Entre Ríos.
Circuito Infantil (de 2 a 11 años) en Molino Aventuras, $ 14.000; circuito completo de puentes aéreos, tirolesas, palestra, caída libre, trepadora, esceleras móviles y red de escalada, $ 40.000; cuatro puentes aéreos y una tirolesa, $ 12.000; circuito de 16 puentes aéreos, tres tirolesas, palestra y caída, $ 23.000.
Salida de pesca embarcada de medio día para 4 personas, $ 250.000 con guía y picada; jornada completa, $ 350.000 con guía, picada y almuerzo (03447- 15459092 / 03447- 470-745 / miguelsampallo@hotmail.com).
Licor de yatay Bard, $ 24.000 de 750 cc y $ 12.000 de 180 cc; licor de miel de 750 cc, $ 24.000; chupito (licor en vaso), $ 6.000.

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