“Me parece especialmente interesante como complemento del entrenamiento de fuerza”

Por Redacción THE FYMOUS • 1 octubre 2026

Penélope Cruz ha puesto en jaque al edadismo en el cine. Pasados los 50, la actriz vive una de sus épocas doradas en la pantalla, pero también lo demuestra cuando deja de verse en las alfombras rojas. Una de las razones es el ejercicio que hace para mantenerse en forma: el bikram yoga.

Según cuentan desde Become Yoga Amsterdam, la primera y única escuela de bikram yoga en Ámsterdam, Penélope Cruz dijo: “Practico yoga bikram y ha cambiado por completo mi cuerpo. Estás empapada en sudor durante toda la clase. Dura 90 minutos, pero una vez que superas los 60, los últimos 30 se hacen más fáciles. Antes me sentía apática, y ahora mi nivel de energía está por las nubes. Es como magia, pero hay que ganarse esa magia”.

Qué es el bikram yoga y cuáles son sus beneficios

No se trata de una disciplina nueva, pero ahora se está haciendo conocida gracias a celebrities como Penélope Cruz o Lady Gaga, que han confesado que lo practican y que entrenar a altas temperaturas les ha cambiado la vida, prácticamente.

“El bikram tradicional combina una secuencia de 26 posturas y dos ejercicios de respiración durante unos 90 minutos, en una sala a aproximadamente 40 ºC y un 40 % de humedad”, explica la entrenadora personal Ana Arrechea.

“A partir de los 50 años me parece especialmente interesante como complemento del entrenamiento de fuerza. Con la edad cobra cada vez más importancia conservar fuerza, movilidad, equilibrio y capacidad para movernos con libertad. El yoga puede trabajar varias de estas cualidades, pero no debería sustituir al entrenamiento de fuerza”, dice la experta.

“El calor hace que aumente la temperatura corporal y puede facilitar temporalmente el rango de movimiento, por lo que determinadas posturas pueden sentirse más accesibles. Además, la combinación de movimiento, respiración y concentración hace que muchas personas experimenten una sensación de desconexión y bienestar después de la práctica”, añade.

Otros beneficios a nivel corporal pasan por el control de peso, pues en una sesión de 90 minutos, se acelera el ritmo cardíaco y ayuda a quemar entre 330 y 460 calorías, además de redistribuir la grasa corporal. O también porque sirve para eliminar toxinas. Aunque, como advierte la entrenadora, no debe usarse como única herramienta.

En general, “puede ser una práctica muy interesante cuando buscamos movilidad, concentración y desconexión, pero también es una actividad físicamente exigente por el calor”, advierte la experta.

Qué tener en cuenta al hacer bikram yoga

A pesar de todos los beneficios que aporta, es una práctica que hay que asumir con cuidado debido a las condiciones en las que se practica: “El calor puede hacer que nos sintamos mucho más flexibles de lo que realmente somos. Esa sensación no significa que debamos llevar las posturas más lejos. Hay que controlar especialmente la intensidad y evitar buscar rangos extremos, porque podemos sobrepasar nuestra capacidad real de movimiento”, dice Arrechea.

“Además, la práctica genera una importante pérdida de líquido y electrolitos a través del sudor, por lo que la hidratación es fundamental”, añade.

“Por eso yo no hablaría de bikram como un “detox” ni como un sustituto del entrenamiento. Lo definiría más bien como una herramienta complementaria que combina movilidad, fuerza, equilibrio, respiración y concentración, y que puede encajar especialmente bien en un estilo de vida activo”, concluye.

Cada cuánto hacerlo para mantenerse en forma

Dependerá mucho de tu estado y necesidades: “No existe una cantidad universal. Para una persona que empieza, comenzaría con una o dos sesiones semanales y, dependiendo de su experiencia, condición física y del resto de su entrenamiento, podría llegar a dos o tres. Lo importante es integrarlo dentro de un programa equilibrado”, explica la entrenadora.

“Tampoco existe una hora del día que podamos considerar científicamente “la mejor”. Yo elegiría el momento que mejor encaje con el objetivo y la rutina de cada persona”, suma.

Headshot of María Muñiz

María Muñiz es experta en belleza. No hay tendencia en manicuras y pedicuras, truco de maquillaje o corte de pelo de moda que se le resista. Lo que más le gusta en el mundo es un pintalabios rojo que se pueda sumar a su colección de más de 100, además de probar lo nuevo en tratamientos para el pelo fino, aceites para labios, cremas de todo tipo, sérums y contornos de ojos posibles. Eso sin contar cada perfume que ve la luz. Si pueden ser perfumes florales y frescos, mejor.

Por eso, no puede vivir sin redes sociales, en las que bucea hasta que da con lo último que se lleva en cada espejo y neceser del mundo (hasta lo que pasa más desapercibido). Internet es su medio natural, se siente como pez en el agua después de una trayectoria de casi diez años en medios digitales, que comenzó cuando se graduó en Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

Desde entonces, María Muñiz ha pasado por cabeceras de moda y belleza como Harper’s Bazaar o Cosmopolitan como redactora de belleza. Ahora ha vuelto a ELLE, uno de los primeros medios donde pudo especializarse en la comunicación digital, para tomar las riendas de la sección de belleza, contarte todo lo que necesitas saber sobre novedades y tendencias y crearte alguna que otra necesidad.


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