PP y Vox llevan Ceuta a las calles para usar la crisis migratoria como ariete contra Sánchez

Partido Popular y Vox ven en la crisis de Ceuta la oportunidad de generar la causa definitiva que pueda agrietar de una vez por todas la confianza de los ciudadanos en el Gobierno y, en particular, en Pedro Sánchez. Ambas formaciones esperan que este miércoles, día 2 de septiembre, a las 20 horas las calles se conviertan en una olla a presión contra el Ejecutivo en las movilizaciones que ha convocado la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), a las que han sido llamados 8.132 ayuntamientos, diputaciones, cabildos y consejos insulares. Los de Alberto Núñez Feijóo insisten en que las concentraciones son «apartidistas», pero afirman que «el PP va a ser la voz de los ceutíes» y acusan a Sánchez de defender más los intereses de Marruecos que los de España. Vox da menos rodeos. Su portavoz en el Congreso, Pepa Millán, ha llamado a manifestarse «denunciar a este Gobierno» y «apoyar a Ceuta».
Por lo tanto, el eventual objetivo que perseguía la FEMP, siempre según asegura la propia federación, de que las movilizaciones no se utilizaran con fines partidistas ha fracasado estrepitosamente. En conversación con Público, fuentes de la entidad evitan comentar esa instrumentalización. «Nosotros lo que hacemos es invitar a los municipios a que convoquen concentraciones para apoyar a Ceuta», trasladan.
Explican, también, cómo se gestó la convocatoria. Conviene aclarar, en cualquier caso, que no es la propia FEMP la que convoca las concentraciones, sino que se limita a «invitar» a los ayuntamientos y otras entidades locales a que lo hagan. Las fuentes de la federación consultadas explican que el anuncio sobre las concentraciones se lanzó de forma más o menos espontánea. Su presidenta, la popular María José García-Pelayo —alcaldesa de Jerez de la Frontera—, visitó Ceuta el pasado 27 de julio. Una vez se hubo reunido con Juan Jesús Vivas, presidente de la Ciudad Autónoma, y pudo comprobar la gravedad de las situación, decidió convocar una reunión de la Junta de Gobierno de la FEMP el 21 de septiembre, ceder su puesto en el Comité de las Regiones a Ceuta y Melilla y proponer las famosas concentraciones para este miércoles.
Según esas mismas fuentes, la rueda de prensa en la que García-Pelayo anunció, desde Ceuta, esas movilizaciones se produjo alrededor de media hora después de que ella misma comunicara —sin dar lugar a debate por la premura de la comparecencia— su intención a la Junta de Portavoces de la FEMP, compuesta, además de por el PP, por el PSOE; por un grupo que aúna a Izquierda Unida, Compromís, Comuns y Podemos; por Esquerra Republicana y por Junts per Catalunya. Son una serie de fuerzas políticas que han afeado la unilateralidad con la que actuó García-Pelayo y que se han desvinculado de las concentraciones propuestas, que rápidamente adquirieron un tono antigubernamental que ha llevado a otras muchas a mantenerse al margen o, incluso, posicionarse también en contra. Es el caso de formaciones como Adelante Andalucía, EH Bildu o el PNV.
Algunos de estos partidos —entre ellos, Movimiento Sumar o Podemos— han informado de que participarán en una convocatoria distinta anunciada este lunes bajo el lema «Contra el racismo, unidad de clase». Se trata de una movilización promovida por varios colectivos como respuesta a la de la FEMP. Al cierre de esta edición, hay anunciadas concentraciones en Albacete, Burgos, Cáceres, Collado Villalba, Granada, Madrid, Málaga, Murcia, Salamanca, Santander, Segovia, Sevilla, Valladolid, Gijón y Zaragoza. En la mayoría de esas ciudades, se se ha convocado 20 horas, aunque algunas lo han hecho antes.
PSOE: «Esas concentraciones son contra Pedro Sánchez»
El PSOE ha denunciado, desde el primer momento, la instrumentalización de la FEMP por parte de los populares. «Esas concentraciones son contra Pedro Sánchez, como todo lo que promueve el PP». Son palabras de la portavoz del partido, Montse Mínguez. Además, desde dentro, el PSOE traslada que estar «cinco minutos en la puerta de un ayuntamiento» no es útil para solucionar la crisis de Ceuta. Especialmente, y esto lo dijo la propia Mínguez, si «Ceuta se cae de la bandera cuando pide ayuda y solidaridad». Así, la posición de la cúpula socialista a nivel nacional es clara: rechazo a las concentraciones porque sirven para «crispar» y para «utilizar» Ceuta como arma contra Sánchez.
Sin embargo, no es una postura unánime en todos los territorios. Mínguez habló, en su rueda de prensa del pasado lunes, de «versos sueltos» socialistas que sí han decidido manifestarse por Ceuta. Pero hay niveles. Algunos «versos sueltos» lo son mucho. Es el caso de José Antonio Díez, acalde de León, que acudirá a la manifestación promovida por la FEMP. Otros, en cambio, lo son, pero no tanto. El Ayuntamiento de Sagunto (País Valencià) ha convocado una manifestación, pero a las 12 horas; una opción por la que han apostado varios municipios más. Con ello, buscan para desvincular el acto del que se llevará a término por la tarde, aunque la línea oficial que traslada el partido es, precisamente, que «cinco minutos delante de un ayuntamiento» no ayudan a poner remedio a la situación ceutí.
Las derechas quieren la tormenta perfecta
«Es lamentable que el PSOE no quiera apoyar a los ceutíes junto a los españoles que se van a manifestar en todos los municipios de España», aseveró el martes Ester Muñoz, portavoz del PP en el Congreso, que ha criticado que Sánchez haya defendido su «derecho a vacaciones» en plena crisis. Pepa Millán, por su parte, ha sugerido que el PSOE podría llegar a plantearse ceder una parte de la soberanía de Ceuta y Melilla a Marruecos, algo que no se ha planteado en ningún foro. Es, a fin de cuentas, un mensaje lanzado desde la extrema derecha para calentar las concentraciones. La secuencia que busca el PP es la siguiente: unas calles ardiendo, el miércoles, contra un Sánchez que tendrá que enfrentarse, el jueves, a las críticas de los grupos parlamentarios en su comparecencia en el Congreso.
En la FEMP, según ha podido saber este medio, tienen constancia de que se celebrarán, al menos, 300 manifestaciones, aunque pueden ser muchas más. Por otra parte, alrededor de 100 municipios se han puesto en contacto con la federación para informar de que no convocarán ningún tipo de acto. Figuras políticas de primer nivel como Feijóo, Santiago Abascal o José Luis Martínez-Almeida —entre otras muchas— saldrán a la calle.
La Delegación del Gobierno desmiente al PP
A última hora de este martes, el Ayuntamiento de Madrid acusó a la Delegación del Gobierno de intentar «boicotear las muestras ciudadanas de apoyo al pueblo de Ceuta» al, supuestamente, no autorizar la manifestación programada en la plaza de Cibeles. Es un runrún que venía escuchándose también en otros territorios. El propio Feijóo le dio veracidad y proclamó a los cuatro vientos, a través de un tuit, que España debe hablar «A eso tienen miedo», dijo, en referencia al Gobierno y al PSOE.
Pero la Delegación del Gobierno en Madrid salió pronto al paso. Fuentes de la misma explican a Público que lo que se ha transmitido a algunos ayuntamientos es que las comunicaciones que trasladaron para avisar de las concentraciones «no pueden tramitarse conforme al procedimiento previsto para manifestaciones y concentraciones ciudadanas» porque los ayuntamientos no son titulares de ese derecho. De todas formas, la Delegación del Gobierno apunta en el mismo escrito remitido a los consistorios que pueden organizar «cuantos actos institucionales considere oportunos», incluido el acto comunicado en apoyo a Ceuta.
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