Raquel Meroño y su hija Martina Meroño, protagonistas del tercer capítulo de la serie «Piel fuerte, piel joven»

Tanto Martina (hoy en el plató), como su hermana gemela Daniela, las dos hijas de Raquel Meroño, han heredado la naturalidad, el desparpajo y la chispa de su madre. Su sonrisa, marca indeleble de la casa, parece cincelada a prueba de bombas y, desde su llegada al plató, las Meroño contagian su espíritu disfrutón y vitalista al resto del equipo. El parecido físico entre ambas es más que evidente, pero lo sorprendente es comprobar hasta qué punto comparten también la misma energía. Su alegría es contagiosa, su complicidad, también. Detrás de las cámaras no tenemos (aún) certezas, pero tampoco dudas: en ese preciso instante todos los miembros del equipo de producción de ELLE y Lactourea somos conscientes de que esta charla será oro.
«¿Sabes lo que me hace muchísima ilusión? Cuando nos dicen que somos como dos gotas de agua», reconoce Raquel Meroño nada más comenzar la charla, a su hija, Martina. «Yo siempre digo que mi mayor cumplido es que me digan que me parezco a ti», confiesa Martina. Y esto es solo una de las muchas declaraciones de amor que se prodigan madre e hija a lo largo del tercer y último capítulo de la tercera temporada de «Piel fuerte, piel joven». La serie puesta en marcha por ELLE y Lactourea, que este año ha puesto el foco en cómo el cuidado de la piel también se transmite de madres a hijas. ¿Cuánto hay de Raquel en Martina? ¿Qué han aprendido la una de la otra? ¿Cuáles son esos momentos beauty compartidos? ¿Cómo miman su piel? Esta es su historia.
Dentro vídeo.
Confesiones
«¿Sabes lo que me hace muchísima ilusión? Cuando nos dicen que somos como dos gotas de agua», comienza Raquel. «Yo siempre digo que mi mayor cumplido es que me digan que me parezco a ti», reconoce su hija. Y añade divertida: «Tú no lo admites, pero cuando nos enfadamos tenemos el mismo pronto, más que Daniela». Su madre contraataca: «Bueno, es que tenemos mucho amor propio, pero también mucha inteligencia emocional, y sabemos rectificar rápido… Unas más que otras». Martina responde rápida: «¡Yo más que tú!». «¡Qué cara tienes!», reacciona su madre entre risas.
A lo largo de toda la charla, se suceden las bromas, los piropos y las declaraciones de amor entre madre e hija. «Hay que decirse las cosas bonitas, y por eso yo me paso la vida diciéndoos lo mucho que os quiero. No me importa nada todos los sacrificios que he tenido que hacer para que os hayáis convertido en estas mujercitas tan lindas que sois», confiesa Raquel. En ese momento, Martina le pregunta a su madre: «¿Sabes que haces tú mucho? Si llevamos todo el día fuera, te pones a cocinar y nos haces un guiso». » Lo he descubierto tarde, pero desde luego que se crea hogar y se hace familia», reconoce Raquel. A Martina se le llenan los ojos de amor cuando habla a su madre: «¿Sabes lo que yo admiro de ti? Muchísimas cosas, pero algo que siempre, siempre agradezco es que me has enseñado a ser muy humilde y nunca perder mi esencia». «Mi amor, es que eres luz», confiesa emocionada Raquel.
Rutina de belleza
«Y también me has enseñado a cuidarme, a cuidarme por dentro y por fuera, a cuidar mi piel. ¡Que madre mía!», explica Martina. «Tenemos la piel muy seca de naturaleza», reconoce Raquel. Martina le confiesa a su madre: «Ese es un momento que me encanta: cuidarnos juntas. Como son tres chicas en una casa, siempre compartimos todo». Raquel recuerda divertida: «Siempre de pequeñas os metíais en el cuarto de baño para ver cómo me daba las cremas». A Martina se le enternece la mirada cuando recuerda esos momentos: «Recuerdo cuando nos duchábamos, nos ponías las cremitas…».
Raquel se reconoce en ese momento: «Qué maravilla haber encontrado Lactourea. Porque realmente esa sequedad, la repara, esa hidratación que te deja durante todo el día, esa sensación de glow». «¡Y con una rutina desde la ducha!», remarca Martina. Raquel le cuenta a su hija: «¿Sabes quién me descubrió Lactourea? El dermatólogo. Yo utilizaba Lactovit, que me funcionaba fenomenal. Pero claro, llega un momento que necesitaba más hidratación, más reparación», cuenta Raquel. «Tú lo descubriste por el dermatólogo y yo por ti», añade Martina. «¡Soy tu descubridora oficial!», recuerda Raquel.
Planes de futuro
«Ya que estamos hablando de nosotras, a mí me encantaría estar toda la vida con esta comunicación, este amor… y seguir hablando siempre de todo, como tú con tu madre. ¡Las tres mosqueteras siempre», le dice Martina a su madre. «Ya, pero habrá un día que os vayáis a hacer vuestras vidas, cumplir vuestros sueños… Y a mí me encantaría que, cuando toque, si es lo que queréis, porque a lo mejor no queréis… (duda antes de seguir). Me encantaría también cuidar de vuestros hijos, como ha hecho mi madre con vosotras», confiesa Raquel. «¡Cuando quieras! La abuela ha sido muy abuela, y tú vas a ser muy abuela también». Entre risas, las dos imaginan ese futuro lleno de bebés y parejas, incluso Martina le sugiere a su madre la posibilidad de que aún tiene tiempo para «encontrar un novio». Raquel ni afirma ni desmiente, eso sí, deja muy claro que dejará volar a sus hijas: «Yo he nacido para ser una abuela enrollada, no una suegra pesada».
«Sabes que sería un regalo de la vida? Que dentro de muchos años tengamos la suerte de mirarnos a los ojos y estar muy orgullosas de cómo nos hemos querido, cómo nos hemos cuidado», le dice Raquel. «A mí me gustaría ser la mitad de mujer que eres tú», le confiesa Martina a su madre. «Y por supuesto, sentirnos a gusto en nuestra propia piel», reconoce Raquel. «Y seguir teniendo la piel fuerte y joven», añade Martina. «Una piel fuerte y joven, sí señora», coincide Raquel.
Los favoritos de Raquel y Martina
Lo que dice la ciencia
¿Por qué es clave cuidar la piel seca e hidratarla y repararla como se merece? Hablamos con Núria Floriach, directora de I+D de AC Marca Personal Care, para entender por qué tener la piel seca no es solo un problema de estética: «Es una piel más frágil, deshidratada y vulnerable». ¿El error que todas cometemos? «Pensar que con hidratarla es suficiente», pero como nos explica la experta: «La piel seca es una piel con la función barrera alterada que pierde agua y nutrientes con facilidad. Por eso, hidratar no es suficiente. La clave está en repararla». En este sentido, Núria Floriach nos explica cómo la rutina creada por Lactourea, con el gel, la loción, el desodorante y la pomada de manos «está respaldada por más de 10 años de investigación y más de 20 estudios clínicos». De hecho, el último estudio realizado «bajo estándares del ámbito farmacéutico, con la participación de 10 dermatólogos y 200 pacientes diagnosticados con piel seca, que siguieron la rutina Lactourea durante un mes, no deja lugar a dudas: el 98% de los dermatólogos participantes* afirmaron que recomendarían esta rutina a sus pacientes».
¿Cuál es la clave para tener una piel fuerte y reparada?
La clave está en tres pilares: reforzar, reparar y ser constantes. Reforzar la piel evitando agresiones innecesarias, reparar la sequedad con activos eficaces y mantener una rutina diaria sin interrupciones. Y no esperar a que la piel empeore: cuanto antes se actúe, mejor responde.
Los niveles de colágeno y elastina disminuyen con el paso del tiempo, ¿cómo funciona Urea ProLactiC10 en este sentido?
El colágeno y la elastina forman una red natural que aporta firmeza y elasticidad a la piel. A partir de los 25 años, la piel pierde aproximadamente 1% de colágeno por año. En mujeres, tras la menopausia, la caída se acelera: se estima hasta 30% en los primeros 5 años, y luego vuelve a un ritmo más gradual (1–2% anual). Urea ProLactiC10 ayuda a estimular estos mecanismos**, favoreciendo una piel más elástica y firme.
¿En qué se diferencia de otros principios activos?
Urea ProLactiC10 es un complejo antiaging reparador propio de Lactourea que va más allá de la hidratación básica. Ofrece un alto poder hidratante —hasta el doble que fórmulas con urea convencional***—, pero además actúa donde la urea tradicional no llega: reparando la sequedad de la piel****. El resultado es una piel no solo hidratada, sino realmente reparada y fortalecida, con un efecto duradero de hasta 72 horas*****.
¿Cómo luce una piel joven, fuerte y reparada?
Es una piel reforzada desde el interior, más elástica y uniforme, sin signos de sequedad. Se ve más lisa, más flexible y con una mejor calidad general, porque la piel está equilibrada y reparada, no solo hidratada en superficie.
*Estudio Kantar a 100 dermatólogos, marzo 2025.
**Test in vitro- Cuantificación de los niveles de colágeno I y elastina, después del tratamiento durante 72 horas en fibroblastos dérmicos humanos normales (NHDF).
*** Test in vivo – Medición de la hidratación de la piel mediante corneometría.
****Test in vivo – Medición de la pérdida de agua transepidérmica (TEWL) después de 7 días de tratamiento a voluntarios con piel seca.
*****Test de uso bajo control dermatológico a voluntarios con piel seca. Desde la primera aplicación y tras 72h de uso. Con el uso combinado de gel y loción.
Aytes. de vídeo: Miguel Álvarez. Maquillaje: Sonia Marina. Peluquería: Estilismo: Verónica Sánchez y Jorge Gilarranz. Decoración: Pilar Perea. Producción: Elena Maeso. Talent Manager: Mª José Riaza. Ropa: Raquel lleva vestido de Veneno en la piel y sandalias de Magrit. Martina lleva mono de Veneno en la piel y sandalias de Martinelli.
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