Sánchez no menciona el Sáhara Occidental en su discurso ante la ONU por primera vez desde que llegó al Gobierno

El pasado miércoles el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pronunció el habitual discurso por estas fechas ante la Asamblea de la ONU. El líder del Ejecutivo participó en la apertura del periodo de sesiones de esta organización en Nueva York. Desde que llegó a Moncloa ha sido siempre él quien lo ha hecho en representación de España a excepción del pasado año en el que el protagonismo fue para Felipe VI. En otras épocas ha sido relativamente habitual que en alguna ocasión subiera a esa tribuna el ministro de Exteriores de turno.
La estructura del discurso de Sánchez fue diferente a la de otros años y con mayor calado político todavía. Se centró en defender el multilateralismo, a la propia ONU y en general a la ola reaccionaria. El líder socialista hizo referencias generales a conflictos como los de Oriente Medio, con críticas directas al Israel de Benjamin Netanyahu, o el de la guerra de Rusia contra Ucrania. Pero no al Sáhara Occidental. Es la primera vez que se omite cualquier mención al asunto saharaui desde que Sánchez llegó al Gobierno.
El conflicto saharaui y el posicionamiento de España ha sido uno de los grandes asuntos internacionales que ha tenido que abordar Sánchez estos últimos años. En 2022 envió una carta al rey marroquí Mohamed VI avalando la propuesta de autonomía que hace el país vecino para solucionar el conflicto. Un giro que generó el rechazo unánime del resto de grupos parlamentarios y que abrió heridas internas también en el propio PSOE.
De hecho, Sánchez no habló en la ONU sobre esta cuestión. Pero el tema sí salió durante su visita a EEUU. Concretamente en un encuentro con estudiantes en la Universidad de Harvard, en Boston. «En mi decisión política demuestro defender lo que creo que valía para los intereses de mi pueblo y mi país. Hemos detenido una situación y una crisis política que duraba más de 15 años. Marruecos, Estados Unidos, y muchos otros países de Europa apoyan la resolución de la ONU respecto a esta opción de tener una región autónoma dentro de Marruecos del Sáhara Occidental», dijo. Público ha intentado recoger de Moncloa la justificación de la eliminación en el discurso por parte de Sánchez pero a la hora del cierre de este artículo no había recibido respuesta.
El discurso de Sánchez ha evolucionado con los años. Especialmente en relación al concepto de la defensa de la «libre determinación» para el pueblo saharaui. Una referencia que el presidente del Gobierno uso en su primera intervención en este foro, en septiembre de 2018. «España defiende la centralidad de las Naciones Unidas y desea contribuir a los esfuerzos del Secretario General de Naciones Unidas y de su Enviado Personal para alcanzar una solución política, justa y duradera y mutuamente aceptable, que prevea la libre determinación del pueblo del Sahara Occidental en el marco de las disposiciones conformes a los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas», dijo entonces.
Pero ya en 2019 quitó ese concepto y se quedó con el resto del párrafo habitual para defender «una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable». Las palabras de Sánchez fueron prácticamente idénticas en 2020 y 2021. Pero en 2022, meses después de la mencionada carta enviada a Marruecos y con el Sáhara especialmente en el foco, sí introdujo algunos matices diferentes.
Por un lado evitó mencionar el plan de autonomía que sí avaló por carta. Por otro, incidió en que «no se pueden arrastrar conflictos del siglo pasado» y que el Sáhara Occidental «es una zona muy importante para España». Además introdujo algo inédito en los años anteriores: «España va a continuar apoyando a la población saharaui en los campamentos, como ha hecho siempre. Siendo el principal donante internacional de ayuda humanitaria a los campamentos de refugiados saharauis».
En 2023 volvió a repetir una formulación prácticamente similar, con esa referencia a los campamentos de población refugiada. Pero en 2024 se eliminó. Por tanto, la última vez que Sánchez habló de la antigua colonia española en la Asamblea de la ONU usó estas palabras: «La labor de las misiones de paz es instrumental en estos momentos y también en otros muchos escenarios, como el Sáhara Occidental, donde mi país, España, seguirá apoyando al enviado personal del secretario general de Naciones Unidas para alcanzar una solución mutuamente aceptable en las normas y en el marco de Naciones Unidas».
Y finalmente el pasado año se dio una nueva vuelta de tuerca. En este caso participó el jefe de Estado, el rey Felipe VI. Su discurso, según indicaron entonces fuentes de Moncloa, estaba coordinado con el Gobierno. «Pienso en las numerosas Operaciones de Mantenimiento de la Paz en la región, a las que mi país contribuye de manera decidida. Es el caso del Sáhara Occidental, donde España seguirá apoyando al enviado personal del Secretario General de Naciones Unidas para alcanzar una solución aceptable y concorde con las normas y el marco de Naciones Unidas», dijo el monarca.
La eliminación del término «mutuamente» supuso una novedad en lo transmitido últimamente. De hecho, el ministro de Exteriores José Manuel Albares sí lo había usado en el mes de abril del pasado en una comparecencia ante los medios junto a su homólogo marroquí, Nasser Bourita. El concepto también se incluyó en la declaración conjunta firmada entre Marruecos y España en abril de 2022 tras la visita de Sánchez al país vecino.
El contexto actual del conflicto no es demasiado halagüeño para la causa saharaui y sus representantes a nivel internacional, el Frente Polisario. EEUU, con Donald Trump a la cabeza, presionó el pasado año para que el Consejo de Seguridad avalara también la autonomía que plantea Marruecos. El próximo mes de octubre debe decidir de nuevo sobre esta cuestión y la renovación de la misión específica que tiene la ONU en el territorio ocupado por Marruecos, la MINURSO. Además, desde comienzos de este año la administración estadounidense está tratando de impulsar negociaciones entre el Polisario y Marruecos. Una de las reuniones se celebró en Madrid. En paralelo el Congreso aprobó hace unas semanas la ley que concede la nacionalidad española a las personas nacidas cuando el territorio estaba bajo administración española.
Otras ausencias en gobiernos anteriores
La eliminación del Sáhara del discurso de Sánchez no es una novedad histórica al 100% pero sí llamativa porque no es lo habitual. Han sido muy pocas veces las que los representantes españoles han hecho cero referencias a un asunto en un foro donde precisamente se tiene que resolver el conflicto.
Según ha comprobado Público con las transcripciones oficiales de los discursos de España, la última vez que sucedió algo parecido fue en 2015. Entonces intervino el ministro de Exteriores del Gobierno de Mariano Rajoy, José Manuel García-Margallo. Tampoco lo había mencionado en 2014 el rey Felipe VI.
Durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero fueron varias las ocasiones en las que no se mencionó la cuestión saharaui. No lo hizo la ministra de Exteriores Trinidad Jiménez en 2011 ni el presidente en 2008 y 2009. Sí lo había hecho el ministro Miguel Ángel Moratinos en 2005, 2006 y 2007 y el propio Zapatero en 2004.
Con José María Aznar al frente, el entonces presidente decidió esquivar el tema en su única intervención en una sesión ordinaria de la Asamblea General de la ONU, la de 2003. Ni Ana Palacio ni Josep Piqué lo hicieron tampoco en 2002 y 2001. Pero este último sí hizo referencia en el año 2000. Su antecesor, el ministro Abel Matutes, habló del Sáhara cuatro años consecutivos, desde 1995 a 1999.
Echando la vista todavía más atrás, España no habló del Sáhara Occidental únicamente en otras cinco ocasiones en casi 20 años. No lo hizo el ministro Javier Solana en 1995; tampoco el rey Juan Carlos I en 1991 y 1986. Felipe González en su única intervención en la ONU en 1985 lo evitó, así como su ministro Fernando Morán en 1984.
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