Tommy Hilfiger universaliza el ‘preppy’ y lo lleva a todos los estilos, de Kate Moss a Bad Gyal, en su colección de Primavera 2027 presentada en el Hotel Plaza de Nueva York

Piensa en una marca de moda neoyorquina que haya conseguido instalarse en el imaginario colectivo del estilo casual y el preppy americano, que se alimente de la cultura pop y no deje a nadie fuera. Entre los cuatro o cinco nombres que deberían venirte a la cabeza, uno de ellos es Tommy Hilfiger, que acaba de escribir un nuevo capítulo de su historia con la presentación de su colección Primavera-Verano 2027 en el mítico Hotel Plaza de Nueva York (lugar en el que vivió con su familia durante una década). Enmarcada en la Semana de la Moda de la ciudad, el americano ha reconvertido por un día uno de sus salones en pasarela para presentar la colección Plaza prep, una propuesta que se define por modernizar los clásicos americanos y renovar el estilo preppy. Nuevas proporciones y códigos reconocibles interconectados entre sí hacen posible que los vestidos de rugby, las camisetas de béisbol, el clásico polo o las camisas Oxford adquieran nuevas dimensiones.
“Durante 40 años me he dejado inspirar por el estilo de los neoyorquinos y por cómo la gente de esta ciudad toma los clásicos y los hace suyos. Esta colección se fija en ellos y los redefine para el tiempo actual”, declara Mr. Hilfiger. Sobre la pasarela la top Gigi Hadid, embajadora global de la firma desde 2015, abrió el desfile con un look masculino compuesto por pantalones oversized, top de seda y chaqueta college. Los colores rojo, azul y blanco emblemáticos de la casa son el hilo conductor de toda la colección con la que se dibuja un armario nuevo. “Las siluetas son más rompedoras. Esta es una colección que mira hacia adelante porque es nuestro futuro. Nuevas proporciones, nuevas maneras de mezclarlo todo con todo. La gente joven lo va a abrazar primero, pero los más mayores seleccionarán y escogerán su manera de llevarlo también”, añade en exclusiva para ELLE.
Los contrastes del nuevo ‘Preppy’ neoryorquino
Sin miedo a los contrastes, cada look representa una nueva manera de concebir el tiempo presente, un tiempo en el que, como dice Tommy Hilfiger, “todo el mundo quiere vestir casual, pero cada uno encuentra su fórmula para hacerlo”. Y para todos, la colección ofrece gorritos de pescador, vestidos largos y sudaderas de rayas que cambian el punto por la seda o mezclas inesperadas de estampados que intervienen en un interesante totum revolutum de proporciones y prints.
Entre el campus, el deporte y el rock se desarrolla el ADN de la casa desde hace ya 40 años. Este american cool rebosa desde siempre instinto juvenil pero, para 2027, Hilfiger lo lleva más allá proponiendo beisboleras con manga francesa extraancha, deconstruyendo los cuellos de las camisas en favor de algo tan desbocado como novedoso o dejando que laclásica falda tableada abra su espectro confeccionada en seda o con líneas más fifties y una altura nueva, ni midi ni a la rodilla.
Un gran desfile en un gran hotel
Pocos escenarios podían estar más a la altura del imaginario neoyorquino de Tommy Hilfiger que The Plaza. Inaugurado en 1907 frente a Central Park, el hotel se ha convertido durante más de un siglo en uno de los grandes símbolos de la ciudad, testigo privilegiado de su vida social y cultural. Por sus habitaciones han pasado estrellas de Hollywood, músicos, escritores y personajes que forman parte de la historia del siglo XX. Hilfiger, que vivió dentro del hotel, en un ático dúplex durante diez años, no ha sido el único en ocupar una de sus estancias como residencia habitual. Elisabeth Taylor y Richard Burton o Marlene Dietrich, entre muchos otros, forman parte de la historia de este hotel mítico. “Cuando vivía aquí me sentía en medio del universo”, confiesa.
La historia del Plaza lleva décadas ligada a la moda, la música y el espectáculo. En febrero de 1964 fueron los Beatles los que se han alojaron durante su primera visita a Estados Unidos; dos años después, en 1966, Truman Capote convertía el Grand Ballroom en el escenario de su célebre Black and White Ball, una fiesta de máscaras que reunió a 540 invitados de la cultura y la alta sociedad, y que sigue recordándose como una de las grandes fiestas del siglo.
Ahora, 60 años después y un piso más abajo, la Terrace Room del hotel Plaza (un salón clásico, con techo abovedado de cristal, palmeras y una barra rectangular en su acceso principal), vibra de nuevo como en aquel entonces con este desfile con el que Tommy Hilfiger suma un nuevo hito en la larga relación del Plaza con la moda y el espectáculo.
¿Qué mejor lugar que este histórico hotel para hacerlo rebosar de cultura pop con estilo americano? Tommy lo llama la filosofía FAMES (Fashion, Arts, Music, Enterteiment and sports) y esa siempre ha sido su estrategia: llegar a todo el mundo entablando lazos con iconos contemporáneos. Por eso, reunir en el front row a distintas generaciones y estilos de celebrities, desde Kate Moss a Bad Gyal, pasando por Arón Piper, Camila Cabello, Constance Jablonski o las estrellas del baloncesto Josh Hart y Karl-Anthony Towns, entre otros, es su manera de conquistar el mundo hasta convertirse en la marca global que es hoy.
Sara Trueba es periodista especializada en moda y lifestyle. Comenzó su trayectoria profesional escribiendo sobre cine. La moda le pilló trabajando y por casualidad, pero se subió a ese tren y, 20 años después, sigue buscando emoción escondida e identidad en la base de cualquier expresión estética. Entiende la moda como infinitas fórmulas de narración visual y se considera una intérprete, analizando y desgranando su significado, persiguiendo sensibilidad estilística en los personajes y marcas sobre los que escribe. Licenciada por la Universidad Complutense de Madrid, ha trabajado durante 15 años en la revista Glamour como editora jefe de moda y en la actualidad colabora en medios de comunicación nacionales.
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