Un adelanto electoral con ventajas para el PSOE pero riesgos para la izquierda: las cuentas que sopesa Sánchez

«Vamos a dedicar el fin de semana a analizar las consecuencias de lo que ha sucedido. Vamos a pensar cuál es la mejor manera de solventar el problema». Con esta máxima transmitían fuentes de Moncloa este viernes, al acabar el pleno extraordinario del Congreso, su tarea inmediata. Pedro Sánchez no descarta ningún escenario después de que las tres derechas, PP, Vox y Junts, tumbaran los dos decretos de vivienda aprobados el martes por el Gobierno. La posibilidad de un adelanto electoral es una de las opciones, aunque todavía, según estas mismas fuentes, no está decidido.
La reflexión que realizará Sánchez mantiene en vilo a PSOE y Sumar especialmente. Pero también a todo el arco parlamentario. Más allá de la actitud de las tres derechas el asunto de la hipotética cita con las urnas protagonizó gran parte de las conversaciones en los pasillos de la Cámara Baja. Más todavía cuando Sánchez, por sorpresa, subió a la tribuna del Congreso al final del debate parlamentario: «La historia les juzgará antes de lo que creen y con más contundencia de la que imaginan», afirmó. Ese «antes de lo que creen» fue muy comentado en los corrillos habituales tras la sesión.
La indignación en el Gobierno con Junts es máxima. «Lo que han hecho es muy grave», apuntan fuentes de Moncloa. Los socialistas deslizan que el partido de Carles Puigdemont les ha traicionado ya que el decreto amplio de vivienda incluía medidas que habían pedido y les habían consultado otras «para que no les molestara». «Las derechas han engañado a la ciudadanía y creemos que les van a penalizar», apuntan estas fuentes.
Así las cosas, y en un momento que recuerda a los cinco días que se tomó de reflexión Sánchez en la primavera de 2024 tras la imputación de Begoña Gómez por la incertidumbre creada, las miradas están puestas en el lunes. Ese día está fijada, al menos el viernes por la tarde estaba en agenda, una Ejecutiva del PSOE en Ferraz. Si habrá más movimientos es algo que solo está en la cabeza de Sánchez y muy pocos colaboradores cercanos. Si convocara el lunes o martes, las elecciones serían el 29 de noviembre.
La visión en el PSOE: vivienda como oportunidad
Son un buen puñado los dirigentes de la dirección del PSOE consultados por Público, ministros incluidos, que ven una «oportunidad» en la convocatoria electoral en este contexto. El clima social, con manifestaciones en las calles organizadas principalmente por el Sindicato de Inquilinas y otros movimientos, consideran que puede ser un factor que favorezca a las fuerzas progresistas frente a «los defensores de los especuladores» que representan las derechas.
«Lo haría sin dudarlo», reflexiona un integrante de la cúpula en Ferraz. «Hasta hoy las razones para convocar las ponía la derecha y la izquierda quería, aunque con muchas dificultades, seguir gobernando para seguir avanzando y tomando medidas para la mayoría social que necesita un Gobierno progresista. Hoy la vivienda, principal preocupación de la ciudadanía, demuestra que la composición del Congreso ya no asegura que podamos gobernar ayudando a la gente que más lo necesita. Esto solo puede resolverlo otra mayoría en el Congreso que le gane a las derechas y por eso ya hay razones para convocar», argumenta otra de las fuentes consultadas. «Al menos ahora hay un motivo y hay una causa», añade otra de las personas consultadas. «Vamos a ver cómo reposa todo esto», duda otra de las personas de la cúpula socialista.
El movimiento, en todo caso, tiene sus riesgos, según reconocen también las fuentes consultadas. «En Madrid, y en parte en Barcelona, siempre se hace un análisis desenfocado de algunas cosas. ¿Cuántas tiendas Quechua hay en Murcia, en Salamanca o en Santander? El tema de la vivienda es gravísimo para mucha gente, pero ¿de verdad pensamos que puede estar dos meses marcando la agenda?», reflexionan dirigentes socialistas. Además, consideran en el PSOE que hay un sector de la ciudadanía que es consciente de que en ocho años no han sido capaces de solucionar el problema de la vivienda.
Por ello apuestan por intentar sacar adelante un «mini-decreto» aunque sea solo para frenar los desahucios. «Nos daría más discurso. Porque al menos podríamos decir: veis, hemos frenado los desahucios, si nos dais más fuerza, podremos hacer muchas más cosas. ¿Cómo vamos a las elecciones? ¿En medio de desahucios que recuerden que no hemos podido frenarlos? Intentar negociar ese mini-decreto e ir a elecciones un poco más tarde, tendría alguna ventaja», argumentan. «Si convocamos ahora, ¿qué pasa? ¿Pasan 50 días y a la gente la siguen desahuciado? ¿Vamos a dejar a la gente a su suerte?», añade otra de las fuentes consultadas.
Tras casi dos meses con el foco puesto en la crisis de Ceuta, los socialistas destacan que el marco ahora ha cambiado porque ese tema «sí favorecía claramente a Vox». Los hay que confían en que, cuando llegue la cita electoral, la «normalidad» haya llegado a la ciudad autónoma. Pero hay dirigentes socialistas que recuerdan que los días 13 y 14 de octubre los reyes van a Ceuta y Melilla. «Ahí se va a poner el tema Ceuta otra vez en el centro del debate. Y mucho más si tenemos en cuenta que Marruecos hará algo. No sabemos qué, pero algo que obligará a tener algún tipo de reacción por parte del Gobierno español», señalan estas fuentes.
«Cuando se convoquen las elecciones, el tema no va a ser ni Ceuta, ni la vivienda. El tema va a ser echar a Sánchez o mantener a Sánchez. Las elecciones van a ser un referéndum sobre Sánchez. Ahora o dentro de seis meses», reflexionan fuentes socialistas. «Vamos a tener muy difícil tener un escenario donde esté la izquierda más movilizada. Ahora están con ganas de votar, se me hace muy difícil que tengamos otra oportunidad así», destacan otras voces más optimistas.
Cunde también otra sensación en las filas socialistas. El hecho de que adelantar ahora las elecciones «puede salvar al PSOE, pero quizá no sirva para salvar el Gobierno». Es decir, que Sánchez ahora puede pensar que, ante el riesgo de no salvar ni uno ni otro en unos meses, «al menos ahora puede salvar al PSOE».
¿Qué significa «salvar el PSOE»? Moncloa y Ferraz hacen cálculos. «Tendrá datos o tiene datos objetivos para ver cómo está la situación», señala un dirigente. Fuentes socialistas aseguran que en este momento Sánchez podría arrastrar voto incluso de los independentistas y que podría llegar a tener incluso un resultado por encima de 2023. Y se apunta a otra posible ventaja para el presidente: con el adelanto se desvincularía definitivamente de las autonómicas y municipales de 2027. Un asunto que ha sido reclamado desde varios territorios desde hace meses. «Así se quita de encima el peso de que le ‘culpen’ por sus resultados», reflexionan.
Sumar y la izquierda
En lo que sí coinciden, con datos en la mano, en la dirección de Ferraz es en el «problema» que tiene a su izquierda. Sus socios de Sumar se desgajaron ya de Podemos a comienzos de la legislatura. Y el panorama unitario no deja demasiadas certidumbres. «No tienen candidato, una marca recién hecha…», duda una de las personas consultadas. «No hay nada viable que sume más de 8 o 9 escaños en este momento», reflexionan otras fuentes. Por eso los socialistas apuestan porque el PSOE y las fuerzas a su izquierda se pongan de acuerdo para ir en listas conjuntas en 15 o 20 circunscripciones. «Aunque fuesen unidas las fuerzas a la izquierda del PSOE, si sacan tres puntos menos que en 2023, pierden la mitad de los escaños. Todas las partes deberían entender que esto es una cuestión de matemáticas y actuar en consecuencia», argumentan.
Por su parte, entre las fuerzas que componen Sumar, tal y como ha comprobado Público, existen muchas dudas sobre la idoneidad de adelantar las elecciones. Y además afirman que el PSOE también las tiene, como revela una fuente de ese espacio en el Gobierno. «No saben qué hacer y un reflejo de ello es que nos consultan sobre el tema», señalan. Entre los dirigentes hay quienes no ven «para nada» que la ventana de oportunidad se haya abierto. «Las cosas fuera de Madrid son distintas», apunta una de las voces consultadas.
Este domingo, los partidos integrados en Sumar se reunirán para tomar decisiones sobre la candidatura de las generales. «Que tengamos que acelerar en la toma de decisiones no quiere decir que las decisiones estén tomadas ya», advierte una fuente del espacio a Público. El Frente Amplio -así se denominará la candidatura salvo giro de guion inesperado- busca todavía quien le encabece. En las últimas semanas, el perfil de Ada Colau ha ganado protagonismo. También el de Mónica García, de Más Madrid, que en principio es candidata para las autonómicas madrileñas, aunque su nombre no se descarta en las quinielas estatales. IU, por su parte, anunciará en los próximos días su propuesta.
Este frente de izquierdas ha de aclarar a qué partidos incorporará. Podemos quiere una candidatura unitaria elegida por primarias abiertas a la ciudadanía a las que se presentaría Irene Montero. El resto de partidos no ven de una forma tan clara esas primarias. En este sentido, el encuentro de este domingo puede ser clave. En el espacio se muestran, en líneas generales, partidarios de que la legislatura está llegando a su fin. Sin embargo, hay distintos matices sobre la idoneidad de una convocatoria electoral ahora.
«Antes del debate tenía la sensación de que era un buen momento para convocar elecciones si decaían los decretos, ahora no lo creo», explica una diputada del Grupo Plurinacional de Sumar. Un dirigente de IU, sin embargo, sentencia: «La legislatura está agotada». Otro diputado valora: «Hay que ir a un nuevo ciclo y acabar esta legislatura de la mejor forma posible, ojalá tengamos el mes de octubre para cerrar un par de cosas como la ley de nacionalidad saharaui o algunos temas pendientes que quedan por aprobar, leyes que están en tramitación a punto de aprobarse».
Un integrante del Gobierno explica a este medio: «No creo que tenga sentido estar así hasta julio ni hasta marzo, más que una ventana de oportunidad, lo que hay es un cambio de pregunta: si la pregunta de las elecciones va de vivienda, quien tiene más difícil contestar es la derecha». En la misma línea se explica un portavoz parlamentario del grupo de Sumar: «Ya estamos en precampaña electoral y obviamente el marco es mucho mejor que cuando se hablaba de Ceuta». Un dirigente de Movimiento Sumar no entra a valorar cuál es el mejor escenario, y asegura: «Tenemos que estar preparados y lo estamos, habrá que tomar más rápido algunas decisiones».
En Podemos, por su parte, consideran que «la gente se ha movilizado estos días para pedir soluciones al tema de la vivienda, no un adelanto electoral». «En cualquier caso, no descarto nada por parte de Sánchez y estaremos preparados para lo que toque», asegura una fuente del partido morado. Otra fuente de la misma formación considera que «este fin de semana hará el PSOE una encuesta y en base a sus resultados habrá o no convocatoria».
El PP necesita elecciones cuanto antes
El PP ha sacado la cabeza, este viernes, lo justo y necesario. Los populares son conscientes de que les favorece mucho más un marco de conversación como el de Ceuta que uno centrado en la vivienda, pero también que no será fácil para las izquierdas mantener las calles con un voltaje tan alto como el actual. Por lo tanto, esperan su momento. Fuentes del partido aseguran a Público que no están pensando «en si un marco favorece o no», ni en buscar «ventanas de oportunidad» como «intenta hacer Sánchez en su beneficio». No obstante, lo que ha hecho Feijóo tras el Pleno de este viernes se parece mucho a tratar de cambiar el paso al debate y devolverlo a temas que le benefician más.
En una comparecencia desde una sala contigua al hemiciclo, el líder popular ha acusado al PSOE de tratar de tapar la crisis de Ceuta, las «joyas de Zapatero» y su corrupción con la vivienda. Los tres elementos constituyen el corpus de la estrategia electoral del PP en estos momentos. ¿Y la crisis habitacional? Génova la resuelve rápido: construir vivienda, una serie de ayudas, luchar contra los okupas (aunque los casos de okupación afecten a un 0,05% de los ciudadanos) y derogar las zonas de mercado inmobiliario tensionado que generó la Ley de Vivienda, que no se aplica en las comunidades que gobierna el PP.
Todo con la seguridad casi completa de que pronto cogerá fuerza de nuevo en la agenda mediática la crisis ceutí, especialmente teniendo en cuenta que Felipe VI visitará las ciudades autónomas los próximos 13 y 14 de octubre y que ello acarreará, fuera de toda duda, alguna reacción de Rabat. Por lo tanto, también Moncloa tendrá que replicar. «Sabemos que Ceuta volverá al centro del debate como muy tarde en 15 días», reconocen dirigentes del PSOE.
En cualquier caso, si a Sánchez le ronda la cabeza la posibilidad de convocar elecciones —algo que, en este punto, no duda ya nadie—, Feijóo lleva pidiéndolo desde el principio de la legislatura. Pero las tendencias que marcan las encuestas dan una información al político gallego: cuanto antes, mejor. A medida que avanzan las semanas, el trasvase de votos de PP a Vox no cesa. «Feijóo ha decidido incendiar el monte y cada vez hay más gente que cree que, si España está en la ruina y llena de invasores, pues la UME es Abascal». Así lo resume una fuente socialista. Para el PP, una convocatoria rápida, pese al eventual marco desfavorable de la vivienda, puede ser más beneficiosa que unas elecciones tardías con un Vox probablemente más fuerte.
El doble filo de la vuelta de Puigdemont
La formación que podía salvar los decretos de vivienda —o, al menos, el primero— era Junts. Y no lo ha hecho. Con el «no» seguro del PP, los de Míriam Nogueras habían dado señales, en un primer momento, de que podían transigir y votar a favor al que prorrogaba los alquileres hasta 2028. Estaba en el ambiente que el Gobierno había partido en dos el paquete inicial para no poner en riesgo el primero —más amplio—, aunque fuera a costa de sacrificar el segundo, que incluía únicamente el alquiler indefinido. Sin embargo, en un giro no tan extraordinario —habida cuenta del modus operandi de la derecha independentista catalana— Junts viró hacia el rechazo y lo tumbó todo.
Por eso, lo que parecía un chaparrón por tumbar el segundo decreto se ha convertido en una tormenta con todas las letras para la antigua Convergència. La pregunta es cómo impactará en sus aspiraciones electorales. El ministro de Consumo, Derechos Sociales y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, afirmó, una vez terminada la votación de este viernes, que «la decisión de Junts le lleva a la desaparición de su espacio político». Los de Míriam Nogueras tienen un problema. Según el CEO (el CIS catalán), los electores que se decantarían por su papeleta en unas eventuales elecciones tienen como segunda y tercera opción a Aliança Catalana y Esquerra Republicana. El equilibrio es endemoniado para Junts y Sílvia Orriols y compañía están al acecho, aunque de momento Aliança Catalana no han dado señales de querer presentarse a las elecciones generales. Se verá.
«Si Aliança se presenta a las elecciones, Junts se queda sin grupo parlamentario», vaticinan dirigentes socialistas. «En estos momentos, entre un 30% y un 40% del votante de Junts se está yendo a Aliança», añaden. Una voz del entorno de Esquerra Republicana de Catalunya en el Congreso se explica el papel que ha jugado Junts en el actual debate sobre vivienda únicamente por las presiones del poder económico catalán. Además, asegura que «tienen el problema de que creen que los indignados por la vivienda son las mil tiendas que hay en Sol, pero no… La indignación por la vivienda es transversal». También pone sobre la mesa la vuelta de Carles Puigdemont. En ese sentido, la fecha señalada es el 6 de octubre.
Es entonces cuando el Tribunal Constitucional tiene previsto emitir sus resoluciones sobre la malversación en el procés. A partir de ese momento, la Ley de Amnistía no tendrá ya vuelta de hoja y Puigdemont podrá volver a España. La pregunta, en este punto, es si se le va a recibir con gritos de president, president o si el Sindicat de Llogateres y otros ciudadanos enfadados por la posición del partido en el ámbito de la vivienda le darán la bienvenida agitando las llaves y acusando a la formación, como ha ocurrido ya hoy, de someterse a los intereses de los fondos buitre.
Enlace de la fuente