En una reveladora entrevista de 2018, Tim Berners-Lee, el visionario inventor de la World Wide Web, expresó su profunda «desolación» por las formas en que su creación ha sido mal utilizada y centralizada. La entrevista, perfilada por Katrina Brooker para Vanity Fair, destacó la esperanza original de Berners-Lee de una internet descentralizada y democratizadora, un marcado contraste con la realidad dominada por un puñado de poderosas corporaciones y agencias gubernamentales.
«Él inventó una de las máquinas más importantes del mundo desde la Biblia de Gutenberg, y la regaló gratis».
Ella enfatizó su brillantez y su habilidad para conectar ideas dispares, explicando a menudo su visión a través de bocetos improvisados en la pizarra.
El objetivo inicial de Berners-Lee para la web era nivelar el campo de juego, permitiendo nuevos negocios e interrumpiendo las industrias establecidas. Imaginó un espacio donde aquellos previamente excluidos pudieran participar en la economía, la política y el discurso global. Si bien parte de esta promesa se hizo realidad, las consecuencias no deseadas pesaron mucho sobre él.
En 2018, Berners-Lee expresó su preocupación por la concentración de poder en manos de empresas como Facebook, Google y Amazon. Si bien siempre había sido consciente del potencial de mal uso, la velocidad y la escala del impacto negativo de la web, desde las violaciones de la privacidad hasta la difusión de información errónea, se habían vuelto alarmantemente claras.
«Colectivamente, todos permitimos que Internet se convirtiera en lo que es hoy».
Berners-Lee reconoció que la comunidad global, tal vez sin saberlo, había contribuido al estado actual de las cosas.

Revisitando 2018: La «Desolación» de Tim Berners-Lee por el Control de Datos y su Visión de Descentralización
Brooker enfatizó la responsabilidad colectiva.
«Existe una responsabilidad que todos debemos aceptar: cada vez que, ya sabes, hacemos clic en ‘Acepto’… estamos aceptando compartir enormes cantidades de información sobre nosotros mismos».
A medida que avanza la tecnología, la capacidad de las empresas para sintetizar y utilizar estos datos se vuelve cada vez más preocupante.
El propio Berners-Lee encontró esta tendencia alarmante. Vio que la web se utilizaba «para intimidar a la gente, para manipular… las elecciones democráticas» y para que las empresas priorizaran las ganancias sobre el bienestar individual.
Solid: La respuesta de Berners-Lee
En 2018, Berners-Lee estaba trabajando activamente en Solid, una plataforma destinada a cambiar el guion sobre la propiedad de los datos. La idea era simple: los usuarios deberían ser dueños de sus datos, desde el análisis de ADN hasta los historiales de búsqueda y compras.
Brooker destacó que los esfuerzos de Berners-Lee eran parte de un movimiento más amplio.
«Tim es parte de un movimiento más amplio… donde la gente siente firmemente que hay una mejor manera de vivir, trabajar, [y hacer] las cosas más fáciles».
Este movimiento incluyó cumbres de descentralización y otras organizaciones dedicadas a descentralizar la web.
