En una era definida por el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la degradación de los recursos naturales, la observación de la Tierra ha surgido como base para la protección del medio ambiente.
Con la tecnología satelital, la teledetección y el análisis avanzado de datos, la observación de la Tierra permite a los científicos, formuladores de políticas y conservacionistas monitorear y responder al cambio ambiental a escala global.
Desde el seguimiento de los bosques reducidos hasta el monitoreo de la salud del océano, esta tecnología está revolucionando la forma en que entendemos y protegemos a nuestros planetas.
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En su núcleo, la observación de la Tierra implica recopilar datos sobre los sistemas físicos, químicos y biológicos de la Tierra, principalmente utilizando satélites.
Estos instrumentos espaciales proporcionan vistas a los pájaros de los planetas, capturando imágenes de alta resolución, patrones de temperatura, condiciones atmosféricas y más.
La agencia como la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) implementan constelaciones satelitales para proporcionar información en tiempo real sobre el entorno que cambia rápidamente de la Tierra.
Estas observaciones no se tratan solo de tomar hermosas fotos del espacio. Son esenciales para detectar cambios humanos invisibles en el suelo.
El paso repetido a través de la misma área permite que los satélites revelen tendencias, patrones y anomalías en la vegetación, los cuerpos de agua y la composición atmosférica a lo largo del tiempo.
Seguimiento de la deforestación
Los bosques son sumideros de carbono clave y puntos críticos de biodiversidad, pero están sujetos a amenazas constantes por la tala, la agricultura y los incendios forestales. La observación de la Tierra permite un monitoreo preciso de la deforestación y la degradación del bosque en todo el mundo.
Por ejemplo, el uso del monitoreo satelital en Brasil ha contribuido a la implementación de los controles de deforestación de Amazon. Genere alertas de deforestación casi en tiempo real a través de plataformas como el Global Forest Watch, impulsado por los datos satelitales de la NASA y la ESA.
Esto permitirá a los gobiernos, las ONG y las comunidades tomar medidas rápidas contra las actividades de registro ilegales.
Las imágenes de alta resolución a menudo actualizadas diariamente o semanalmente permitirán que se identifiquen cambios de uso de la tierra a pequeña escala. Los algoritmos de aprendizaje automático mejoran aún más estos datos, marca la actividad sospechosa y ayudan a predecir futuros riesgos de deforestación.
Protección de mar y costera
Cubrir más del 70% de la superficie de la Tierra hace que los océanos sean más importantes para la vida, pero se vuelven cada vez más vulnerables a la contaminación, la sobrepesca y los impactos climáticos como el aumento del nivel del mar.
Las observaciones de la Tierra juegan un papel importante en el monitoreo de la salud marina y el proporcionar datos sobre la temperatura de la superficie del mar, la concentración de clorofila (que indica fitoplancton), blanqueo de coral y contaminación marina.
Satélites como el Programa Copérnico Sentinel-3 y la misión Aqua de la NASA están especialmente diseñados para rastrear las condiciones del océano. Estos sistemas pueden detectar derrames de petróleo, flores de algas y plumas de sedimentos. Este es un evento que a menudo es difícil de evaluar desde un barco o costa.
Las áreas costeras donde la tierra se encuentra con el océano son particularmente dinámicas y sensibles a los cambios ambientales. Las imágenes satelitales se utilizan para mapear la erosión de la costa, monitorear las pérdidas de mangle y evaluar el daño causado por las tormentas después de eventos climáticos extremos, lo que ayuda a la preparación y recuperación de desastres.
Biodiversidad bajo la lente
La pérdida de biodiversidad es uno de los desafíos ambientales más significativos de nuestro tiempo. Los métodos tradicionales de monitoreo de la vida silvestre, como encuestas de campo y trampas de cámara, tienen un alcance intensivo y limitado.
Las observaciones de la Tierra proporcionan un enfoque complementario y a gran escala para rastrear la biodiversidad y la integridad del hábitat.
Aunque los satélites no pueden contar directamente a los animales individuales, pueden mapear hábitats, monitorear los cambios en la cubierta del suelo y evaluar la salud del ecosistema.
Por ejemplo, los datos satelitales pueden ayudar a modelar la distribución de especies mediante la vinculación de variables de hábitat observadas con requisitos ecológicos conocidos.
En África, los conservacionistas usan la observación de la Tierra para mapear corredores de movimiento de elefantes para predecir zonas de conflicto para los humanos. En ambientes marinos, los satélites detectan cambios en el ecosistema de arrecifes de coral y rastrean la propagación de especies invasoras.
Como parte del marco de biodiversidad global de las Naciones Unidas desde 2020, los datos de observación de la Tierra se integran cada vez más en los indicadores de biodiversidad e informes nacionales.
El futuro de la administración de la Tierra desde el espacio
El futuro de la observación de la Tierra es brillante y estrechamente vinculado a la evolución de la tecnología satelital, la inteligencia artificial y la cooperación global.
Con el surgimiento de satélites miniaturizados (CubeSats), la Tierra ahora se puede ver con más frecuencia y en resoluciones más finas que nunca.
La IA y el aprendizaje automático continúan desempeñando un papel vital, automatizar el análisis de vastas conjuntos de datos y hacer que las observaciones de la tierra sean más accesibles para los no expertos. Estas herramientas pueden detectar anomalías, predecir cambios ambientales y proporcionar advertencias tempranas para los desastres naturales.
Los esfuerzos internacionales como el Grupo de Observación de la Tierra (GEO) y el Comité Satélite de Observación de la Tierra (CEO) están promoviendo el intercambio de datos y el desarrollo de capacidades, asegurando que los países en desarrollo puedan beneficiarse por igual de la tecnología satélite.
En última instancia, las observaciones de la Tierra pueden ayudarnos a lograr nuestros objetivos ambientales globales, desde el acuerdo de París hasta los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. Esto proporciona los fundamentos científicos necesarios para la formulación de políticas basadas en la evidencia y la gestión ambiental global.
Desde Orbit, nuestro planeta cuenta una historia de cambio. Gracias a los avances en la observación de la Tierra, ahora estamos más equipados que nunca antes, escuchando, aprendiendo y respondiendo.
A medida que crecen los desafíos ambientales, esta tecnología proporciona no solo una ventana a la salud del planeta, sino una herramienta poderosa para protegerlo.
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