Cerrar menú
  • Home
  • Cine y televisión
  • Deportes
  • Educación
  • Emprendimiento
  • Entretenimiento
  • Moda y belleza
  • Música
  • Política
  • Salud y bienestar
  • Tecnología
  • Travel
Facebook X (Twitter) Instagram
  • Home
  • Contáctenos
  • DMCA
  • Política de Privacidad
  • Sobre Nosotros
  • Términos y Condiciones
  • 📢 Anúnciate con Nosotros
  • Enviar publicaciones
FySelf Noticias
  • Home
  • Cine y televisión
  • Deportes
  • Educación
  • Emprendimiento
  • Entretenimiento
  • Moda y belleza
  • Música
  • Política
  • Salud y bienestar
  • Tecnología
  • Travel
FySelf Noticias
Moda y belleza

La belleza exterior sin duda se va pero la belleza interior también huye si no se la cultiva

corp@blsindustriaytecnologia.comBy corp@blsindustriaytecnologia.comseptiembre 4, 2026No hay comentarios4 minutos de lectura

Este verano seguí el reality de La 1 “Ordena tu vida”, con Inés Hernand. A mí me pones un programa de trastos y ya me tienes. En este caso el grupo de expertos visita casas un poco caóticas, y les ayuda a tirar lo que ya no usan. Me fascina ver que la gente guarda cuarenta pares de zapatos (horrendos todos), una batidora estropeada hace cinco años, colecciones de figuritas de ranas, cinco bicicletas, toallas con reborde de satén, peluches medio podridos. La alegría del tener poco y desear menos no deja de ser un ensayo práctico para la vejez, que es el aligeramiento final. Y otra conclusión: el orden y la belleza gustan absolutamente a todo el mundo. Nadie quiere vivir entre montañas de mugre.

En mi casa reina el orden monacal, pero también he vivido envuelta en el follón (tipo La Tribu de los Brady) y he de decir que las casas con jaleo son maravillosas.

Obras en mi calle, obras en la manzana, obras al lado del metro. Toda Barcelona es una zanja abierta ruidosa y polvorienta. Madrid está igual, me dicen. La logística de una ciudad es muy exigente, pero sospecho que hay algo de mala planificación en abrir la acera tres veces en un año. De camino al trabajo veo a uno de los operarios en su turno de desayuno. Sentado en un escaloncito de tierra, bebe un tetrabrik individual de batido de chocolate. Me ha parecido tierno. ¿Lo habrá ido a comprar al super con gran alegría, o será una parte descarriada del desayuno de su hijo?

La belleza exterior sin duda se va, y menudos quebraderos de cabeza tenemos para mitigarlo, pero la belleza interior también huye si no se la cultiva.

Septiembre llega como un tornado. Ya tengo a tres compañeros lesionados; uno medio cojo, otra con migraña, otro con gripe del aire acondicionado. Quizá sea el cuerpo, que nos ruega así una transición más piadosa entre la vagancia y las diez horas fuera de casa. Recordemos el célebre comienzo de En busca del tiempo perdido, de Proust: «Durante mucho tiempo me acosté temprano». Una frase pulcra y prometedora que denota disciplina, intimidad, un destino elevado. Con la enfermedad, el cuerpo elige una pausa y protesta contra el tiempo impuesto.

Marcel Proust fue un niño débil, alérgico al polen (como yo) y que a los nueve años sufrió una crisis gravísima de asma en el pueblo de sus vacaciones, Illiers. Como consecuencia, las visitas al lugar se suspendieron, y el escritor idealizó Illiers como su paraíso perdido. Pudo dedicar la vida a la escritura porque su familia era acomodada. Es una gran suerte y me da un poco de envidia. Dio vueltecillas escribiendo sin publicar durante veinte años, y cuando por fin salió a la luz su obra maestra enfermó de bronquitis y murió con solo 51 años. Los más valientes pueden reservar dos años de su vida para leer los siete volúmenes de En busca del tiempo perdido. Es tan exigente como reconfortante. No conozco a una sola persona que se haya arrepentido de ello.

Como dice Francesco Bonami, quizá la Tierra es el infierno de otro planeta.

Como cualquier hombre hecho a sí mismo, mi padre admiraba más la astucia que la inteligencia. Iba al grano, hablaba claro y casi todo le estorbaba. Era un poco mentirosillo, sin maldad, solo para salirse con la suya en tonterías. De joven heredé ese mal rasgo, pero después me he vuelto como mi madre. La mentira me da muchísimo miedo.

Ese tipo de persona que cambia de pareja y de amigos con frecuencia, porque le cuesta menos encontrar un recambio nuevo que ponerse a reparar los conflictos.

Lettermark

Marta D. Riezu es periodista especializada en comunicación de moda y ha publicado dos libros: Agua y jabón (Terranova, 2021) y La moda justa (Anagrama, 2021). 


Source link

#ModaYBelleza #Moda #Belleza #TendenciasDeModa #ConsejosDeBelleza
Follow on Google News Follow on Flipboard
Previous ArticleZara, Stradivarius, Bershka, Lefties y Mango
Next Article la historia de amor que comenzó cuando eran adolescentes
corp@blsindustriaytecnologia.com
  • Website

Related Posts

25 looks cómodos para cenas y comidas con amigas cuando hace calor

septiembre 5, 2026

Entrevista a Nerea Pérez de las Heras, autora de ‘Fantasma’

septiembre 5, 2026

“Septiembre no debería verse como una ‘operación vuelta al peso'»

septiembre 5, 2026
Add A Comment
Leave A Reply Cancel Reply

Facebook X (Twitter) Instagram Pinterest YouTube
  • Home
  • Contáctenos
  • DMCA
  • Política de Privacidad
  • Sobre Nosotros
  • Términos y Condiciones
  • 📢 Anúnciate con Nosotros
  • Enviar publicaciones
© 2026 noticias.fyself. Designed by noticias.fyself.

Escribe arriba y pulsa Enter para buscar. Pulsa Esc para cancelar.