La órbita de la Tierra se está volviendo cada vez más llena. No solo los satélites y la nave espacial, sino que millones de fragmentos permanecen de misiones pasadas.
Estos restos orbitales pueden variar desde satélites agotados hasta pequeños restos metálicos, cada uno capaz de dañar una nave espacial activa que viaja a velocidades feroces. Incluso los fragmentos más pequeños que un grano de arena pueden perforar agujeros en el equipo y comprometer sistemas sensibles.
A medida que se acelera la exploración espacial, los desafíos de monitorear y mitigar los restos orbitales se han vuelto más urgentes que nunca. Sin una solución, los científicos advierten que una colisión eventualmente podría volverse tan peligrosa que algunas partes de la órbita de la Tierra baja pueden no estar disponibles.
Un nuevo enfoque de los escombros espaciales de SWRI
En respuesta a estos riesgos, el Southwest Research Institute (SWRI) ha creado un sistema de detección y caracterización miotípicos y orbitales microintestinales (MMOD) diseñado específicamente para la protección de la nave espacial.
En lugar de centrarse en la deflexión espacial de basura, la tecnología actúa como una herramienta forense orbital, capturando datos cada vez que los escombros llegan a una nave espacial.
El sistema está integrado en un panel de naves espaciales y está equipado con un detector sensible. Cuando ocurre un impacto, el sensor registra detalles importantes como la velocidad de las partículas, el tamaño y la composición del material.
Luego, la información se devuelve a la Tierra, lo que permite a los ingenieros evaluar los riesgos y adaptar los futuros diseños de naves espaciales.
Prueba de colisiones espaciales en la Tierra
Para garantizar que el sistema funcione en condiciones realistas, los investigadores de SWRI replicaron la violencia de los impactos del espacio en el laboratorio.
Usando una poderosa pistola de gas ligero, dispararon pequeños proyectiles en paneles equipados con MMOD, replicando las velocidades y condiciones que la nave espacial encontró en órbita.
Los resultados demuestran que esta tecnología puede detectar no solo cuándo y dónde ocurre, sino también la naturaleza de los desechos asociados.
Esta habilidad ofrece a los operadores misioneros una nueva visión de las amenazas que normalmente son invisibles, ya que la mayoría de los conflictos no se notan hasta que sean catastróficos.
Por qué esto es importante para futuras misiones
Uno de los aspectos más prometedores de los sistemas SWRI es su potencial para contribuir a las redes de alerta temprana en la órbita.
Si un satélite detecta una huelga, podría advertir a otras naves espaciales en la misma región que manipular o prepararse para posibles impactos.
Con el tiempo, el sistema lo ayudará a construir mapas detallados de restos orbitales, proporcionando una imagen más clara de los peligros en constante cambio de la Tierra.
Para las agencias espaciales y los operadores privados, este conocimiento puede ser invaluable. Con miles de nuevos satélites lanzados durante la próxima década, diseñar una nave espacial que pueda soportar o evitar la basura espacial será la clave para mantener una operación segura.
Peligro de escalada de basura espacial
Las poses de riesgo de los restos orbitales crecen cada año. Pruebas de armas anticapilar, explosiones accidentales, hardware de envejecimiento, todo agregado a la nube de escombros.
Sin ser revisado, el problema se alimenta a sí mismo. Una colisión probablemente generará miles de fragmentos nuevos y aumentará los efectos adicionales de la reacción en cadena conocida como síndrome de Kessler.
Al proporcionar datos en tiempo real y ideas a largo plazo, los sistemas de detección SWRI proporcionan una forma proactiva de lidiar con esta amenaza creciente.
Si bien no puede evitar que se formen fragmentos orbitales, ayudará a la nave espacial a sobrevivir en entornos cada vez más peligrosos.
Un entorno orbital más seguro
Actualmente, SWRI se está moviendo hacia la versión lista para el vuelo de su sistema de detección MMOD, logrando su objetivo final de implementar en órbita.
La esperanza es que algún día la nave espacial no solo resistirá colisiones. Aprenden de ellos y ayudan a la humanidad a crear un camino más seguro en el espacio.
A medida que los restos orbitales continúan acumulándose, tales innovaciones podrían ser un determinante de si permanecerán en la órbita de baja tierra para la ciencia, la comunicación y la exploración en las próximas décadas.
Source link
