Investigaciones recientes destacan los beneficios del sistema GreenFeed de C-Lock para medir la producción de metano en granjas lecheras, destacando que las mediciones de flujo de masa proporcionan datos más confiables para la investigación y la toma de decisiones que los sensores tradicionales basados en la concentración.
A medida que la industria ganadera avanza hacia mediciones de metano más precisas, una distinción se vuelve cada vez más importante: la diferencia entre medir la concentración de metano y medir la producción de metano. Ambos proporcionan información, pero no son intercambiables. Una nueva investigación también muestra por qué medir el metano como un flujo de masa proporciona una base más confiable para la investigación, la selección genética y la toma de decisiones en las granjas.
Un estudio reciente de cinco meses realizado en Suiza evaluó los sensores «rastreadores» de metano instalados dentro de los sistemas de ordeño automático (AMS) y los comparó con el sistema de monitoreo de emisiones GreenFeed de C-Lock, una herramienta ampliamente utilizada en las granjas que mide la producción de metano en gramos por día. Este resultado respalda un mensaje importante. Si bien las mediciones basadas en la concentración son muy sensibles a la ubicación del sensor y al comportamiento animal, el enfoque de flujo de masa de GreenFeed proporciona mayor consistencia y confiabilidad.
concentración y productividad
La mayoría de los rastreadores AMS miden la concentración de metano (ppm) en el aire cerca del hocico de la vaca mientras ésta come durante el ordeño. Estas mediciones son atractivas porque pueden recopilarse con frecuencia con una interrupción mínima. Sin embargo, las mediciones de concentración están influenciadas por factores no relacionados con la cantidad de metano realmente producido por la vaca, como la distancia entre el hocico de la vaca y el sensor, el movimiento de la cabeza durante el ordeño y el flujo de aire dentro del establo.
GreenFeed adopta un enfoque diferente. En lugar de depender únicamente de la concentración, medimos tanto la concentración de metano como el flujo de aire en un área de muestreo controlada alrededor de la cabeza de la vaca. Esto nos permite calcular el flujo másico de metano (la cantidad de metano liberado con el tiempo). Desde un punto de vista práctico, GreenFeed mide lo que más importa: cuánto metano producen realmente las vacas, no qué tan concentrado está el metano en cualquier punto del universo.
Colocación del sensor de prueba
Para comprender la importancia de la ubicación de los sensores, los investigadores instalaron nueve boquillas rastreadoras en una cuadrícula de 3 × 3 encima de los contenedores de alimento dentro del DeLaval AMS. Al mismo tiempo, se instalaron unidades GreenFeed en los mismos graneros, lo que les permitió medir la producción de metano de las mismas vacas.

Se recogieron datos de 107 vacas lecheras lactantes de tres razas durante un período de 154 días. Este estudio demostró que las mediciones de la concentración de metano variaban significativamente dependiendo de la boquilla rastreadora utilizada. Se registraron valores más altos y consistentes en lugares más cercanos a donde las vacas lecheras normalmente exhalan durante la alimentación, mientras que los sensores más alejados, es decir, más cerca de la pared, registraron concentraciones más bajas y mostraron una mayor variabilidad.
Este cambio no es fácil. Esto significa que dos rastreadores que miden la misma vaca al mismo tiempo pueden dar resultados completamente diferentes, dependiendo únicamente de dónde esté colocado el sensor.
GreenFeed como referente estable
Cuando los investigadores compararon las mediciones del rastreador con la producción de metano de GreenFeed, las correlaciones fueron generalmente moderadas y fuertemente dependientes de la ubicación de la boquilla. La ubicación central del rastreador era la que más se acercaba a GreenFeed, pero aún así no era una combinación perfecta.

La reproducibilidad (la capacidad de obtener resultados consistentes de la misma vaca a lo largo del tiempo) mejoró con ambos sistemas cuando las mediciones se promediaron a lo largo del tiempo. Sin embargo, GreenFeed hizo menos suposiciones sobre la posición de los animales y el flujo de aire y mostró una fuerte estabilidad, mientras que Sniffer requirió un posicionamiento cuidadoso y largos tiempos de promedio para lograr una consistencia comparable.
Esta distinción es importante para aplicaciones tales como evaluación de alimentos, pruebas de aditivos para alimentos y evaluación comparativa de emisiones de todo el rebaño. Un sistema que mide directamente la producción de metano reduce la incertidumbre y simplifica la interpretación.
Clasificación de vacas: donde realmente importa la precisión
Uno de los usos más valiosos de los datos sobre metano es clasificar el ganado según la intensidad de las emisiones para la investigación y la selección genética. El estudio encontró que las clasificaciones de las vacas variaban dependiendo de la ubicación del rastreador que se usaba, con un acuerdo solo de bajo a moderado con las clasificaciones de GreenFeed.
Esto pone de relieve un riesgo real. Si las clasificaciones dependen de la ubicación de los sensores, pueden reflejar la geometría del granero o el comportamiento animal en lugar de verdaderas diferencias biológicas. El enfoque de flujo masivo de GreenFeed evita este problema al capturar las emisiones totales de metano durante cada visita, proporcionando una referencia confiable al clasificar los animales y validar estrategias de bajas emisiones.
Qué significa esto para la industria
Los sistemas rastreadores desempeñan un papel en la recopilación de datos de alto rendimiento, especialmente si se instalan y estandarizan cuidadosamente. Sin embargo, este estudio reveló que medir la concentración por sí sola introduce incertidumbres adicionales, especialmente en entornos dinámicos como los sistemas de ordeño automatizados.
GreenFeed sigue utilizándose como punto de referencia para las mediciones de metano entérico en todo el mundo porque permite la medición directa de la producción de metano, en lugar de inferir las emisiones únicamente a partir de la concentración. A medida que la industria avanza hacia reducciones de emisiones basadas en datos, serán esenciales herramientas que proporcionen datos reproducibles, comparables y biológicamente significativos.
Sacar
No todas las mediciones de metano dicen lo mismo. Los datos de concentración pueden ser información valiosa, pero cuando la toma de decisiones depende de la precisión, como en los programas de investigación, mejoramiento o sostenibilidad, medir la producción de metano a través del flujo de masa proporciona una imagen más clara y confiable. Este estudio confirma lo que muchos investigadores ya saben: cómo se mide el metano es tan importante como con qué frecuencia.
Este artículo se publicará en una próxima publicación especial sobre salud animal.
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