Investigadores financiados por el Consejo de Investigación de Biotecnología y Ciencias Biológicas (BBSRC) han identificado un nuevo coronavirus de murciélago en África Oriental que puede invadir células humanas, lo que genera preocupación sobre la posibilidad de futuros brotes.
El estudio, dirigido por el Instituto Perbright y publicado en la revista Nature, se centró en los virus que circulan en las poblaciones de murciélagos y su potencial para llegar a los humanos.
La colaboración internacional, que reunió a la Universidad de Cambridge, la Universidad de York, el Programa de Investigación KEMRI-Wellcome Trust y el Museo Nacional de Kenia, ha identificado un virus en murciélagos con nariz de corazón que puede unirse a un receptor humano conocido como CEACAM6. Esta interacción es un paso necesario para que el virus ingrese a las células humanas.
Este resultado no indica que se haya producido una infección humana. Las pruebas preliminares en Kenia no encontraron evidencia de propagación entre la población local.
Pero la capacidad del virus para adherirse a las células humanas establece una ruta plausible para la propagación de la infección, lo que resalta los riesgos del nuevo coronavirus que, según los investigadores, deben ser monitoreados de cerca.
Antecedentes del coronavirus y el impacto duradero de la epidemia de 2019
Los coronavirus son una gran familia de virus, muchos de los cuales se transmiten por animales como los murciélagos. La infección depende de que el virus se una con éxito a un receptor de la célula huésped, y este proceso determina si el virus puede cruzar las barreras entre especies.
El brote de 2019 cambió fundamentalmente la forma en que los científicos evalúan estos riesgos. El estudio mostró cuán rápido pueden propagarse los coronavirus una vez que se vuelven infecciosos entre los humanos, y cuán limitada la visibilidad temprana de los virus animales puede ralentizar los esfuerzos de respuesta.
Como resultado, la investigación se ha desplazado hacia arriba. La atención se centra ahora en identificar amenazas potenciales antes de que se propaguen. En ese contexto, la detección de coronavirus de murciélago que pueden interactuar con receptores de células humanas representa una señal de alerta temprana, mucho antes de que se confirme la infección humana.
El coronavirus de murciélago se une a las células humanas
El objetivo de la investigación es un virus descubierto en murciélagos frugívoros del este de África. Los investigadores descubrieron que puede unirse al receptor humano CEACAM6, una proteína en la superficie de ciertas células.
Este es un avance importante ya que la unión al receptor es uno de los requisitos clave para la infección. Sin esto, el virus no podría entrar y replicarse dentro de las células humanas. Por tanto, este descubrimiento es un paso importante para comprender cómo los virus animales se adaptan a los humanos.
Es importante destacar que esto no significa que el virus esté infectando actualmente a personas. Sin embargo, se ha demostrado compatibilidad a nivel celular. Esto no se había visto anteriormente en este grupo de virus.
No hay evidencia de infección inducida por humanos en esta etapa.
Los estudios de campo realizados en Kenia indican que el virus no ha ingresado a la población humana. Los investigadores no encontraron signos de infección en las personas de las zonas donde se recolectaron los murciélagos.
Esa distinción es importante. La presencia de un nuevo coronavirus con capacidad de unirse a células humanas indica un riesgo potencial más que una infección activa. Muchos virus presentan compatibilidad parcial con la biología humana sin provocar brotes.
Aun así, los científicos subrayan que éste es el punto en el que la vigilancia es más eficaz. El seguimiento del virus en esta etapa permite una detección temprana si la situación cambia.
Modelos en expansión de cómo los coronavirus infectan las células
Este hallazgo cuestiona las suposiciones existentes sobre los alfacoronavirus. Anteriormente, se pensaba que estos virus dependían de un conjunto limitado de receptores, lo que limitaba su capacidad para infectar diferentes especies.
Este estudio sugiere un mecanismo más amplio. Los alfacoronavirus pueden utilizar una gama más amplia de receptores de lo que se pensaba anteriormente, dijo el Dr. Darran Bailey del Instituto Perbright.
Este cambio tiene implicaciones para la evaluación de riesgos. Si el uso de receptores fuera más flexible, los límites entre la infección animal y humana podrían no ser tan rígidos como supone el modelo.
Implicaciones para la vigilancia y las estrategias de salud global
La investigación es parte de un esfuerzo más amplio de Investigación e Innovación del Reino Unido (UKRI) para comprender mejor los orígenes de las enfermedades infecciosas. Al centrarse en los virus que se encuentran dentro de los reservorios de los animales, los científicos pretenden identificar las amenazas antes de que surjan.
La profesora Anne Ferguson-Smith, presidenta ejecutiva del BBSRC, comentó: “Este descubrimiento demuestra que con la inversión adecuada en ciencia básica y asociaciones internacionales sólidas, podemos mantenernos a la vanguardia.
“Al reunir a científicos de talla mundial del Reino Unido y Kenia, este equipo ha descubierto una forma más inteligente y segura de identificar virus antes de que puedan infectar a los humanos.
«Comprender cómo los virus animales entran en las células humanas es esencial para prepararse mejor ante futuras amenazas a la salud».
Los murciélagos siguen siendo un foco clave debido a la diversidad de coronavirus que albergan. Estos estudios pueden ayudar a identificar qué virus tienen propiedades relevantes para la infección humana, como la unión a receptores.
La identificación de un coronavirus de murciélago con esta capacidad no indica un brote inminente. Pero el estudio proporciona una imagen más clara de cómo el coronavirus comienza su transición a los humanos, brindando una estrecha pero valiosa ventana de oportunidad para prepararse para una pandemia.
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