Los bomberos arriesgan sus vidas todos los días para proteger a los demás, pero una nueva investigación muestra que pueden enfrentar amenazas tranquilas a largo plazo desde su propio equipo de protección.
Un estudio de la Universidad de Arizona revela que la exposición a un químico industrial conocido como PFAS (1 y sustancias de polifluoroalquilo) se asocia con cambios en las moléculas reguladoras de genes, aumentando potencialmente el riesgo de cáncer, trastornos neurológicos y enfermedades autoinmunes en los bomberos.
Esta nueva evidencia destaca las consecuencias biológicas ocultas de la exposición a PFA y sugiere que es necesario repensar la seguridad ocupacional de los bomberos.
PFA y su ubicuidad en la lucha contra incendios
PFA es un químico sintético utilizado en una amplia gama de productos debido a sus propiedades resistentes al calor, el aceite y el agua.
Como se ve en los utensilios de cocina antiadherentes, la electrónica, los textiles y, lo más sorprendente, la espuma de extinción del fuego y los equipos de protección, estas sustancias son bien conocidas en el medio ambiente y en el cuerpo humano, y han ganado el apodo de «productos químicos para siempre».
Los bomberos enfrentan niveles de PFA en aumento a través del contacto profesional de rutina con estos materiales. A diferencia de la población general, se encuentran con estos compuestos a través de equipo y humo que contienen productos químicos de los materiales de combustión.
De la exposición química a los cambios genéticos
En este estudio, los investigadores analizaron muestras de sangre de más de 300 bomberos estacionados en seis regiones estadounidenses diferentes.
Medieron los niveles de nueve PFA diferentes y examinaron los miRNA (impacto en las moléculas pequeñas) involucradas en la regulación de la expresión génica. Estos miRNA no alteran directamente los genes, sino que actúan como interruptores, activando o desactivando la actividad genética.
El análisis reveló un enlace convincente. Las concentraciones sanguíneas más altas de PFA se asociaron con cambios específicos en la actividad de miARN.
Estos cambios han afectado las vías biológicas asociadas con múltiples cánceres, trastornos neurológicos como la enfermedad de Alzheimer y afecciones autoinmunes como el lupus y el asma.
Un compuesto PFAS, el ácido perfluorooctano sulfónico (PFOS), fue particularmente influyente. Estaba conectado a una disminución en los niveles de miR-128-1-5p, que se asocia con la supresión del cáncer.
Se encontró que las variantes de PFO afectan a varios otros miRNA asociados con el desarrollo y la progresión del cáncer.
Amplia gama de preocupaciones de salud
Este estudio destacó los posibles precursores moleculares para una amplia gama de enfermedades. Los cambios de miARN relacionados con PFA se asociaron con vías biológicas en la leucemia, la vejiga, el cáncer de hígado, mama y tiroides.
Estos cambios también se asociaron con afecciones como la enfermedad de Alzheimer y las enfermedades infecciosas, incluida la tuberculosis.
Aunque este estudio dejó de establecer una relación causal directa entre PFA y enfermedades específicas, sugiere fuertemente que la exposición a PFA juega un papel en la establecimiento de la etapa de la enfermedad a través de cambios epigenéticos.
Estos cambios no alteran la secuencia de ADN en sí, pero pueden tener un efecto duradero en el comportamiento genético.
Detección y prevención temprana
Uno de los aspectos más prometedores de este estudio es su impacto en la detección de enfermedades tempranas.
Al identificar las firmas de miARN resultantes de la exposición a la PFA, los científicos pueden desarrollar biomarcadores que muestren un mayor riesgo de enfermedad mucho antes de que aparezcan los síntomas.
Esto permite nuevas puertas para cuidados preventivos e intervenciones específicas, particularmente en ocupaciones de alta exposición, como bomberos.
Además, comprender el vínculo entre la PFA y la interrupción de miRNA podría desempeñar un papel fundamental en la configuración de estrategias terapéuticas futuras una vez que las compañías farmacéuticas comiencen a investigar los tratamientos que pueden revertir o corregir los cambios epigenéticos.
Los hallazgos son parte de un esfuerzo continuo basado en el estudio de cohorte de cáncer de bombero. Con un monitoreo continuo y una investigación molecular más profunda, el objetivo es identificar no solo los riesgos asociados con la exposición a PFA, sino también pasos prácticos para mitigarlos.
Llamada de atención para la seguridad ocupacional
Este innovador estudio destaca la necesidad urgente de crear conciencia sobre los efectos de la salud asociados con la exposición a la PFA en los bomberos.
Al vincular la exposición química a los cambios genéticos tempranos, este estudio establece una base importante para los sistemas de futuros sistemas de protección y monitoreo de la salud para los socorristas.
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