El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Arizona y la Universidad Estatal de Arizona, analizó datos del Estudio de Cohorte de Cáncer de Bomberos, uno de los mayores esfuerzos para investigar los riesgos para la salud a largo plazo en el servicio de bomberos.
Los resultados de este estudio proporcionan direcciones importantes para reducir la exposición a sustancias químicas en ocupaciones que ya plantean riesgos importantes para la salud.
Por qué la exposición a PFAS es importante para los bomberos
Las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas, comúnmente conocidas como PFAS, son un gran grupo de productos químicos industriales que se evalúan por su resistencia al calor, el agua y el aceite.
Se utilizan ampliamente en espumas contra incendios, equipos de protección y numerosos productos de consumo. Las PFAS no se descomponen fácilmente, por lo que se acumulan con el tiempo en el medio ambiente y en la sangre humana.
La evidencia científica muestra un vínculo entre la exposición a las PFAS y la alteración del sistema inmunológico, la interferencia hormonal y un mayor riesgo de ciertos cánceres.
Los bomberos exhiben consistentemente niveles séricos de PFAS más altos que la población general, principalmente debido al contacto repetido con equipos, humo y materiales extintores contaminados.
Prácticas en la escena del incendio vinculadas a niveles más altos de PFAS
El estudio encontró que los hábitos diarios en el lugar del incendio juegan un papel importante en la determinación de la exposición a PFAS.
La manipulación de equipos de protección contaminados, el almacenamiento de equipos sin el aislamiento adecuado y los procedimientos de descontaminación inconsistentes se asociaron con concentraciones elevadas de PFAS en la sangre de los bomberos.
Estos resultados sugieren que la exposición es causada por contacto acumulativo durante años de servicio y no por un solo incidente.
Pequeñas decisiones operativas, como dónde se almacena el equipo o qué tan rápido se limpia, pueden tener un impacto a largo plazo en la carga corporal de sustancias químicas.
Los factores demográficos y profesionales también influyen.
Más allá de las prácticas laborales, este estudio identificó indicadores demográficos y relacionados con la carrera que predicen los niveles de PFAS.
Los años de servicio, deberes laborales específicos, rango y comportamientos de estilo de vida específicos se asociaron con variaciones en la exposición a PFAS.
Esto pone de relieve que la exposición a sustancias químicas está determinada por una combinación de obligaciones ocupacionales y factores personales, lo que refuerza la necesidad de estrategias de prevención personalizadas en lugar de soluciones únicas para todos.
Caminos para reducir los riesgos laborales
Los hallazgos presentan oportunidades para una intervención práctica. Los protocolos de descontaminación mejorados, las políticas revisadas de manejo de equipos y las directrices departamentales actualizadas podrían reducir significativamente la exposición de los bomberos a las PFAS.
Es importante destacar que los resultados de esta investigación ya se han compartido directamente con los departamentos de bomberos, lo que les permite traducir los conocimientos de la investigación en acciones inmediatas.
Al identificar predictores claros de la acumulación de PFAS, este estudio respalda cambios de políticas basados en evidencia a nivel local, estatal y federal.
A medida que aumenta la conciencia, estos conocimientos podrían ayudar a proteger la salud de los bomberos y al mismo tiempo fortalecer los estándares de seguridad ocupacional a largo plazo en todo el servicio de bomberos.
Source link
